Overblog
Seguir este blog
Administration Create my blog
5 diciembre 2016 1 05 /12 /diciembre /2016 20:28

LOS

PRIMEROS DÍAS DEL ALZAMIENTO

EN FUENTERRABÍA

Y

LISTADO DE LOS PRISIONEROS

ENCERRADOS EN EL FUERTE DE GUADALUPE

EL AÑO 1936

 

INTRODUCCIÓN

                            Tras caer en mis manos un curioso libro titulado "Horas Críticas. Cómo se Desarrolló el Movimiento Revolucionario en la Frontera del Bidasoa", de D. Ramón Sáinz de los Terreros, me entraron una enormes ganas de darlo a conocer, ya que se trata, según creo, de una publicación muy rara, y por ende, poco conocida.

                            En ella se puede leer lo visto, vivido y sufrido por él mismo, narrado en primera persona, al ser uno más de entre los veraneantes del bello pueblecito de Fuenterrabía, donde llegó, procedente de Madrid, con su familia justo en el momento en que se produjo el alzamiento militar del 18 de Julio de 1936.

 

                            Me limitaré a exponer en este resumen lo que el relato, escrito en esa viejas páginas, describe, con unos añadidos explicativos cuando las fuentes documentales lo permitan, o crea que es conveniente hacerlo. Como en mis anteriores trabajos sobre nuestra Guerra Civil, trataré de ser lo más aséptico e imparcial posible, no mencionando palabras como asesinato, que parecen despertar aún los odios y rencores no superados. Todos estos escollos los intentaré esquivar utilizando el frio e inexpresivo término "muerto", aunque en el fondo piense que realmente se trate de asesinatos. Una guerra se alimenta de eso, de asesinatos, ya sean en una cuneta o frente a un paredón, ya sea en una trinchera de primera línea, o en una "gloriosa" carga, fusil en mano, hacia el enemigo. Todo muerto en una guerra, del bando que sea, es un asesinato cometido bajo el amparo de la verdad de cada uno, que en su forma más fanática, vence a la razón y ciega los corazones. Cuánto daño nos hemos hecho los españoles. Qué gran país seríamos si no nos hubiéramos dedicado a matarnos unos a otros desde los albores del siglo XVIII.

 

                            De todas maneras, sería injusto no advertir al lector, que el autor del libro tiene una ideología clara a favor de la causa de los sublevados, por lo que algunos datos que no puedan ser comprobados, deberían ser puestos en cuarentena.

 

                            La terminología que utilizo para citar ciudades o lugares concretos es la de la época, no la actual, que ha sufrido cambios importantes en los topónimos a partir del advenimiento de la democracia en 1975. Puede que alguien se sienta molesto por este detalle, pero para uno que ha crecido utilizando los antiguos, y ya estamos entraditos en años, como es el caso, los cambios se nos hacen  más difíciles de asimilar, o como se diría ahora, de normalizar.

 

                            Para terminar, no puedo dejar en el tintero la explicación del motivo por el que la composición de los listados, con los nombres de las personas represaliadas por el bando "gubernamental", absorbe mi tiempo. Lo de gubernamental lo entrecomillo, al ser la represión , la mayoría de las veces, consecuencia de la proliferación de grupos incontrolados, fuera de la ley, que se dedicaron a ejercer su justicia sin ley ni juicio, únicamente alimentados por deseos de odio hacia lo diferente, hacia los sectores que no comulgaban con su fanatismo. Se darán muchos casos en los que los mismísimos representantes del Gobierno legítimo, se verán intimidados y sus vidas amenazadas por estos radicales.

 

                            La proliferación en muchas webs de listados de hombres y mujeres, defensores del legítimo Gobierno del momento, represaliados por lo vencedores de la Guerra Civil, y la omisión de los de este último bando por parte de los perdedores, hace que en lo más profundo de mi corazón, busque un reconocimiento a todos estas víctimas, entre las que seguro que también había bellísimas personas. Intento que este fenómeno de nuevo cuño, llamado "Memoria Histórica", no pierda el rumbo hacia la verdad, hacia la búsqueda de la reconciliación de antiguos enemigos, que engañados, voluntarios, obligados o no, militaron en ejércitos y formaciones que sólo buscaban la destrucción de todo lo que se oponía a su verdad, a la verdad de sólo una mitad del pueblo, que exigía la destrucción y aniquilación de la mentira de la otra parte, por el medio que fuese.

 

                            La "Memora Histórica" es una oportunidad de reconciliación, de poder cerrar viejas heridas, de disfrutar viendo como se abrazan y perdonan antiguos enemigos pertenecientes a la generación de nuestros mayores. No desaprovechemos este momento. Todos los muertos dejan un pesado equipaje de horror, de lástima, de llantos, pensasen de una manera o de otra. Todos los muertos son iguales.

 

FUENTERRABÍA. JULIO 1936

 

Sábado 18 de Julio.

 

                            Salida hacia Fuenterrabía a pesar del clima existente en el país.

 

                            Llegando a bordo del tren del Norte a Aranda, se extiende el primer rumor de un levantamiento militar en Marruecos. A pesar de la alarmante noticia, la normalidad impera en el ambiente. En Burgos más noticias de disturbios y alguna detención, en Vitoria muchos viajeros de Madrid y cantidad de comentarios y conversaciones sobre la situación que acaba de comenzar.

 

                            La descripción de lo encontrado en San Sebastián es muy escueta, "nerviosismo y expectación". Las conferencias telefónicas son suspendidas, y proliferan las noticias referentes a que todo el nacionalismo se adhiere a la causa de Frente Popular.

 

                            Llegada a Fuenterrabía tras un viaje que "por paradoja, ha resultado tranquilo y sin molestias".

 

Domingo 19 de Julio.

 

                            En Fuenterrabía, tras la misa de las nueve, toda la colonia de veraneantes comenta las noticias preocupantes que van llegando, pero reina una "normalidad aparente, con toldos en la playa y una regular concurrencia dominguera". Pero al anochecer la situación comienza a cambiar. Se suspende la circulación de tranvías, trenes y autobuses, y algunos de los automóviles de la colonia veraneante comienzan a ser incautados.

 

                            Las noticias en la radio son dispares en función de su procedencia. Las emisoras del Frente Popular y algunas francesas se esforzaban por transmitir la idea de que el levantamiento estaba dominado, pero las ubicadas en Sevilla, lo mismo que alguna portuguesa e italiana, pintaban de manera muy crítica la situación del Gobierno.

 

                            Comienza a notarse el nerviosismo, y "en el barrio de la playa, a pesar de su nutrido vecindario, una tranquilidad y un silencio absolutos desde que se puso el Sol".

 

                            Mientras en San Sebastián, que ha amanecido con un sólo rotativo en la calle, "La Voz de Guipúzcoa", todas las noticias intentan dar una sensación de normalidad, que no se corresponde, en absoluto, con lo que realmente está ocurriendo. El asalto al cuartel de los Guardias de Asalto, próximo a la Brecha, hace que se vean grupos de civiles armados patrullando por distintas zonas de la capital.

 

                           Por otro lado, en el Gobierno Civil se forma una Junta de Autoridades, de la forman parte los mandos de Carabineros, Guardia Civil, el Coronel Carrasco, el Gobernador Civil, el comandante de los Miqueletes, así como Irujo y Amilibia.

 

                       También el Hotel María Cristina es ocupado por un destacamento de Guardias de Asalto, que en un principio, tiene la misión de reforzar la seguridad del Gobierno Civil, próximo al establecimiento hotelero.

 

                           Por la tarde la ciudad se paraliza como consecuencia de la huelga general que ha sido convocada como protesta por la intentona golpista.

 

Lunes 20 de Julio.

 

                            Amanece en la ciudad fronteriza un día lluvioso y tristón, con la playa desierta, lo mismo que los paseos y avenidas.

 

                            "Desde bien temprano empezaron a pasar camiones procedentes de Irún, con gentes de mala catadura, de ambos sexos, armados, levantando los puños y cantando la Internacional. Aprovechando esta excursión exhibicionista, se proveyeron además, al pasar por el pueblo, de varios artículos comestibles, mediantes vales. Continúa y aumenta la requisa de automóviles, mereciendo las primicias los mejores y más modernos y circulando profusamente con sus dotaciones armadas, banderas rojas, y algún letrero alusivo".

 

                            En el Ayuntamiento de Fuenterrabía se constituye el Comité local del Frente Popular, compuesto por representaciones de Izquierda Republicana, socialistas, comunistas y nacionalistas.

 

                            Inmediatamente se convoca una huelga general, permitiéndose la apertura, únicamente, a las tiendas de comestibles desde las ocho a las diez de la mañana. Se prohíbe bajar a la playa, y los carabineros de vigilancia en la línea fronteriza son sustituidos por milicianos armados con escopetas de caza.

 

                            Se emite un bando de requisa de armas bajo la amenaza de severas penas, comienzan a producirse los registros domiciliarios y detenciones.

 

                            Las noticias son contradictorias y confusas. Las radios de Madrid afirman que la situación está controlada, pero siguen haciendo llamamientos a la movilización del proletariado, afirmando que la República está en peligro. Las radios nacionales, sobre todo la de Sevilla, emite bandos para la apertura de tiendas y demás hechos comunes, indicando una normalización de la vida en su zona. Por su parte, las radios internacionales no hacen más que afirmar que la situación de España es grave.

 

                            En la capital guipuzcoana la confusión en las calles sigue siendo la nota predominante. Ante ese ambiente tenso, una alocución del Gobernador Civil, informa que el Coronel Carrasco "se ha unido al pueblo para defender la República". Pero la atmósfera sigue deteriorándose y se radicaliza a marchas forzadas, sobre todo por la presencia de elementos anarquistas, la mayoría mineros, que procedentes de Galicia, región que se ha unido al levantamiento, han llegado huyendo a los puertos de la costa en diversas embarcaciones. (B14)

 

                            La Junta de Autoridades, a la que se ha unido el Comandante de Estado Mayor Augusto Pérez Garmendia, decido organizar una columna que marchará hacia la capital alavesa. Esta columna estará compuesta tanto por paisanos armados , como de soldados de los Cuarteles de Loyola.

 

Martes 21 de Julio.

 

                            La temperatura es muy agradable e impera una quietud apacible, hasta que la sensación de inseguridad se va haciendo la reina del pueblecito de Fuenterrabía. "Desde primeras horas de la mañana las detenciones por diversas causas, a unos por fascistas, a otros por tenencia ilícita de armas, a otros por contestar mal a la "autoridad" o a sus agentes: Motivos y pretextos no faltan, y cuando no los hay, se inventan, la cuestión es dar la sensación de que el Frente Popular es el que manda".

 

                            "Todos los detenidos tienen que esperar la decisión del Comité en el salón de sesiones del Ayuntamiento; algunos, los menos, quedan en libertad, después de sufrir un interrogatorio, y los demás pasan a esperar su nuevo destino".

 

                            El pueblo está totalmente incomunicado, postal, telegráfica y telefónicamente, incluso para llamadas locales.

 

                            En la capital donostiarra, la columna que tiene que encaminarse hacia Vitoria por Mondragón tiene fijada su salida a eso de las diez de la mañana, y ante el retraso de la llegada de las tropas procedentes de los cuartes, saldrá sin ellos. Irujo relata ese momento en sus memorias:

 

                            "Al amanecer del día fijado desfilaron por delante del Gobierno Civil los camiones que integraban la columna expedicionaria. No recuerdo el número exacto pero creo acercarme a la verdad si doy el de setenta, repletos de hombres jóvenes, casi todos ellos con signos rojos y rojinegros... la inmensa mayoría estaban sin armas".

 

             Con la llegada del teniente Presilla a los cuarteles, urgiendo a que estos se uniesen a la columna del comandante Pérez Garmendia, con dos piezas de artillería de 155 mm. y una compañía de zapadores, se produce una reunión de los mandos militares. Hay disparidad de opiniones, y Vallespín, apoyado por otros oficiales partidarios del levantamiento, se hacen dueños de la situación. Este es el punto de inflexión en que verdaderamente se produce el levantamiento militar en San Sebastián, dejando los militares la postura ambigua que los había caracterizado hasta el momento.

 

                            El primer movimiento de hostilidad manifiesta hacia el Gobierno legal se produce con la salida de un destacamento de cien hombres a las órdenes del capitán Miguel, que se apodera de las alturas de Polloe, y el emplazamiento de dos piezas de 155 mm. en Ametzagaña, desde donde se domina toda la zona de Loyola.

 

                            Al medio día un avión procedente de Navarra, provincia que se ha unido a la insurrección, "bombardea" los Cuarteles de Loyola con unos panfletos en los que el general Mola desautoriza al coronel Carrasco, y amenaza claramente a los que se unan incondicionalmente al levantamiento.

 

                            "la vil y engañosa conducta del Comandante Militar de esa ciudad ha dado ocasión a los vergonzosos sucesos que en ella han ocurrido. Yo espero confiadamente que las fuerzas de esa guarnición, relevándole del mando, actúen rápida y enérgicamente, uniéndose al movimiento. Sería para mi muy sensible, pero lo haría inexorablemente, el tener que tomar enérgicas medidas en relación con esa ciudad.

 

                            Espero del pundonor de los oficiales y del espíritu de la tropa que, recapacitando sobre lo que constituye su deber en estos momentos salgan de sus cuarteles y no den lugar a que mañana por la mañana me vea en el caso de tener que bombardear los cuarteles o puntos donde se encuentran".

 

                            De todas maneras, a pesar de que Vallespín deja clara la posición de cada parte, amenazando con bombardear la ciudad, hay muchos flecos que se han quedado sin atar, y ralentizan una operación que tendría que haber sido rápida y expeditiva. Nadie localiza al general Muslera, que es el que tiene que encabezar el levantamiento. Y la columna de Miguel regresa a los cuarteles, reforzada por partidarios civiles, casi todos simpatizantes de Falange y del requeté.

 

                            Se forma una segunda columna, esta con unos doscientos hombres, entre los que se encuentran tropas de los cuarteles, guardias de asalto, carabineros y algunos guardias civiles. La manda el comandante de artillería Velasco, apoyado por otros trece oficiales, además de dos carros blindados. Al llegar a la cercanía del Puente de Hierro, se encuentran con una ciudad totalmente oscura, y temiendo caer en una emboscada, regresan sobre sus pasos. Nuevamente se retrasa la toma de San Sebastián, y con ella los planes del alzamiento.

 

Miércoles 22 de Julio.

 

                            La colonia de veraneantes en Fuenterrabía: "Hoy han permitido que se baje a la playa, pero sólo se ven en ella contados y reducidos grupos. Las tiendas siguen cerradas, y continúa la paralización de los transportes, así como la incautación de los automóviles".

 

                            La radio informa que las fuerzas de Artillería del Cuartel de Loyola se niegan a ayudar al Frente Popular. La emisora dejó de emitir, según dijeron por una avería en Igueldo, pero los rumores en el pueblo son de que se están produciendo enfrentamientos en las calles de San Sebastián, y que los paisanos armados están atacando los cuarteles. Llegan finalmente noticias "de que el torpedero nº3 ha bombardeado el Casino, el Club Náutico y el María Cristina".

 

                            Se emite un bando en el pueblo: "(...) para no malograr la victoria del Frente Popular en San Sebastián, que se recoja este vecindario en sus casas a las nueve de la noche y que se cierren herméticamente todas las puertas y ventanas, para que no se vea luz desde el exterior".

 

                            Es un bando alarmante, que se justifica por el actual estado de indefensión de Fuenterrabía, al haber salido sus milicianos a defender San Sebastián e Irún, donde parece que están apretando los navarros. De todas maneras hubo algunas detenciones por no obedecerlo, aunque fueron liberados algunas horas más tarde.

 

                            La situación en la capital donostiarra comenzó a deteriorarse la madrugada de este día 22, antes de amanecer. Los militares, decididos a apoderarse del control de la ciudad, forman una nueva columna de doscientos hombres, que mandada esta vez por el capitán Arana, penetra por las calles Prim y Urbieta, consiguiendo llegar y ocupar la Comandancia Militar, el actual Ayuntamiento y el Hotel María Cristina. No controlarán la situación en las calles del centro de la capital, limitándose a encerrarse y hacerse fuertes en esas posiciones.

 

                            En las calles se forman rápidamente algunas barricadas con cualquier objeto, adoquines, e incluso sacos de tierra, cómo afirma haberlo visto el agregado de la embajada francesa. (B14)

 

                            Los combates más importantes se producirán en torno a las escuelas públicas de Amara, donde tiene establecida su sede el sindicato anarquista de la C.N.T.. Desde esa posición se resistirán los diferentes intentos de penetración de los militares en la ciudad, en los que estos llegan a emplear dos piezas de artillería. El teniente García Benitez, uno de los implicados en el levantamiento, resultará herido de gravedad en este punto, falleciendo poco después en una de las casas de la calle Urbieta.

 

                            La columna mandada por Pérez Garmendia, que salió desde San Sebastián hacia Vitoria, enterada de los sucesos en la capital guipuzcoana, decide darse la vuelta en Mondragón, y regresar para cortar la intentona militar.

 

                            Desde Eibar, se organiza una columna que se verá muy reforzada con elementos de Bilbao, al mando del alférez de la Guardia de Asalto Justo Rodríguez Ribas. Esta columna se compone de "tres coches blindados con 23 fusileros; dos autobuses con 44 fusileros; un coche mortero de asalto con cuatro guardias, otro coche de asalto con 30 guardias y varios vehículos con 57 fusileros con dinamita; una ambulancia sanitaria con cuatro enfermeros, un médico un conductor y dos practicantes de Asalto. Llevaban también un coche de enlace, servido por cuatro milicianos. En total se componía la columna de 166 hombres municionados con granadas, morteros, cajas de proyectiles y abundante dinamita". (B15)

 

                            Esta columna de refuerzo para los defensores gubernamentales, entró en la ciudad por dos puntos diferentes, tomando a los militares, que estaban enzarzados en el combate contra los anarquistas, entre dos fuegos, lo que obligará a que estos se retiren hacia los cuarteles para no verse rodeados.

 

                            Los combates en las calles se prolongarán durante todo el día, cayendo en manos republicanas el antiguo casino y la Comandancia Militar. Sólo resisten los atrincherados en el María Cristina, además de tener en su poder el alto de Ametzagaña, Aldaconea y alguna zona elevada del alto de Eguía.

 

                            Por la tarde cae en poder republicano el fuerte de San Marcos, que comenzará a bombardear las posiciones sublevadas.

 

Jueves 23 de Julio.

 

                            Mientras en Fuenterrabía: "Han vuelto a prohibir bajar a la playa, y esta vez, según las trazas, con carácter definitivo. La causa ha sido que anoche pasaron a Hendaya dos o tres personas; no se ha dicho de que afiliación ni con qué propósito, pero se adivina".

 

                            Los milicianos retiran la bandera tricolor, alegando que van a reteñir la franja morada, al encontrarse algo descolorida.

 

                            La radio desde San Sebastián no emite, pero en las calles hay continuas noticias que hablan de tiroteos en las calles de la capital donostiarra, y de la resistencia dentro de los Cuarteles de Loyola que se niegan a la rendición. Se rumorea que van a acudir columnas de obreros desde Eibar y Placencia con cañones para rendir a os militares de Loyola.

 

                            El fuerte de Guadalupe cae en poder del Frente Popular tras la traición del sargento Blanco a su comandante, dejando entrar a los milicianos. Cuando se pasaba lista, se notó la ausencia de un cabo, ofreciéndose el sargento Blanco voluntario para traerlo. A los pocos minutos apareció junto a varios milicianos armados, que apoyados por otro grupo que había cruzado el foso con escaleras, neutralizaron a los militares. Este sargento fue el primer nuevo comandante del fuerte, hasta la llegada del capitán Pedro Santillán.

 

                            Las radios extranjeras emiten muchas falsedades, una de las más curiosas, y a la vez preocupantes, y escuchada en el pueblo de Fuenterrabía, es que a "todos los veraneantes nos habían pasado a cuchillo!!".

 

                            Se comenta que han fondeado en San Sebastián dos grandes buques Ingleses, con la intención de recoger a sus súbditos.

 

                            "La noche, tranquila, y sólo interrumpió el silencio el rodar periódico de los automóviles de ronda y un tiro intempestivo y aislado que sonó por estas inmediaciones en las primeras horas de la madrugada".

 

                            En San Sebastián el día había amanecido con una nueva ofensiva de los sublevados por Eguía, que será rechazada. El Hotel María Cristina, será bombardeado por el torpedero nº 3, que se situó para ello en la desembocadura del Urumea. Tras esta nueva escalada de los acontecimientos, los encerrados en este emblemático edificio optarán por rendirse a cambio de que se respeten sus vidas, hecho que se les asegura, tal y como se les ha prometido a los prisioneros cogidos en el antiguo Casino y en la Comandancia. También serán desalojados de algún otro enclave estratégico, como el edificio de La Equitativa, desde donde los francotiradores cortaban el libre paso por los puentes de la ciudad.

 

                            Los militares cada vez ven más reducido su campo de acción, a pesar de contar entre ellos a los mejores tiradores del ejército, que habían llegado a la ciudad el 17 para un concurso de tiro. Estos harán probada gala de su puntería, causando muchas bajas entre los republicanos.

 

                            Los militares abandonan este día otra posición clave, el alto de Ametzagaña, que será rápidamente ocupado para hostilizar en toda su extensión los cuarteles, desde su dominante altura.

 

Viernes 24 de Julio.

                            El tiro de la noche oído en Fuenterrabía, había sido consecuencia de un accidente al cargar una de las armas. Pero también se enteran de que por la noche hubo otro disparo, esta vez en la playa, contra un bulto sospechoso que no contestó al alto de los milicianos, que resultó ser un pobre perro, que tras el susto huyó despavorido. Se comenta que en el monte ha ocurrido lo mismo con un pobre burro, que para su desgracia cayó muerto en el suelo tras recibir el disparo.

 

                            Entre las tres o las cuatro de la tarde se vieron pasar a bastante distancia del cabo de Higuer dos buques de guerra, que seguramente fuesen los mencionados ayer, pertenecientes a Gran Bretaña. Se les vio navegar con rumbo hacia San Juan de Luz.

 

                            Se emite un bando por el cual se comunica a todos los residentes en Fuenterrabía, la obligación de presentarse en la oficina del Frente Popular del Ayuntamiento.

 

                            El Comité de Fuenterrabía, formado por Republicanos, socialistas, comunistas y nacionalistas, comisiona a varios afiliados para pasar por todas las casas pidiendo ayuda en especie o metálico para los heridos de San Sebastián.

 

                            Se escuchan en Fuenterrabía los cañonazos que se están produciendo en el frente de los Cuarteles de Loyola.

 

                            En el pueblo se corre la voz de que el Frente Popular se hizo cargo definitivamente del Fuerte de Guadalupe. El Comandante a su mando se había negado a entregarlo, y fue llevado detenido al Ayuntamiento. Pusieron a su mando a un sargento llamado Pedro Santillán, subieron a su interior a varios prisioneros, y bajaron dinamita y pólvora al Castillo de Carlos V, con la finalidad de fabricar bombas de mano en la Plaza de Armas.

 

                            A última hora de la tarde se celebra una función religiosa en la Capilla de la Marina, con Vía Crucis, Rosario y Bendición, a la que acude muchísima gente del lugar y de la colonia veraniega.

 

                            En San Sebastián la situación es bastante más complicada.

 

                            Los militares, están reducidos al recinto cuartelario, además de alguna posición aislada en el alto de Polloe. Desconocen la debilidad de las fuerzas sitiadoras, que actúan en consecuencia, haciendo parecer que están firmemente asentadas y controlando la situación. Este día se lanza sobre los cuarteles una hoja intimidatoria que busca la rendición de los sublevados. Decía así:

 

                            "Rendidas todas las fuerzas rebeldes de Guipúzcoa después del sometimiento de los ocupantes del hotel María Cristina a las 2 de la tarde del día de ayer; comprobada la falsedad de las promesas del general Mola de enviar fuerzas que se han reducido a la aparición en los puestos fronterizos de pequeños grupos de requetés que han sido disueltos o apresados, sería inútil toda resistencia de los cuarteles de Loyola que no había de tener otra consecuencia que una inútil efusión de sangre por ambas partes, lo que no había de impedir en modo alguno su conquista.

 

                            El comandante militar garantiza a los rebeldes el respeto de sus vidas hasta su entrega al Juez Militar. Los soldados, engañados por sus jefes, serán puestos en libertad -como lo han sido los rendidos en el casino, Comandancia Militar y hotel María Cristina- para que combatan al lado de las fuerzas leales.Las vidas respetadas de los 52 prisioneros que actualmente tiene esta comandancia son la mayor garantía de la veracidad de estas promesas.

 

                            Cesen las insensateces y vuelva a reinar la tranquilidad que nunca debió ser perturbada.

 

                            -El Comandante Militar".

 

                            La situación en los cuarteles es dramática, con graves problemas de moral entre las tropas y disensiones entre los mandos. Estas últimas llegarán al extremos de enfrentarse pistola en mano dos de los principales mandos, el coronel de artillería Eloy de la Brena, que matará de un disparo al comandante Ferré, que le había disparado y herido antes. Esta situación se ve agravada por el corte de luz y agua, y el continuo fuego que se realiza sobre ellos desde el alto de Ametzagaña.

 

Sábado 25 de Julio.

 

                            Por la mañana ancló frente a la playa de Fuenterrabía, un barco con trazas de yate, con bandera americana, del que salió al poco tiempo una canoa tripulada por oficiales de Marina, en dirección al embarcadero. Al embarcadero acudieron los coches de los embajadores de Francia y Estados Unidos, los únicos que no están requisados y circulan sin banderas rojas. Los marineros entregaron a su embajador estadounidense una bandera de su país, y tras acompañarlo a la embajada y hacer ondear la bandera en su fachada,  regresaron al buque, que zarpó hacia San Sebastián.

 

                            En la orden del día se prohíbe la formación de grupos y que la gente se siente en el pretil del paseo de la playa.

 

                            "Los encargados de guardar el orden y de cumplir los mandatos del Comité están reclutados entre lo más indeseable del vecindario. Los sospechosos de robos y piraterías, los que nunca tuvieron oficio ni beneficio y los contrabandistas. Alguno de estos no se recataba de declarar con encantadora ingenuidad: ¡Hay que ver! ¡Antes hasiendo contrabando y ahora de carabinero!".

 

                            Los pescadores franceses se aprovechan de la anarquía reinante y comienzan a pescar en aguas jurisdiccionales de España. Los pescadores del pueblo amenazan a los miembros del Comité con fusilarlos si no hacen algo al respecto de inmediato.

 

                            Los otrora brillantes y lujosos coches de la colonia veraniega se encuentran en un estado lastimoso, sucios y pintados con hoces y martillos, además de golpeados, y con averías por un mal uso.

 

                            Comienzan a escasear algunos artículos de primera necesidad.

 

                            A eso de las 23 horas se escuchan descargas de fusiles hacia el monte. Una de estas descargas parece ser que estaba dirigida contra un avión que venía de Francia, sin saber si era amigo o enemigo. De todas maneras las descargas se efectuaron con escopetas de cartuchos, por lo que era imposible obtener algún resultado.

 

                            Los cuarteles siguen resistiendo. Este día son bombardeados con nuevas octavillas:

 

                            "A los jefes y oficiales de Loyola.-Somos los padres y madres de los soldados que se hallan forzosamente bajo vuestras órdenes y no podemos consentir que contra su voluntad tomen parte en una lucha fratricida. Con el alma destrozada, sufriendo torturas infinitas, acudimos a vosotros para pedir que dejéis en libertad a esos niños para que abandone el cuartel o permanezcan ahí mismo libremente si tal fuera su libertad. Esta súplica la avalan más de doscientas familias, cuyo legítimo dolor está a punto de convertirse en horrible desesperación. Creemos que el Frente Popular y el Gobierno constituido se propone en el breve plazo de dos horas tomar medidas de extrema gravedad para aniquilarles. Por otro lado, no como amenaza, sino como gesto insuperable de desesperación al ver destrozados a nuestros hijos en el frente, nos veremos obligados a tomar represalias inmediatamente con vuestros familiares, porque por el mismo derecho que disponéis de nuestros hijos menores, lo haremos con los vuestros. Y esto hay que evitarlo." (B14)

 

Domingo 26 de Julio.

 

                            Es domingo, y amanece tristón y nublado.

 

                            "El aspecto de Fuenterrabía en estos días críticos es especial y digno de anotarse; a pesar de haber una colonia veraniega relativamente numerosa, parece una población muerta. La playa desierta, y las calles y paseos, poco menos, pues la gente, cuando sale de casa, se aleja poco de sus cercanías; la mayoría de los comercios están cerrados. No hay tranvías ni autobuses, ni circulan otros automóviles que los que tiene a su servicio el Comité".

 

                            La población está totalmente aislada al no funcionar ni el teléfono, ni el telégrafo, ni el correo. El dinero en metálico empieza a escasear al no existir bancos en Fuenterrabía, y estar cerrados estos días los de Irún.

 

                            Por el embajador de los Estados Unidos de América se sabe que la situación en San Sebastián es crítica, por lo que los miembros de la embajada de ese país destinados en la capital guipuzcoana han abandonado la legación y se han trasladado a Fuenterrabía escoltados por dos coches del Frente Popular.

 

Lunes 27 de Julio.

 

                            Amanece un día lluvioso, frio y desapacible.

 

                            Comienzan a verse menos coches circulando por las calles, al aumentar el número de averías por el mal uso de los mismos. Se publica un bando para que se presenten en el Frente Popular todos los que posean carnet de conducir. También se ordena a los pesqueros que salgan a faenar, con la condición de entregar una parte de sus capturas al Comité.

 

                            Las radios son el único medio para conocer lo que está ocurriendo en el país, pero cada una, en función de su localización, afirma victorias de los propios y derrotas de los contrarios.

 

                            A mediodía fondea frente a la playa el mismo barco americano. Sus oficiales son recibidos por el coche oficial, que los traslada a la legación. Parece ser que todo el personal de la embajada se va a trasladar a Francia.

 

                            Los rumores a pie de calle dicen que en los cuarteles de Loyola se ha dejado salir a los oficiales y soldados que no secundaban la rebelión, y que las columnas carlistas salidas desde Navarra ocupaban Beasain y amenazaban Rentería. La radio de Igueldo parece corroborar estas noticias al estar haciendo continuos llamamientos, de carácter muy  urgente para que todos los integrantes del Frente Popular estén listos y en sus puestos a las dos de la tarde.

 

                            Al anochecer se lee un nuevo bando, en el que se pide a los veraneantes que hagan inventario de todas sus prendas de abrigo que puedan ceder a los "hijos del pueblo" que están defendiendo la República. Este llamamiento se efectúa seguramente por haber sido una noche fría e intempestiva.

 

                            Junto al yate americano fondea otro barco de escaso tonelaje, que dicen trae harina desde Pasajes. Para efectuar la descarga, comienzan a efectuar viajes dos gabarras y una gasolinera de la Marina. El barco tiene a popa la bandera tricolor, y una roja en la proa.

 

                            Editan un bando al anochecer en el que se cita a todos los milicianos voluntarios en el Ayuntamiento para las diez y media de la noche, con cuantas municiones puedan reunir. Parece ser que se sospecha que pueda producirse un ataque durante esta noche o mañana contra el pueblo.

 

Martes 28 de Julio.

 

                            A las siete de la mañana llega un vapor al embarcadero, y un segundo a las diez. Desembarcan a sus tripulantes, que lo hacen "con caras de pocos amigos y sin grandes señales de entusiasmo". En el primero de estos vapores, llegan unos números del periódico "Frente Popular", de San Sebastián, que sospechosamente tienen los mismos caracteres tipográficos que el ahora desaparecido El Pueblo Vasco.

 

                            "Al medio día circuló el rumor, confirmado después, de que se rindió el Cuartel de Loyola y que en Rentería ha habido un nutrido tiroteo. También se dijo que en Behovia hubo un encuentro entre los navarros y una patrulla de carabineros "gubernamentales", con siete muertos y bastantes heridos entre estos últimos, y que un tren blindado de la línea del Bidasoa tuvo que retroceder a Irún ante el empuje eficaz de los requetés, que siguen siendo, al parecer con motivo, el terror de estos populares".

 

                            Por las calles, las miradas de los curiosos se fijan en un coche "De Soto", muy conocido entre la colonia veraniega, que exhibe como blindaje un colchón delante, otro detrás, y dos en el techo.      

 

                            "Anuncian que se puede comunicar por telégrafo con Madrid, aunque no directamente y con elevada tarifa. Los telegramas van a Francia o Inglaterra (vía Bilbao), retransmitiéndose por radio a su destino". (...) "La casi totalidad están redactados con la fórmula "todos bien", agragando algunos la petición de que contesten los destinatarios". 

                  

                            Por la noche llueve abundantemente, y sólo se escucha la sirena de algún vapor.

 

Miércoles 29 de Julio.

 

                            "Fuenterrabía sigue muerta, con escasos transeúntes por las calles, y éstos, silenciosos y malhumorados. Como únicas notas de vida, una mujer pregonando con voz chillona y atiplada El Frente Popular, y una doble fila de automóviles estacionados en la Plaza de Armas, pintarrajeados en rojo sobre cristales y portezuelas con emblemas y letreros alusivos; sucios y maltrechos, sin aquella prestancia y vistosidad con que los mantenían sus legítimos poseedores".

 

                            Hay que hacer una especial mención al gremio de "chauffeurs", cuya mayoría de componentes prestó una decidida cooperación con las fuerzas del Frente Popular. Espiaron a sus jefes y realizaron numerosas delaciones por no ser estos últimos afines a la causa republicana. Organizaron las requisas de los automóviles de las familias para las que trabajaban, y gustosamente se presentaron voluntariamente para conducirlos.

 

                            Se anuncia la falta de carbón en los almacenes, por lo que Fuenterrabía e Irún pueden sufrir problemas de abastecimiento.

 

                            Las noticias del avance de los requetés por la zona de Oyarzun y Rentería se confirman por los reconocibles ruidos de cañonazos y disparos, que se perciben en el pueblo procedentes de esa zona. También llegan noticias de San Sebastián anunciando que el Coronel Carrasco ha sido fusilado, al igual que varios oficiales pertenecientes al contingente de los Cuarteles de Loyola. Si los cuarteles se han rendido de verdad, todo su armamento se repartirá entre los milicianos, y en efecto, hoy es la primera vez que aparecen en el pueblo hombres vestidos con mono azul y armados con fusiles mauser, correajes y casco de reglamento.

 

                            Un nuevo bando en Fuenterrabía, pide a sus habitantes que salgan a las cercanías del embarcadero y del malecón a recibir como se merecen, a las fuerzas milicianas que regresan victoriosas desde San Sebastián. Incluso salen varios barquitos para escoltarlos durante la parte final del trayecto. Pero por algún tipo de confusión o malentendido, esta llegada no se produce, retirándose todo el mundo a sus casas.

 

Jueves 30 de Julio.

 

                            Este día es detenido momentáneamente junto a su "chauffer" el autor de este curioso libro. Un colega de profesión, vino a recriminarle por no haberse presentado voluntariamente a los requerimientos del Comité, y al defenderle D. Ramón, su jefe, ambos fueron conducidos al Ayuntamiento detenidos. Los dejaron esperando al pie de la escalera, custodiados por un miquelete. Junto a este, se encontraba un carabinero y un sargento de Artillería. Todos los demás personajes que deambulaban por las estancias municipales "eran paisanos, todos de mala catadura, recibiendo instrucciones, pidiendo vales y armando un griterío muy propio de toda situación bien organizada".

 

                            Copio literalmente lo sucedido a partir de este momento, por la importancia que creo tiene su conocimiento exacto. Hemos de suponer que todos los detenidos pasarían por el mismo trance y trámites.

 

                            "Al cabo de un raro, salió nuestro hombre, acompañado de otro con gabardina y brazalete encarnado, y sin más explicaciones, nos hizo subir la escalera, empujándonos por la espalda. Así llegamos al salón de sesiones, cuya puerta, después de nuestro paso, cerró un guardián con tres vueltas de llave.

 

                            Una vez dentro, el hombre del mono procedió a un minucioso cacheo, de cuyos incidentes, alguno verdaderamente cómico, hago gracia al lector, y terminado este enojoso trámite, se nos notificó que quedábamos detenidos.

 

                            Después de los prolegómenos anotados, no era lógico extrañarse de nada. Protesté, sin embargo, por no haber sido oído por el Comité, pero fue en vano; el energúmeno del mono contestó desabridamente que el propio Comité había dado la orden y que había que cumplirla. Sólo se me permitió enviar a mi casa una tarjeta dando cuenta de lo ocurrido y pidieron nos enviaran algo para cenar y pasar la noche. En seguida se cerró la puerta, y allí quedamos los reclusos en situación de meditar.

 

                            (...)

 

                            En este salón, iluminado por tres grandes arañas que estuvieron encendidas toda la noche, y con el suelo sin barrer y lleno de colillas, recibí el espaldarazo honroso de mi primera detención, sin cargo alguno concreto y sólo por ser considerado "peligroso" para el régimen.

 

                            Esto de "peligroso" no me lo dijeron a mi directamente, pues no se dignaron tomarme declaración, sino a mis familiares, que corrieron apresuradamente al Ayuntamiento en cuanto recibieron mi tarjeta. Alegaba el Comité, que mi detención estaba decretada por la autoridad militar o Comisaría de Guerra de San Sebastián, y que al siguiente día se reunirían para deliberar si debían subirme al Fuerte de Guadalupe, donde había recluida más de cien personas por el mismo delito de no ser afectas a la situación, debiendo, mientras tanto, permanecer incomunicado.

 

                            (...)

 

                            En las primeras horas, ruidos de automóviles, mezclados con juramentos y blasfemias del populacho, al llegar, según información de nuestro carcelero, una expedición de heridos de Rentería; y desde la una de la madrugada, silencio absoluto".

 

Viernes 31 de Julio.

 

                            "Desde antes de la seis de la mañana, estábamos en pie, acusados por una necesidad fisiológica, que hubo que contener largo rato, hasta que entró el carcelero y nos acompañó, uno a uno, a despachar tan apremiante menester, tratando, al propio tiempo, de animarnos respecto de la decisión probable del Comité juzgador, que, según dijo, se reuniría a media mañana (...)".

 

                            Afortunadamente para el autor de estas líneas escritas ese mismo año de 1936, el veredicto fue positivo, e inmediatamente se le puso en libertad, aunque esta era provisional o de prisión atenuada, tal y como la calificaron. Tenía que presentarse todos los días ante el Comité. Para conseguir esta libertad, la familia tuvo que prometer ayudas profesionales al Comité en compensación. El mecánico que trabajaba para su familia también fue liberado, al resultar exento del servicio como deferencia a su avanzada edad.

 

                            Esa noche se produce un hecho lamentable, según le comenta al autor de este libro un zapatero andaluz, que ejercía de carcelero jefe en Fuenterrabía. (...) unos milicianos habían llevado al cementerio a las cuatro maestras que están al frente de las Colonias navarras. Dejaron dos de ellas fuera de las tapias, y simulando, con tiros al aire, que habían fusilado dentro a las otras dos, pretendían conseguir con este acto macabro unas declaraciones de complicidad con sus paisanos, que no lograron obtener (...)".

 

Sábado 1 de Agosto.

 

                            Continúan las detenciones. Por la mañana se encuentran en las dependencias del Ayuntamiento no menos de veinte personas, entre las que destacan los Marqueses de Quirós, rodeados de pescadores y caseros en la misma situación.

 

                            Sobrevuelan la población varios aviones con destino Francia.

 

                            Por la tarde son detenidos varios muchachos de la colonia veraniega, acusados de propagar rumores sobre operaciones financieras relacionadas con ciertas evasiones. Serán finalmente liberados, al haber hecho sólo comentarios sin malicia, tras ser amenazados con subirlos al Fuerte de Guadalupe, después de un desagradablemente interrogatorio. Uno de estos detenidos, era un hijo del autor del libro.

 

Domingo 2 de Agosto.

 

                            El "Comité de Finanzas" de Irún autoriza que abran sus puertas los bancos dos horas por la mañana, y permite retirar 25 pesetas semanales para todos los gastos.

 

                            Un nuevo bando se fija al mediodía por todas las esquinas del pueblo, mediante el cual se convoca a las cuatro de la tarde en el Casino Mirentxu, convertido en Comisaría de Guerra, a todos los vecinos que tengan algún arma, a los militares en activo o retirados y "a todos los hombres capaces de manejar un arma, para recomendarles un cometido en servicio de la República". Se limitaron a consignar los nombres, edad, profesión, domicilio y filiación política de los que se presentaron, e inscribir como milicianos a los que aceptaban voluntariamente. En Irún se dio también el mismo trámite.

 

                            Durante toda la tarde, el Fuerte de Guadalupe se dedicó a cañonear las posiciones navarras de Oyarzun. Los rumores no son nada positivos hacia su efectividad, rumoreándose que los efectos ocasionados se limitaban a la destrucción de un caserío en Rentería, y algunas víctimas civiles.

 

                            El Torpedero nº 3, con la bandera tricolor y otra de color roja, entra aprovechando la pleamar hacia el lugar donde anteriormente fondeaba el cañonero Mac Mahón. Por la lejana línea del horizonte, se ven dos grandes navíos de guerra en dirección San Sebastián.       

 

Lunes 3 de Agosto.

 

                            Las relaciones dentro del Comité se van deteriorando ante las presiones de los radicales, entre los que se encuentran cantidad de chóferes. El jefe de la prisión del Ayuntamiento, tuvo la noche anterior un fuerte altercado al impedir a varios de estos incontrolados el entrar y cachear a los prisioneros. Hubo múltiples amenazas de muerte, pero al final no lograron imponer sus radicales ideas contra los presos de derechas.

 

Martes 4 de Agosto.

 

 

                            El Frente Popular requisa la leche que viene desde los caseríos de la zona, dejando una pequeña cantidad para repartir entre los vecinos. También parece ser que los navarros han cortado el suministro de agua que surte a la Fábrica de Luz del Bidasoa, que es la encargada del suministro a Irún y Fuenterrabía. La compañía promete solucionarlo hoy mismo poniendo en marcha una central supletoria con dos motores diesel.

 

                            La noche anterior hubo tiros en el Casino Mirentxu, donde se sitúa la Comisaría de Guerra, al querer detener a unos milicianos del lugar, pero ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, desistieron de hacerlo. El motivo parece radicar en la crispación producida por la huida de los oficiales del Torpedero nº 3 a Francia.

 

                            "Parece ser que estos oficiales de Marina coaccionados por la tripulación, se han visto obligados a dirigir el bombardeo que hace días se efectuó en San Sebastián, y a ordenar marchas y maniobras, ante amenazas contundentes. Uno de ellos tenía familia en Irún, y considerándola poco segura, solicitó al Comité autorización para llevarla a bordo. Por las razones que fueran, no fáciles de explicar, obtuvo aquella autorización, y fueron ambos oficiales en un bote del torpedero, con la correspondiente dotación, a hacer el traslado. Cómo se las arreglaron para variar el rumbo, no me lo han explicado; acaso emplearían ellos los mismos argumentos de que antes fueron víctimas; quizás los marineros del bote se prestaran de buen grado; el hecho fue que el bote puso proa a Francia y allí desembarcaron sin novedad".

 

                            Continúan las detenciones entre la colonia veraniega.

 

Miércoles 5 de Agosto.

 

                            Amanece un día caluroso. Una larga cola de personas se desplazan desde Fuenterrabía hasta Irún para intentar sacar las 25 pesetas semanales permitidas del banco.

 

                            El cañoneo es incesante. Primero son los emplazados en San Marcial, luego toman el relevo los del Fuerte de Guadalupe. los rumores entre la gente del pueblo es que los disparos apuntan hacia Oyarzun, pero caen en Rentería.

 

                            El torpedero nº 3 zarpa del fondeadero con rumbo San Sebastián o Pasajes, con la ausencia de los oficiales y de varios marineros, que se quedaron haciendo guardia en la Comisaría de Guerra.

 

                            La aviación nacional prosigue sus diarias incursiones, sin encontrar resistencia. Los objetivos de este día son San Marcos, San Marcial, Pasajes y la emisora de Igueldo.

 

                            Por la noche se produce un fuerte enfrentamiento en el Ayuntamiento entre los miembros nacionalistas del Comité y los más exaltados, principalmente anarquistas, entre los que militan casi todos los "chaufferes". estos últimos acusaban a los nacionalistas de complacencias y encubrimientos hacia los elementos derechistas de la población. Incluso se sacaron las pistolas, y todo terminó con los miembros nacionalistas del Comité encerrados en el calabozo, a excepción de uno apodado Stawisky.

 

Jueves 6 de Agosto.

 

                            Llega una delegación del Frente Popular desde San Sebastián, para investigar el incidente. Se repone en sus funciones a los miembros del Comité, e incluso se decreta la prisión y subida al Fuerte de Guadalupe de alguno de los elementos más radicales.

 

                            Durante todo el día, se desarrolla una ofensiva del Frente Popular en los alrededores de Irún. Se escucha un fuerte cañoneo desde la mañana hasta el anochecer. Participan las baterías de Guadalupe, San Marcos, Choritoquieta, Erlaiz y una pieza emplazada en Pasajes.

 

                            Una nueva incursión de los aviones nacionales sobre Erlaiz y Pagogaña, sobre las que lanzaron varias bombas.

 

                            La población carece de fluido eléctrico durante las horas del día. Por la noche se restablece el servicio.

 

Viernes 7 de Agosto.

 

                            Se considera restablecido el orden en el Comité, tras la destitución de varios miembros radicales. Parece que el bando nacionalista ha tomado algo más de fuerza, hecho que se nota al ver circular algunos vehículos con sus emblemas y pintadas.

 

                            Las contraseñas que se usan son:

 

                                            Si te gritan U.G.T. la respuesta es ¡Llueve!.

                                            Si te gritan ¡República!, la respuesta es ¡Valor!.

 

                            La del este día es, a "Cardellano", la réplica tiene que ser ¡Confianza!.

 

                            Algunos de los detenidos en el Fuerte de Guadalupe son trasladados al hospital al encontrarse enfermos.

 

Sábado 8 de Agosto.

 

                            El día amanece con dos noticias. La primera es que un grupo armado ha procedido a requisar la casa de una alta personalidad, en medio de la zona residencial veraniega. Todo el mundo comenta lo escuchado por la radio esa noche, con una información leída por el General Mola, en la que anuncia la intensificación de las acciones en la zona de Irún, por lo que todo el mundo sabe que les esperan unos días moviditos.

 

Domingo 9 de Agosto.

 

                            "Se cuenta que un grupo de "turistas" de ambos sexos, procedente de la nación vecina, ha atravesado el Bidasoa para visitar a los milicianos rojos en las posiciones próximas a Endarlaza, llevándoles objetos en especie y en metálico; pero no es esto todo; la propia embajadora de su país no se recata en utilizar su automóvil oficial para análogos menesteres. Por delante de esta casa pasa con frecuencia, cual intrépida amazona, aferrada al volante y saludando afectuosamente con la mano a los "populares" de guardia, después de despachar sus "comisiones".

 

                            "Por aquí ha transcurrido el día sin nuevos incidentes y con relativa animación dominguera; pero, a última hora de la tarde, los milicianos de turno mandaron a la gente que se metiera en sus casas, ante un probable ataque de los carlistas, que aseguran haber visto merodear por estos montes cercanos. El Paseo quedó desierto (...)".

 

Lunes 10 de Agosto.

 

                            La noche transcurre tranquila, sin ningún tiro, a pesar de lo vaticinado a última hora de ayer.

 

                            La justificación que se dio por la alarma del domingo, fue que al ser festivo, se acercaron grupos de indeseables con banderas rojas y negras, dispuestos a armar escándalos, por lo que se optó por decretar esa alarma y prohibirles el paso de manera diplomática.

 

                            "Pero lo más notable del caso fue, que, habiendo partido el rumor de los mismos milicianos que metieron en sus casas a gentes pacíficas, el propio Comité publicó un bando, cerca del mediodía, amenazando con encarcelamientos y multas de mil a diez mil pesetas, a todo el que propalase noticias que pudiesen quebrantar el espíritu público, y asegurando, al propio tiempo, que el triunfo contra los rebeldes del Frente Popular está muy próximo y será definitivo. El pregonero, después de soltar la arenga, terminaba con un viva la República, que no fue contestado por nadie, en ninguno de los tres sitios donde pude oír su lectura".

 

                            Por la tarde se exhibe en el pueblo el automóvil acribillado a balazos, en el que perdió la vida el comandante de Estado Mayor Garmendia y sus acompañantes, al ser emboscados por los requetés cerca de Rentería el día 30 de Julio.

 

Martes 11 de Agosto.

 

                            El día amanece con fuertes chubascos, mientras los cañones de los fuertes siguen sin parar de disparar desde hace ya varios días.

 

                            "Irún estaba en pie de guerra; una barricada en Mendelu, formada por envases vacíos de alquitrán; sacos terreros en la portada del Ayuntamiento; gran revuelo de automóviles y milicias en la plaza, y un ambiente en general de nerviosidad que saltaba a la vista".

 

                            Las tiendas de Irún carecen de géneros. La mayoría se encuentran cerradas.

 

                            En Fuenterrabía el ambiente no es tan agobiante, a pesar de que continúan los registros y las detenciones. El Comité intenta dar una apariencia de normalidad, anunciando que mañana se restablecerán las comunicaciones telefónicas, y el servicio de autobuses entre Irún y San Sebastián.

 

                            Esa noche "es asesinado en el Hospital de Irún el comandante del Fuerte de Guadalupe, que se había negado a entregarlo a los revoltosos,(...)". Se trata del Capitán de Infantería D. Juan Grajera Manín, Comandante del Fuerte de Guadalupe desde el año anterior. Fue sacado del Hospital justo a la hora de la cena con una escusa falsa, y pasado por las armas allí mismo, aproximadamente a las 21'30 horas de la noche.

 

Miércoles 12 de Agosto.

 

                            Se sabe que Tolosa ha caído en manos carlistas, ante lo cual, se pegan pasquines por el pueblo escritos en castellano y euskera en los que se dice: "los frentes de Rentería y Tolosa han de constituir motivos de regocijo popular con las victorias de las fuerzas del Gobierno de la República".

 

 

                            "Poco después del mediodía, pasan volando tres aviones con rumbo San Sebastián, dejando caer varias bombas sobre Irún. Una de ellas, en el edificio de la Aduana, que fue atravesado en toda su altura, sin causar desgracias personales".

 

                            Guadalupe sigue disparando durante todo el día.

 

                            Las emisoras de radio sólo se pueden escuchar por la noche, con informaciones muy variadas en función de las distintas inclinaciones políticas.

 

Jueves 13 de Agosto.

 

                            Tras el incidente saldado con su temporal detención, el autor de estas líneas tenía que presentarse todos los días en el Ayuntamiento. Ese día sus sensaciones son "(...) por primera vez, un ambiente notorio de desconcierto y mal humos agresivo, que no había en los días anteriores. A la euforia y confianza en su triunfo, que no ocultaban hasta ahora, ha sucedido una actitud de franca hostilidad y de temor no disimulado, que presagia el principio del fin".

 

                            La situación se está complicando por momentos. "En Irún cunde el pánico ante los continuos y eficaces bombardeos de los aviones y la presión de los "carlistas". En San Sebastián se ha presentado el Cervera intimando la rendición, y andan a la greña los nacionalistas con sus demás compinches del Frente Popular".

 

                            La comunicación con San Sebastián mediante autobús se ha visto nuevamente interrumpida, al estar cortada la comunicación. Guadalupe intensifica sus salvas, y en los montes que rodean Irún, arrecia el fuego de fusilería y ametralladoras.

 

                            Se producen continuos llamamientos a la ciudadanía a colaborar aportando material, alimentos, género de toda especie, dinero, etc.

 

                            Por la radio, las noticias dejan claro que el conflicto se está internacionalizando, con la adhesión de Italia a favor de los sublevados, y las ayudas desde Francia hacia el Frente Popular. Las emisoras "locales confirman la presencia del Cervera en aguas de San Sebastián, e informan que anoche fue asesinado en el Hospital de Irún el comandante del fuerte de Guadalupe, que se había negado a entregarlo a los revoltosos, y que los aviones nacionales han arrojado varias bombas sobre puntos estratégicos de Irún, causando víctimas".

 

 

Viernes 14 de Agosto.

 

                            La situación se va deteriorando por momentos, y la colonia veraniega, así como todos los elementos no afines al Frente Popular, comienzan a temer por sus vidas.

 

                            "La situación se agrava. Han detenido al ex ministro Jalón, refugiado en la residencia del embajador de México, y han subido a Guadalupe a cuatro sacerdotes de esta Parroquia, con el párroco a la cabeza.

 

                            Además se ordena, mediante el correspondiente bando, a los propietarios y administradores de hoteles, villas y demás residencias de veraneantes, que en plazo perentorio, que termina a las doce de la mañana, presenten en la Comisión de Orden Público una relación de todos los ocupantes de dichos inmuebles, expresando su edad, profesión, circunstancias personales, procedencia y fecha de llegada a Fuenterrabía".

 

                            Los clérigos detenidos son Miguel María Ayestarán y Uránga, que morirá fusilado el 4 de septiembre, Manuel Elgorriaga, Elías Zapiain, y Segundo Garayalde, este último el párroco. Sobre el ex ministro de Comunicaciones  D. César Jalón Aragón, del Partido Republicano Radical, no aparece su nombre en el listado de detenidos en el Fuerte de Guadalupe, por lo que es de suponer que su periplo no pasó del Ayuntamiento.

 

                            Las noticas son alarmantes para el Frente Popular. "Los carlistas bajan de los montes amenazando Irún. En Mendelu y en Ventas interceptan las carreteras con barricadas. En el Casino Mirentxu se ponen defensas de sacos de arena. Se ha visto por estas proximidades el España y el Cervera, que ayer fijaron un plazo, que termina a las doce de esta noche, para bombardear San Sebastián".

 

                            "A las tres de la tarde, empezaron nuevas detenciones en la colonia veraniega, y se anuncia que en breve plazo se generalizará esa medida. (...) Se dice que, entre los varones, sólo quedarán exceptuados los niños y los mayores de sesenta años, y entre las hembras, las menores de dieciocho años y las que tengan hijos pequeños; que los hombres irán a Guadalupe y las mujeres a un lugar del pueblo habilitado al efecto".

 

                            Hay gran temor en la colonia veraniega y en el pueblo en general, "respecto de las eventuales consecuencias de estas represalias, verdaderos coletazos de una fiera que se ve acorralada y trata de herir al agresor en su agonía".

 

Sábado 15 de Agosto.

                            El día amanece, desde horas muy tempranas, con un intenso tiroteo de fusiles y ametralladoras, además del habitual cañoneo de Guadalupe y San Marcial. Los navarros están atacando Irún. Al cabo de dos horas, parece que la situación se tranquiliza un poco.

 

                            A media mañana se presentan en la puerta del autor de estas líneas dos miembros de Comité, ambos nacionalistas, acompañados de un miquelete, y se llevan detenidos al hijo y la hija del matrimonio.

 

                            Las mujeres serán retenidas en la casa perteneciente al General Muñoz, actual Hotel Obispo, que se encuentra detenido en el Hospital junto a su esposa, mientras que las aproximadamente dos docenas de detenidos varones, son subidos al Fuerte de Guadalupe.

 

                            Por la noche seguirán las detenciones.

 

                            "Terminó el día con una fuerte tormenta, y, entre truenos, relámpagos y chubascos, nos quedamos a oscuras: habían cortado la luz eléctrica".

 

Domingo 16 de Agosto.

                            "De la prisión femenina ha llegado una esquela (nota) de mi hija. Dice que, materialmente, están bien atendidas y que no les falta de nada de lo necesario; (...)".

 

                            Los presos de Guadalupe se encuentran totalmente incomunicados. Si las familias quieren hacerles pasar algún objeto, este tiene que ser depositado en el Ayuntamiento, no existiendo ninguna seguridad de que llegue a su destinatario.

 

                            "Por la falta de corriente no funcionan los aparatos de radio, y la carencia de noticias de la situación general es absoluta, pues además no llega a estos barrios de gente "reaccionaria" el único periódico que aquí se vende, y tampoco hay el recurso de cambiar impresiones con los vecinos, dado lo riguroso de nuestro confinamiento".

 

                            Algunas personas comienzan a cruzar el puente Internacional buscando la seguridad al otro lado de la frontera.

 

                            La noche es igualmente que la anterior tormentosa.

 

Lunes 17 de Agosto.

 

                            A primera hora de la mañana unos terribles cañonazos, diferentes a los que estaba comenzando a acostumbrarse la población, sorprende a todos.

 

                            "Pronto se supo su procedencia: el Cervantes y el España estaban bombardeando Guadalupe. Desde aquí no podíamos verlos, pero el ruido de los disparos indicaba que no debían hallarse muy lejos de la costa. El estampido inicial, horrísono, seco y con estridencia metálica, hacía temblar puertas y cristales; después quedaba en el aire una vibración como la del trueno, levantando del suelo hojas y papeles;  y al final, el sordo estallido de la granada, entre nubes de polvo y piedras lanzadas al espacio".

 

                            Ante la tremenda impresión causada en el pueblo, el Comité permite que pasen a Francia las mujeres y niños que así lo deseen, pero solamente de la población "del pueblo". Más tarde se corre el rumor de que va a adoptarse la misma medida con los de la colonia veraniega, pero el día acabará por desmentir la noticia.

 

                            Un poco antes del mediodía cesaron los cañonazos y llegaron algunas noticias desde Guadalupe. Así se supo que varios impactos habían dado en la explanada del fuerte, pero no había víctimas entre sus moradores, tanto entre los que se encuentran defendiéndolo como entre sus residentes forzados. las noticias parecen presagiar malos augurios. Se corre el rumor que justo antes del bombardeo se había intentado fusilar a algunos presos, y que estos no habían probado bocado hasta las tres de la tarde.

 

                            Por la tarde hubo un nuevo bombardeo, tan intenso como el de la mañana, permaneciendo muda la artillería del fuerte en todo momento.

 

                            Sigue el corte de electricidad, por lo que no llega ninguna noticia del exterio.

 

Martes 18 de Agosto.

 

                            La Comisaría de Guerra manda emplazar un foco y una pieza de artillería en las proximidades del Faro de Higuer. A pesar de estas medidas, por la mañana se reanuda nuevamente el bombardeo naval.

 

                            La propaganda y la rumorología, hacen correr noticias alarmantes sobre el salvajismo y la crueldad de las tropas rebeldes, lo que hace que la intranquilidad de la población aumente. El éxodo de la población hacia Francia va aumentando, así como la gente alojada en Fuenterrabía, mucha de ella proveniente de Irún, en busca de un lugar algo más alejado del frente.

 

                            "(...) que los presos podían recibir ropas y algún suplemento del rancho de la cocina, pero en ninguna forma instrumentos cortantes ni máquinas de afeitar, y que esta noche pasada seguía la evacuación de explosivos".

 

                            Continúan produciéndose detenciones.

 

                            Se baja a la Parroquia la estatua de la Virgen del Santuario de Guadalupe, se ha demolido la cruz de piedra que coronaba la explanada continua, según se justifica, por haberse intervenido un radio de los barcos "piratas", en el que se mencionaba esta cruz como referencia de tiro.

 

Miércoles 19 de Agosto.

 

                            Intenso duelo de cañón y fusilería desde primeras horas de la mañana en Irún.

 

                            Por la mañana se ha subido al Fuerte de Guadalupe a los monjes capuchinos del convento de Amute, pero los nacionalistas logran evitar que ingresen en la prisión, repartiéndolos por varias casas particulares.

 

                            Este día en que el ataque a Irún se intensifica, "un grupo de milicianos encolerizados entró en las naves, anunciando a los presos que a las dos de la tarde serían fusilados ciento cincuenta como represalias por las víctimas que habían ocasionado en Irún las bombas y granadas.

 

                            En una de las naves, y sobre los camastros, se improvisó un tribunal, presidido por el energúmeno Zubizarreta, que condenó a muerte en juicio sumarísimo a trece confinados en Irún, por supuestos delitos contra el régimen. Fueron esos señores D. Cástor Tellechea, D. Manuel Eceizabarrena, D. Ramón Ortí, D. Jesús Ramos, D. Mariano Alfaro, D. Manuel Amantegui, D. Eugenio Ollo, D. Jesús Ayestarán, D. Eulogio Crespo, D. Felipe Quintana, D. Joaquín Solbes, D. Ricardo Bergareche, y D. Guillermo Echenique.

 

                            Los cinco últimos fueron encerrados en celdas de castigo, en los lomos del fuerte, donde durante varios días, estuvieron expuestos a ser blanco de los bombardeos. Alguno de ellos (Don Jesús Ayestarán) fue víctima de un simulacro de fusilamiento, oyendo silbar las balas a poca distancia de su cabeza, y el resto de los confinados se prepararon a bien morir, renovándose, agravadas, las escenas de a antevíspera. La Providencia sin embargo, los salvó también por esta vez, pues corrieron las horas y nada pasó; y al llegar las dos de la tarde, en lugar de llevarlos al suplicio, los llamaron para comer; sin duda, los verdugos habían cambiado de opinión, o sólo se propusieron atormentar a sus rehenes".

 

                            El "España" permanece en las aguas frente a Guadalupe, por lo que las baterías del fuerte permanecen en silencio.

 

                            El Hospital de la Cruz Roja instalado en las escuelas Viteri

 

                            "Notas locales de última hora dignas de mención. La primera, que el torpedero número 3, que desde antes de ayer está anclado en el Bidasoa, ha disparado contra un avión, sin tocarle, naturalmente, yendo a caer el proyectil en el Paseo Colón, de Irún; y la segunda, que no cesa la subida de detenidos a Guadalupe".

 

Jueves 20 de Agosto.

 

                            El confinamiento de la colonia veraniega continúa, impidiendo que salgan de sus casas mediante piquetes de milicianos. A pesar de esto, tras una serie de obligadas comprobaciones, estos se desplazan por las traseras de las casas para buscar información, sobre todo, de familiares prisioneros en Guadalupe.

 

                            El suministro de carbón es casi inexistente, así como la posibilidad de desplazarse a Irún a retirar fondos de los bancos.

 

                            "En Irún, los del Frente Popular intentan una tenaz ofensiva. Pero sus contrarios, no sólo no pierden sus posiciones, sino que siguen acercándose a su objetivo. Además, un avión, que ellos llaman "rebelde", ha arrojado diez bombas, que han producido destrozos y deprimido los ánimos.

 

                            Guadalupe guardó silencio durante todo el día, aunque no se ha visto por estas proximidades al Cervera ni al España".

 

                            "(...) según noticias, repitieron el simulacro de fusilamiento con caracteres aún más graves que la primera vez, y, si ven su causa perdida, son capaces de convertir en realidades sus macabras simulaciones".

 

Viernes 21 de Agosto.

 

                            Desde las cinco a las siete de la mañana se abre un nutrido fuego de los nacionales desde Gainchurizquieta hasta San Marcial. Incluso varias granadas caen sobre la población de Irún.

 

                            La noticia de que en San Sebastián han sido fusilados varios jefes de Carabineros, acusados de pasarse al enemigo, corre como la pólvora.

 

                            Algunos enfermos del Fuerte de Guadalupe son trasladados al Hospital por encontrarse enfermos.

 

                            "Desde hace unos días, de cuatro a seis de la tarde, evolucionan un rato por esta zona dos o tres aviones franceses en servicio de policía de frontera, y también, con el mismo objeto, se deja ver, de vez en cuando, por estos alrededores, un barco de guerra de la misma nacionalidad".

 

Sábado 22 de Agosto.

 

                            El día amanece con mucha niebla, pero esta desaparece en torno a las 11 de la mañana. El Cervera comienza a bombardear el Fuerte de Guadalupe a esa hora.

 

                            Los aeroplanos franceses han hecho hoy dos visitas, una por la mañana y otra por la tarde, y el barco de guerra no interrumpe su vigilancia.

 

                            "En Irún han colocado cañones en las avenidas que comunican con Behovia y con San Sebastián, y el enlace con la capital se sigue haciendo por la bifurcación de Lezo, aunque bajo fuego enemigo".

 

Domingo 23 de Agosto.

 

                            Amanece un día esplendido de verano.

 

                            A primera hora de la mañana los aviones nacionales bombardean varias posiciones de Irún.

 

                            Las calles están desiertas, entre otras razones por la circulación del llamado "camión fantasma", que se encarga de subir a los que se encuentra ociosos por las calles, para que trabajen en las obras de fortificación o en la retirada de muertos del frente.

 

                            La embajada de Francia, sita en la antigua villa perteneciente a Miguel Maura está efectuando una mudanza de muebles y enseres hacia la seguridad del otro lado de la frontera.

 

                            La playa y los paseos están totalmente desolados. No hay ni siquiera ninguna barca hasta el horizonte. En frente, en Hendaya si se nota cierta animación, con los toldos, los bañistas y sus sombrillas.

 

                            A la hora del almuerzo el Cervera dispara 16 granadas contra Guadalupe, y enseguida se comienza a escuchar un ligero tiroteo entre Behovia y San Marcial, pero duró poco. "A última hora pasaron con dirección al monte una docena de milicianos con armas de distintas clases y categorías; casi todos, marineros de la dotación del torpedero nº3, desarrapados y con cara de facinerosos".

 

Lunes 24 de Agosto.

 

                            "Muy de mañana, se sintió ruido de aviones que debían volar muy bajo, pues producían la sensación de tenerlos encima; casi enseguida se oyeron las campanadas de Irún tocando a rebato, y a los pocos minutos, el inconfundible estampido de las explosiones. Luego se supo que habían bombardeado los talleres y vías de la estación ferroviaria y un edificio próximo, donde había almacenadas armas y pertrechos de guerra".

 

                            Guadalupe disparó al mediodía tres andanadas contra los requetés, pero inmediatamente enmudeció ante la actuación en consecuencia del Cervera. "Hoy debía de estar más cerca que otras veces, pues se percibía muy distinto el silbido de los proyectiles, y las detonaciones hacían temblar la casa, a pesar de lo cual los niños juegan en los jardines y las mujeres no pierden la serenidad".

 

                            El Comité se enteró de que en una villa se encontraba enterrada una gran cantidad de objetos de plata, por lo que inmediatamente la expropia y manda un camión para incautarse del tesoro. Por una mala maniobra del conductor este vuelca, resultando heridos varios de sus ocupantes.

 

Martes 25 de Agosto.

 

                            Tres aviones vuelan sobre Irún y dejan caer sus bombas, cuyas explosiones han sido mucho más fuertes que las anteriores veces. La escuadrilla francesa sigue evolucionando, y actualmente ya son dos los barcos galos que evolucionan entre el cabo Higuer y San Juan de Luz.

 

                            Se comenta que en Irún ha muerto un voluntario belga experto en el uso de las ametralladoras, que había resultado herido en San Marcial. También se comenta que ha llegado desde Placencia una pieza antiaérea de doble tubo, aunque parece ser que le falta el periscopio- telémetro..

 

Miércoles 26 de Agosto.

 

                            Los requetés inician a primera hora de la mañana una ofensiva en toda línea contra Irún. Durante cerca de doce horas el estruendo de la batalla es generalizado.

 

                            "El nerviosismo  y el pánico del vecindario de Irún adquiere proporciones alarmantes. Familias enteras, con el ajuar que pueden transportar, se refugian en Francia o vienen a cobijarse en Fuenterrabía (...)".

 

                            "Al mediodía vino por este barrio un camión con milicianos, que se llevaron los bancos de madera de la playa y los palos que allí había para colocar los toldos, posiblemente para utilizarlos como combustible, pues hace días que falta el carbón".

 

                            Durante esta jornada se produjeron los primeros fusilamientos del cementerio de Blaña. Los presos D. Mariano Alfaro y D. Antonio Escales, fueron acribillados tras un simulacro de juicio en el Ayuntamiento de Irún en el que fueron condenados a muerte de por Comité de Salud Pública de manera verbal.

 

Jueves 27 de Agosto.

 

                            Nueva ofensiva de los navarros por la zona de Behovia. Todo alrededor es el tableteo de ametralladoras, fusiles, y aviones bombardeando. Estos han dejado caer algunas bombas sobre San Marcial, el Cervera y el España han seguido enviando granadas sobre Irún y Guadalupe.

 

                            Los hospitales se encuentran llenos de heridos por el combate que se desarrolló ayer.

 

Viernes 28 de Agosto.

 

                            Los aviones nacionales siguen bombardeando San Marcial, aunque la intensidad de la ofensiva ha remitido hoy, pues apenas se sienten los disparos de la fusilería.

 

                            "Un avión del Gobierno, que se distinguía muy bien por llevar insignia roja y bandera tricolor, pasó por encima de Fuenterrabía, con dirección a Irún, a eso de las 11 de la mañana. No tardó mucho en regresar, volando muy bajo y con frecuentes ratés en el motor; se dirigió a Ondarraitz, quizás con propósito de aterrizar en aquella playa; pero, sea porque estaba alta la marea, o porque logró dominar el aparato, viró en seguida y marchó a buen paso hacia San Sebastián".

 

                            "Se va agravando el conflicto de las subsistencias; ayer se publicó un bando ordenando que sólo se despache carne tres días a la semana, hay escasez de pescado, porque son muy pocas las lanchas que salen a la mar; la fruta se acabó hace ya tiempo; las tiendas de comestibles tienen casi agotadas sus existencias, sin poder renovarlas; y lo que es peor, no hay carbón ni velas para alumbrarse, teniendo que sustituirlas por cirios de iglesia de gran tamaño, partidos en pedazos".

 

Sábado 29 de Agosto.

 

                            Se suceden los asaltos a las villas que se encuentran deshabitadas, por elementos incontrolados que vienen desde Pasajes o Irún montados en automóviles pintarrajeados.

 

                            En Irún se manda desalojar el barrio de Mendelu.

 

Domingo 30 de Agosto.

 

                            Calma absoluta en un día de So sin nubes. Vienen muchas familias desde Irún, alojándose en las villas deshabitadas o en los locales vacios.

 

                            Por la tarde nuevo bombardeo sobre Jaizquibel del acorazado de turno.

 

                            Por la noche "ingresaron en el Fuerte de Guadalupe nuevos presos, traídos desde la cárcel de Ondarreta, de San Sebastián, entre ellos Honorio Maura, Beunza y otras personalidades significadas. El Conde de Llobregat vino también en la expedición, volviendo a ocupar por segunda vez el lugar de su primer confinamiento. Quien nos trajo esta noticia agregó que los prisioneros trasladados llegaron en dos autobuses y con las muñecas tan fuertemente atadas, que al cabo de muchas horas tenían todavía hinchadas y amoratadas las manos".

 

Lunes 31 de Agosto.

 

                            "La primera noticia del día es que las fuerzas sitiadoras de Irún han amenazado con bombardear la ciudad si no se rinde, fijando un plazo de horas para que la población civil evacue sus domicilios".

 

                            Tal vez como consecuencia de esa noticia, las calles de Fuenterrabía se llenan de gente con maletas y el ajuar doméstico que han podido coger. Se ven grupos de gente comiendo en las calles, haciendo corros. Camiones llenos de colchones para preparar locales donde alojar a tanto refugiado.

 

                            Por la tarde nuevos cañonazos del España, teniendo como objetivo puntos un poco más cercanos a la población que el Fuerte de Guadalupe. Seguramente se encontrase intentando destruir alguna de las piezas de artillería emplazadas en varios puntos de la carretera.

 

                            Los hospitales de Irún se están desalojando, por lo que se produce un gran trasiego de camiones, enfermeras, etc.

 

Martes 1 de Septiembre.

 

                            Los aviones bombardean continuamente Irún. Uno de ellos destruye el edificio donde se encontraba el Centro Republicano, que afortunadamente había dado tiempo a abandonar.

 

                            Casi todos los heridos lo sonde bala, y los hospitales están completos. Se habla de muchos actos de indisciplina, de abandono de puestos en el frente, y de negarse la gente a servir en primera línea.

 

                            Una comisión titulada "Asistencia Social" recorre las casas de los veraneantes buscando alojamiento para los emigrados desde Irún. Por su parte, la Comisaría de transportes se dedica a buscar para requisar los pocos automóviles que aún se han librado.

 

Miércoles 2 de Septiembre.

 

                            Los navarros avanzan sobre Irún por todos lados, y emprenden el ataque decisivo sobre San Marcial. Hay cantidad de heridos en todos los hospitales, y los servicios sanitarios son muy deficientes.

 

                            El aumento de la población en Fuenterrabía con todos los huidos de Irún, hace que la escasez se incremente gravemente. Ante el cariz que están tomando los acontecimientos. algunas familias de veraneantes han logrado por sus medios pasar la frontera ilegalmente.

 

                            A última hora de la tarde se extiende la noticia de que San Marcial ha caído.

 

                            La caída de esta posición tan importante desata nuevas ejecuciones como represalia. A las dos de la madrugada fueron sacados del fuerte los señores Carlos Abia, Joaquín Solbes, José Alexandre, Jesús Ayestarán y Manuel Blanco, muriendo todos junto a la puerta del cementerio, a excepción del último, que logró escaparse en el último momento.

 

Jueves 3 de Septiembre.

                            A las seis y media de la mañana, las nuevas baterías preparadas de manera muy improvisada por los populares abren fuego.

 

                            Curiosamente, a pesar de la situación y de los ruidos de explosiones, los refugiados iruneses, abarrotaron la playa.

 

                            Los nacionales se apoderan del puente internacional de Behovia.

 

                            A las 11 de la mañana un avión sobrevoló Fuenterrabía arrojando dos bombas. La primera sobre el lugar donde se había emplazado un cañón en la carretera de Guadalupe, y la segunda en las proximidades del grupo que estaba cargando sacos de arena cerca del Hotel Peñón. Al poco, el mismo avión envió dos proyectiles a la batería colocada en Mirandarena. Esta se encontraba muy cerca del hospital de la Cruz Roja, y uno de los proyectiles mató a un camillero e hirió a varios, casi a la misma puerta del edificio.

 

                            Por la tarde el ataque aumenta de intensidad, gracias a los aviones y a las baterías nacionales emplazadas en el alto de San Marcial. Desgraciadamente, toda la población es ahora parte del escenario de guerra, al haberse distribuido entre sus contornos varias piezas de artillería. Los principales objetivos son la batería instalada en Mirandarena y el torpedero nº 3 fondeado en el Bidasoa. Algunas granadas comienzan a caer entre la población, y ante el peligro, es abandonado el Hospital de la Cruz Roja.

 

                            "Mientras tanto, en el fuerte la situación se agrava por momentos. Dueñas nuestras tropas de Behovia y San Marcial, Irún estaba amenazado irremisiblemente; sus defensores, desmoralizados, unos huyeron y otros se dedicaron al incendio y saqueo. Arriba, en Guadalupe, también cundió la desmoralización. La guarnición, con Santillán a la cabeza, y los milicianos que allí había, pasaron a Francia, y hubo un buen rato en el que sólo quedaron en el fuerte dos guardianes y los presos; encerrados, eso sí, y sin posibilidades de salvarse por sus propios medios".

 

                            Por la noche se produce la evasión de cinco presos, por el camino que luego sería utilizado en la evasión masiva de la noche del 4 al 5 de septiembre.

 

Viernes 4 de Septiembre.

 

                            "Eran las primeras horas de la mañana del 4 de septiembre, día de luctuoso recuerdo.

 

                            Algunos de los libertados el día anterior, y también una parte de los nacionalistas del Comité, pretendieron subir al fuerte y libertar a los que allí quedaban; pero el intento fue infructuoso, pues, antes que ellos, llegaron a Guadalupe unos camiones con nuevos milicianos, de aspecto patibulario, armados de cuchillos y ametralladoras.

 

                            Como las puertas estaban cerradas, tuvieron que forzar una de ellas limando los barrotes.

 

                            Ya en las naves, el más frenético de todos, un chauffer, según cuentan, de la colonia de Fuenterrabía, con ademanes descompuestos y voz estentórea, empezó a llamar a gritos a Honorio Maura, llenándole de insultos.

 

                            Maura, que hacía pocos días había sido traído con otros detenidos, de la cárcel de Ondarreta, donde milagrosamente se salvó de ser asesinado, no tuvo esta vez la misma suerte. A la llamada contestó: "¡Aquí estoy!", y después de entregar a uno de sus compañeros algún objeto de uso personal, como recuerdo para su esposa, avanzó serenamente delante de sus verdugos; al llegar al primer patio, junto a la rampa que sube a los terraplenes, se detuvo, preguntando dónde le conducían; le contestaron que siguiese hacia una de las dependencias, que le mostraron, y antes de entrar en ella recibió dos tiros de pistola por la espalda. Su energúmeno asesino, el mismo chauffer que fue a buscarle, según referencias, era de los apodados "especialistas de la nuca", pues como todos los forajidos de su calaña, no daba jamás la cara.

 

                            Don Honorio Maura había heredado de su ilustre padre, entre otras cualidades, el empleo oportuno de frases áticas de un grafismo inimitable. De labios de alguno de sus compañeros de cautiverio he oído las siguientes: En una ocasión le obligaron a efectuar trabajos rudos de baja estofa, y al elogiar irónicamente su labor uno de los milicianos, contestó: "Esa ventaja os llevo, pues se hacer lo que vosotros y además hago comedias". Al convencerse de la proximidad de su fin, exclamó: "Soy un barco que naufraga a la vista del puerto". Y cuando le llamaron para fusilarle, cuentan que se despidió de sus compañeros con la siguiente frase, que pinta el temple de su alma: "Si mi muerte puede salvaros, muero con gusto".

 

                            Después de darle el tiro de gracia, dejaron allí su cadáver, y en seguida llamaron a Beunza. La llamada fue a gritos, como la anterior, y también dentro de las naves, sembrando la angustia entre los demás reclusos.

 

                            (...)

 

                            Contestó con entereza a la llamada, se santiguó, besó las manos de uno de los sacerdotes prisioneros, y se encaminó, con paso firma, al túnel de salida. Le hicieron pasar ante el cadáver de Honorio Maura, y le mandaron subir por la rampa curva, hacia los terraplenes. Emprendió la marcha, volviendo de cuando en cuando la cabeza, por estar convencido de que sus desalmados verdugos asesinaban por la espalda y a traición. No llegó al fin de la rampa; el horrendo tableteo de las pistolas ametralladoras le deshizo la cabeza, quedando horriblemente desfigurado.

 

                            Aún buscaban los forajidos otra víctima significada, y el nombre de Víctor Pradera resonó por aquellos ámbito. De haber estado allí, su muerte se hubiera anticipado unas horas, pues antes de los dos días fue fusilado en San Sebastián.

 

                            Poco antes del mediodía, y satisfechos de su macabra tarea, se retiraron los milicianos, sin preocuparse de la comida de los prisioneros, a quienes no se sirvió el rancho hasta las tres de la tarde; la mayorís de ellos no tuvo ánimo para probarlo.

 

                            Poco tiempo después trajeron de Irún dos nuevas víctimas. El general de la Armada D. José María Roldán y el capitán de Miqueletes Don Dionisio Ibáñez, que estaban detenidos en el Ayuntamiento.

 

                            (...) No hicieron más que llegar al fuerte y en seguida los subieron por la rampa fatídica, acribillándolos en la explanada con sus pistolas ametralladoras dos milicianos, que se apresuraron luego a despojar a los cadáveres, aún calientes, de los objetos de valor que llevaban encima, exhibiéndolos con descaro a los aterrados prisioneros.

 

                            La tragedia no había terminado: el grupo de fieras que se posesionó del fuerte, mandó formar en el patio a todos los recluidos, y, sin aguardar a nuevos alistamientos, empezaron a pedir nombres para saciar sus instintos sanguinarios. Así salieron de las filas don Leopoldo Matos, el Conde de Llobregat, el Marqués de Elósegui, el teniente coronel de Miqueletes Don Félix Churruca, el coadjutor de Fuenterrabía Don Miguel Ayestarán, el cabo de serenos de Irún Don Manuel Galarza y el Guardia Municipal Don Máximo Sáez. que ocupaban uno de los extremos de a línea. El que mandaba la horda de los cinco forajidos encargados de la ejecución, los encaminó al lugar del suplicio por la misma rampa, que ya ha adquirido la categoría de histórica, y, al llegar al terraplén superior, una ráfagas de tiros, también de ametralladora y también por la espalda, segaron la vida de estos siete mártires, que se desplomaron en fila con los cráneos deshechos y las espaldas acribilladas.

 

                            Fue una serie de descargas que duró varios minutos, sembrando el pavor entre los que aún quedaban formados en el patio, sobre cuyas cabezas caían los casquillos de los proyectiles homicidas.

 

                            Hay datos fidedignos que permiten asegurar que todos los que quedaban en Guadalupe estaban sentenciados a muerte por las hordas extremistas que se adueñaron de Irún y Fuenterrabía, cuando los Comités directivos huyeron cobardemente ante la presión de los nacionales, y sólo por una circunstancia verdaderamente providencial, como veremos luego, pudieron salvar sus vidas, pues el proyecto, exteriorizado en las francachelas de última hora por aquellos miserables, era acabar con todos y colgar sus cadáveres a lo largo de la carretera, para amargar la entrada de las tropas conquistadoras. (...).

 

                            Estas once víctimas del rencor y la barbarie fueron depositadas en tres fosas de poca profundidad, cavadas por algunos de los mismos prisioneros en los terraplenes superiores, aprovechando los hoyos abiertos por las granadas. En una de aquellas fosas se enterró a los Maura y Beunza; en otra, a general Roldán y al capitán Ibañez, y en la tercera, de mayor extensión, a los siete restantes, cuyos cadáveres estuvieron algún tiempo alineados en el suelo antes de que fueran sepultados".

 

                            "Esto toca a su fin. Las tropas nacionales están entrando en Irún. Los Comités huyeron a Francia, y todo el que quiera puede marcharse. Empieza la desbandada.         

 

                            "A pesar de la lluvia persistente, las "villas" y chalets se despueblan, y, sin terminar su desayuno, hombres, mujeres y niños, con maletas, líos de ropas, impermeables y paraguas, desfilan con paso rápido hacia el embarcadero. El espectáculo resulta interesante y un tanto aleccionador. Es un caso típico de pánico colectivo, en que las multitudes pierden la serenidad y arrollan por todo. Huido el Comité y los dirigentes, queda el pueblo a merced de las cuadrillas desmandadas de la chusma, y ante posibles actos de vandalismo, el apego a la vida aconseja poner tierra, y mejor agua, por medio, teniendo al alcance de la mano el puerto de refugio".

 

                            "El embarcadero está lleno de gente esperando turno para cruzar el Bidasoa en las barcas disponibles. Algunos milicianos rezagados acreditan una vez más su valentía pasando los primeros y obligando a que aguarden bajo la lluvia señoras y niños, "porque su vida corría menos peligro que la de ellos".

 

                            Se ve la vecina playa atestada de gente, y aquella muchedumbre va incrementándose por sucesivas remesas de emigrantes, que, al desembarcar, forman pintorescos grupos sentados o sobre la arena y rodeados de equipajes, o desfilan, por teorías interminables, en busca de alojamiento".

 

                            "La mañana, hasta el mediodía, transcurrió con relativa animación. Los intrépidos milicianos abandonaban sus armas, arrojándolas al mar o escondiéndolas entre los maizales; la servidumbre de las "villas" seguía a sus señores con atados de ropa y restos de ajuar; los chaufferes, leales colaboradores del Frente Popular utilizaban para huir los autos requisados a sus dueños, mientras estos iban a pie o quedaban muchos de ellos encerrados en el fuerte; los heridos de los hospitales, algunos graves, eran evacuados rápidamente en camiones descubiertos, sobre colchonetas y en ropas menores, bajo la lluvia persistente; hasta los pescadores marchaban en sus barcos a refugiarse en Hendaya".

 

                            "Los que quedaron aquí, comenzaron su tarea de acribillar a balazos los automóviles y de saquear las tiendas y edificios que encontraban desocupados. Junto al Hotel Peñón, que fue uno de los primeros desvalijados, había un camión abarrotado de productos de pillaje: aparatos de radio, ropas y calzado de señora y caballero, montones de comestibles, botellas de vinos y licores, cajas de tabaco... Con toda tranquilidad transbordaron la mercancía a un lanchón y se fueron (...)"

 

                            "(...) Unos pretendían proseguir aquí su labor de destrucción, comenzada en Irún, y otros, entre los que se destacaba una fornida miliciana, de garrida presencia, pero de mirada dura y ademanes patibularios, se acordaron de los presos de Guadalupe y asaltaron tumultuosamente una camioneta para "ir por ellos".

 

                            "Por la mañana, algunos hombres decididos, entre los que se encontraban varios de los libertados el día anterior, pretendieron subir al fuerte, abandonado por su guarnición, para libertar a los prisioneros que allí quedaban; pero se les adelanto la cuadrilla de forajidos, minutos antes de que pudieran cumplir su laudable intento. Fueron tiroteados por los asaltantes, y al volver extenuados, mediada la tarde, con la congoja retratada en el semblante, trajeron la noticia de que ya habían caído bajo el plomo asesino Maura y Beunza, y que se proyectaban nuevas ejecuciones".

 

                            La noche entre el 4 y 5 de septiembre se produjo la gran evasión de los prisioneros del fuerte, gracias a uno de los milicianos que desempeñaba labores de vigilancia en el fuerte, llamado Francisco Russel, fogonero de la Compañía del Norte en Irún.

 

                            "(...) después de la ejecuciones de Maura y de Beunza, no ocultó su irritación contra aquellos crímenes, afirmando entre los presos que "aquello" había que terminarlo, y que estaba dispuesto a hacer lo que fuera preciso para salvar a todos cuantos pudiera.

 

                            Los fusilamientos continuaron durante la tarde del día 4, como ya hemos visto en el anterior capítulo, y una vez consumados, los asesinos formaron a los prisioneros en el patio, hicieron una lista de todos y les notificaron que el día siguiente, a la una de la tarde, serían fusilados los treinta primeros: dieciséis de San Sebastián y catorce de Irún y Fuenterrabía.

 

                            (...)

 

                            Russel conocía a muchos de los presos de Irún que había en Guadalupe, entre ellos al agente de aduanas de Behovia Don Eugenio Ollo, de quien quiso valerse para salvar la vida de una docena de sus convecinos (...)

 

                            El Sr, Ollo me ha contado con detalle cómo ocurrió la evasión, y de su relato, análogo al publicado en el Diario Vasco de San Sebastián el 3 de octubre, se deduce lo siguiente:

 

                            Comisionado con su hijo y otros presos, en la madrugada del 5 de septiembre, para preparar la comida de Larrañaga, Ezcurra y sus sicarios, uno de los milicianos, temeroso de alguna combinación, le encerró, con su hijo y otro de los prisioneros, en el estrecho calabozo que hay en el mismo túnel, enfrente de la cocina, donde estuvo confinado por dos días el sacerdote Don. Manuel Elgorriaga al principio de la detención.

 

                            A eso de la una y media, y ya fuera de su encierro, que duró poco tiempo, Russel le entregó la llave de la puerta por donde tenían que escaparse y una lista de los doce que, con él y su hijo, habían de obtener la libertad; pero un miliciano llamado Mendoza, de la C.N.T., se negó a ello, provocando un violento incidente con Russel, que terminó con la orden de que fueran reintegrados a las naves.

 

                            Al poco rato, nueva llamada de Mendoza para que Ollo le indicara los que no debían ser fusilados. Ante la negativa del interpelado para hacer excepciones, sonó, no se sabe cómo, el nombre del "cura Elgorriaga", pidiendo a gritos el miliciano que se le fuera a buscar para fusilarle. Afortunadamente, se le pudo librar despistando al emisario.

 

                            Nueva discusión; nuevo encierro en las naves, y luego las ya descritas irrupciones de Ezcurra y Larrañaga.

 

                            El momento de la liberación se acercaba. A las dos y media, aprovechando los efectos de la verdadera orgía, en la que no faltaba ninguno de los elementos ni alicientes para entretener a aquellos verdugos, Russel envió un aviso a los presos para que se preparasen a salir en breve plazo; y al poco tiempo, otro para que se marchasen inmediatamente. Algunos se asomaron al patio para ver si había centinelas; allí estaba Russel, pero sin fusil y haciéndoles señas con la cabeza para que apresurasen la marcha. Así lo hicieron, sin tiempo para recoger paquetes y ropas y saliendo sólo con lo puesto.

 

                            Hubo un momento de ansiedad, al notar Ollo que la llave no estaba en su bolsillo; de ella dependía en aquel momento la vida de cinto cincuenta y seis personas; afortunadamente, apareció en poder de su hijo. ¡Estaban salvados!

 

                            La evasión se verificó por el extremo del patio opuesto al túnel de entrada. Hay allí, a mano izquierda, una puerta enverjada, cuya llave era la que dio Russel a Ollo. La puerta se abrió sin dificultad, y todos los prisioneros, en fila y en silencio, dirigidos por Ollo, bajaron, sorteando las cureñas que había allí almacenadas, la fuerte pendiente del túnel, que termina en un puente levadizo, que sirve de puerta cuando está levantado. Los evadidos la noche anterior le dejaron tendido sobre el foso. Salvado éste, se presentó el obstáculo de las alambradas: una intrincada maraña de dos o tres filas, que había que atravesar como se pudiera. Los que iban a la cabeza, tuvieron que desgarrarse manos y piernas; después se echaron unos tablones por encima y pasaron los demás.

 

                            Vencidas las alambradas, hubo que subir unas escalerillas de piedra que conducen al camino cubierto, y de allí al parapeto y terraplén que da salida al frente por el lado del mar.

 

                            Los centinelas que debía haber de vigilancia por aquella parte, no estaban en su puesto; sin duda, fueron llamados para tomar parte en el banquete; no cabe duda de que la evasión estaba cuidadosamente preparada.

 

                            Esta intervención de Russel puede calificarse, sin exageración, de providencial. El propio interesado no se da cuenta exacta de cómo ocurrieron las cosas, y reconoce que había algo extraordinario que guió sus intenciones y sus pasos. Pensó librar a poco más de una docena de conocidos, y salvó la vida de cinto cincuenta y seis personas, con una oportunidad tan alambicada, que, de haberse retrasado nada más que minutos, no hubiera podido evitarse una espantosa catástrofe.

                            Russel tuvo que defenderse, pistola en mano, de sus camaradas, que le amenazaban de muerte. Huyó a Francia, de donde volvió al poco tiempo, por haberlo solicitado así de la Comandancia Militar de Irún una comisión de los que contribuyó a libertar. A los dos meses de la liberación, el 5 de noviembre, se le regaló por suscripción entre los mismos un cronómetro de oro con la inscripción "Fuerte de Guadalupe 5 septiembre 1936 `¡Viva España!", que le fue entregado en un banquete en su honor, al que asistieron más de un centenar de ex prisioneros del fuerte, presididos por el comandante militar y las autoridades locales.

 

                            (...)

 

                            (...) apenas habían atravesado uno de los pinares contiguos al fuerte, sintieron que empezaban a dispararles desde los parapetos. Los milicianos que allí quedaron, cuando se dieron cuenta de la fuga, abrieron un nutrido fuego contra los fugitivos, con el propósito de cazarles como conejos. El tiroteo fue tan intenso y nutrido, que los que, desde abajo, oíamos las detonaciones nos figuramos que eran nuestras fuerzas, que estaban atacando Guadalupe.

                            Ante el peligro, los prisioneros se dividen en grupos, desperdigándose por donde les fue posible.

 

                            Alguno se agazapó debajo de unas matas, por encima de las cuales saltaron sus perseguidores. Otros se dirigieron hacia la costa, pasando la noche en una cueva junto al mar, donde estuvieron ocultos oyendo silbar las balas sobre su cabeza, hasta que fue tomado Guadalupe, donde se presentaron cuando ya estaba en poder de nuestras tropas. Otro, sin fuerzas y casi extenuado, cayó en un hoyo, donde resistió catorce días, alimentándose de hierbas y bebiendo agua de lluvia, hasta que fue encontrado, después de minuciosas pesquisas, en un estado de debilidad y abatimiento verdaderamente lamentable, creyendo, en su delirio, que aún estaba en poder de los rojos. Y hubo también quien, extenuado por la carrera, decidió rendirse, alzando los brazos ante la presencia de una camioneta roja, cuyos ocupantes, que bajaban del fuerte, se preocuparon más de facilitar la huída propia que estorbar la ajena.

 

Sábado 5 de Septiembre.

 

                            Este día se produce una nueva evasión de presos.

 

                            "(...)Y el mismo día 5 salieron también otros tantos (seis o siete), por la puerta principal, por inadvertencia o complicidad de algunos milicianos.

 

                            Pero en el fuerte quedaron media docena de reclusos, cuya odisea merece anotarse, por ofrecer detalles interesantes de lo ocurrido en Guadalupe en los últimos momentos del dominio rojo.

 

                            El mismo día cinco de septiembre, y poco antes de la evasión que acaba de describirse, fueron llamados para ejecutar un trabajo con la máquina de escribir en las oficinas del fuerte el Sr. Ocerín, inspector jefe de Movimiento de la Compañía del Norte, el médico odontólogo señor Sáenz de Ripaón y otros dos compañeros. Se trataba de levantar acta justificativa del abandono de aquella posición, redactada por el comandante de la Guardia Civil Sr. Ezcurra y los que estaban con él, mareados aún por los vapores del champagne, con e que también obsequiaron a los improvisados mecanógrafos. En aquél documento se hacía constar que las autoridades del fuerte se veían obligadas a abandonarlo, porque contaban con poca fuerza para defenderlo ante el ataque que consideraban inminente del enemigo, y porque no habían recibido los refuerzos que les habían prometido enviar en un barco desde San Sebastián, significando además Ezcurra y compañeros, entre juramentos y blasfemias, "que no habían fusilado a ningún prisionero", cuando a pocos metros de sus cabezas yacían los restos de los que fueron sacrificados el día anterior. En seguida se marcharon del fuerte con dirección a Francia, sin duda para exhibir allí, ante quien correspondiera, la debida justificación de su gallardía.

 

                            Al quedarse solos los mecanógrafos, se dieron cuenta de que los demás presos habían huido, y trataron también de escapar, lo que consiguieron al fin, siguiendo el mismo camino que sus compañeros, no sin sustos y zozobras, teniendo que ocultarse y esquivar la presencia de algunos milicianos que aún quedaban en el fuerte.

 

                            Otros dos reclusos sufrieron también análoga aventura, con caracteres de mayor interés aún que la anterior.

 

                            Los señores don Ángel y don José Camporredondo, maestro de taller, el primero, de la Compañía del Norte, y actual maquinista, el segundo, de la misma empresa, después de haber estado pelando pollos y gallinas, con otros compañeros, para el banquete que tuvieron los milicianos el día 5, fueron llevados a la armería del fuerte, como obreros especializados, para arreglar medio centenar de fusiles inservibles.

 

                            Allí estuvieron hasta las doce, hora en que les dieron de comer, entre otras cosas, jamón en dulce del que había preparado para el banquete, y en seguida volvieron a su tarea.

 

                            A eso de las cuatro y media de la tarde, notando un silencio desacostumbrado, sospecharon que los demás presos se habían evadido, lo que fue confirmado por una mujer que vieron entrar acompañada de dos milicianos, y que protestaba a grandes voces de la fuga.

 

                            Estaba con ellos otro preso llamado Núñez, y cuando los tres oyeron el ruido del automóvil que se llevaba a la miliciana y sus dos compañeros, trataron de salir, y lo consiguieron sin incidentes.

 

                            Se refugiaron aquella noche en un caserío próximo llamado Archaco".

 

Domingo 6 de Septiembre.

 

                            "En la madrugada siguiente, del domingo 6 de septiembre, observaron desde el caserío, que en los parapetos del fuerte había grupos de milicianos, y trataron de huir antes de que aquéllos se dieran cuenta de su presencia. salieron, acompañados del casero, con unas guadañas y unos sábanos, para disfrazar su huída, pero no les valió la treta. Desde el fuerte los habían divisado, y salió un destacamento para perseguirlos. El Núñez consiguió escapar; pero los dos Camporredondo fueron apresados nuevamente, a pesar de haberse ocultado en unos maizales.

 

                            Volvieron escoltados hasta las habitaciones del comandante, de donde les llevaron otra vez a la armería, después de un severo y detenido interrogatorio. de allí les llevaron a la explanada contigua  a la ermita, para arreglar un cañón al que había quitado un bulón el señor Ocerín cuando estuvo trabajando allí la antevíspera con el Sr. Laborda y otros prisioneros.

 

                            Mientras lo arreglaban, hubo una discusión entre D. Ángel y el miliciano o artillero, que quería utilizar la pieza para disparar contra la torre de la iglesia de Fuenterrabía con intento de destruirla. No se sabe si desistió de su proyecto o no supo graduar el tiro; lo cierto fue, que, al disparar el cañón, a eso de las ocho y media de la mañana, la torre quedó incólume y el proyectil cayó en Irún.

 

                            Después una nueva reclusión en la armería, y al poco tiempo, otra llamada para poner en marcha un automóvil, en cuya operación les sorprendió la explosión de una granada enviada desde San Marcial por nuestras tropas, y que afortunadamente no les mató, a pesar de haber caído cerca de ellos.

 

                            A la una y media, los dos centenares de milicianos que había entonces en el fuerte, se reunieron a comer en el túnel de entrada a las naves, en una larga mesa, obligando a sentarse con ellos a los dos Camporredondo. Antes de terminar la comida, llegó un aviso de que subían los legionarios y los requetés, y entonces fue la desbandada general, quedando sólo cinco milicianos con malestar real o fingido. El resto de los valientes que podían haber resistido con éxito dentro de la posición, casi inexpugnable ante un ataque por tierra, salieron, al parecer, para oponerse al asedio desde fuera, aunque lo más verosímil era que para esquivar un encuentro con los que iban "por ellos".

 

                            Los dos presos se refugiaron en una de las naves y, después de oír un intenso tiroteo, vieron entrar por el patio a un oficial, pistola en mano, seguido de varios legionarios, con paso cauteloso y examinando detalladamente puertas y ventanas. Los dos prisioneros salieron al patio agitando una toalla a guisa de bandera blanca, y dando vivas a España. En aquél momento corrieron serio peligro, pero la ecuanimidad del oficial y el sincero relato de sus vicisitudes les salvó, obteniendo la promesa de que serían puestos en libertad.

 

                            Presenciaron la entrada del coronel Beorlegui, apoyado en un bastón, a causa de la herida recibida en Behovia, que le costó la vida poco tiempo después. Vieron también como capturaban a los cinco rojos rezagados, y oyeron al poco rato los disparos del pelotón que los fusiló.

 

                            Cerrada ya la noche, abandonaron Guadalupe, esta vez ya sin sustos ni zozobras".

 

                            La situación en el pueblo es desoladora.

 

                            "La soledad por este barrio es imponente: no se reparte pan ni leche, ni se recoge la basura, ni se ve alma viviente; en vista de lo cual, abandonamos nuestro encierro."

 

                            La fogata de Irún es aterradora; todo el Paseo de Colón es pasto de las llamas y sobre el perímetro se acumulan densas nubes de humo, que arrastra el viento. Se oye, sin embargo, nutrido fuego de fusilería hacia la Avenida de Francia, y las baterías de San Marcial no interrumpen sus disparos".

 

                            "La mayoría de ellos huyen es la desbandada hacia Francia, perseguidos por las fuerzas de Beorlegui, pero otros vienen en esta dirección, después de cortar la carretera por el puente de Amute, para guarecerse, principalmente, en Guadalupe, donde se dice que fusilaron ayer más prisioneros y se teme hoy por la vida de los que quedan".

 

                            "Hacia las tres y media, suena por Guadalupe un intenso tiroteo, y poco después empezó el desfile de aquella guarnición; primero fue un grupo de tres soldados, con gorro de cuartel, corriendo por el monte en dirección al pueblo, y al poco rato, otro grupo más numeroso, como de diez a doce hombres armados y con el casco en la mano, (...)".

 

                            "Esto nos hizo suponer que los tiros eran debidos a un ataque al fuerte por los requetés, pero pronto salimos de dudas. Los presos que allí quedaban habían podido evadirse sobre las tres de la tarde, en número de unos 150, y en su huida fueron tiroteados por los milicianos, a quienes consiguieron burlar, logrando además esquivar la persecución y refugiarse en varios caseríos. Entre los que lo hicieron por estas proximidades, había algunos de San Sebastián.(...)".

 

                            "Con todas estas señales y  la salida del torpedero, que aprovechó la pleamar para levar anclas, podía calcularse que Fuenterrabía estaba abandonada y que no se haría esperar mucho la entrada de las fuerzas libertadoras, ya dueñas de Irún desde media tarde".

 

                            En el pueblo:

                            "(...) los rojos habían huido durante la noche y grupos de prisioneros de Guadalupe recorrían el pueblo buscando un sacerdote para que les dijera una misa en acción de gracias".

 

                            "En seguida nos lanzamos a la calle, ya sin sustos ni zozobras, después de 23 días de encierro. En el Peñón, una pila enorme de sacos de arena, de aquellos que cuidadosamente había preparado la felizmente extinguida Comisaría de Guerra. En seguida, un auto con las aletas abolladas, de los pocos que se libraron de la catástrofe, tripulado por un grupo de jóvenes ex prisioneros veraneantes, que iban a reunirse con los refugiados en las Colonias navarras. Abrazos, efusiones y un estentóreo ¡Viva España!".

                            "Seguimos adelante. Muchas casas y la casi totalidad de las tiendas, con las pertas forzadas, dejando entrever en su interior señales evidentes de saqueo. Ni un alma en las calles. En el Malecón, en la Marina, y sobre todo en el muelle de pescadores, más indicios de la vesania roja de última hora; coches y camiones incendiados, volcados y muchos de ellos arrojados al mar después de haberlos acribillado a balazos. (...)".

 

             "(...) iban llegando al centro del pueblo, en autos de la Cruz Roja, desvencijados y renqueantes, nuevos grupos de prisioneros, todos con barbas de quince días y muestras palpables, en sus rostros y en su atuendo, de los sufrimientos y privaciones a que habían estado sometidos. Por ellos supimos, con el espanto y dolor consiguientes, que docena y media de sus compañeros habían sido vilmente asesinados, figurando entre las últimas víctimas sacrificadas anteayer, después de Maura y Beunza, el ex ministro Matos, el Conde de Llobregat, el Marqués de Elósegui, don Félix Churruca, el sacerdote don Miguel Ayestarán y otras personas significadas de Irún. También contaron, a grandes rasgos, las circunstancias providenciales de su evasión, que les libró de seguir la misma suerte (...)".

 

                            " (...) Se hablaba de organizar, entre los presos y los pocos que aquí habíamos quedado disponibles, un plan de defensa mientras llegaban las fuerzas que habían entrado en Irún el día anterior, pues algunos grupos de rojos andaban por el monte, bien armados, sin contar con el par de centenares que aún quedaban dueños en Guadalupe. Después supimos que, por un verdadero milagro, nos libramos de un disgusto. Treinta o cuarenta de aquellos desalmados bajaban del fuerte aquella mañana, capitaneados por un chauffer, dispuestos a asesinar a todos los que encontraran por delante. La Providencia, en la persona de un casero, les salió al paso. El buen hombre, que subía del pueblo y sabía la indefensión en que se hallaba, les dijo que ya estaba tomado por los requetés, y como prueba convincente les mostró la bandera bicolor que poco antes habían izado sobre la terraza del castillo de Carlos V un grupo de decididos madrugadores. No necesitaron más aquellos valientes para volver sobre sus pasos y refugiarse nuevamente en su guarida".

 

                            "Se improvisaron unas milicias al mando de un sargento de la Guardia Civil, y como no se disponía más que de una pistola ametralladora y un reducido número de escopetas, la guardia montada con tan escasos elementos no era para asustar a nadie. Por eso urgía la llegada de los refuerzos de Irún, y allá fueron, en una camioneta, un lote de voluntarios, consiguiendo franquear el puente de Amute, habilitado ya mediante una reparación de fortuna comenzada  a las cinco de la mañana. Otros se dedicaron a intentar poner en marcha los automóviles que no estaban totalmente destrozados y a buscar en ellos infructuosamente, algún arma que hubiera quedado extraviada".

 

                            "A mí me tocó ir a Mirentxu, donde estuvo instalada la Comisaría de Guerra, para requisar lo que se encontrase utilizable. No había armas; solamente tres cajas de municiones de mauser; algunos cartuchos de caza, un machete y un bidón de 20 litros de gasolina, que inmediatamente fueron a incrementar el reducido arsenal de defensa. Había también en la habitación dedicada a oficina, documentos oficiales, libretas de la Caja de Ahorros, talonarios y abonarés de Bancos y otros papeles de mayor o menor importancia, que en un paquete se enviaron al Ayuntamiento; dos cajas metálicas, donde se guardaba el dinero, estaban abiertas y con el precinto roto. En el salón habilitado para comedor, había un completo desorden que patentizaba el apresuramiento de una fuga precipitada; gran cantidad de botellas vacías de cerveza, vino, champagne y licores; latas de conservas abiertas y a medio consumir; trozos de pan, platos y cubiertos sucios, restos elocuentes de un banquete de despedida, interrumpido a última hora sin acabar de despecharlo. E las demás dependencias, los aparatos eléctricos desconectados y deshechos a machetazos, las  puertas fuera de su quicio, las sillas rotas y el suelo lleno de colillas y de papeles despedazados. Y en lo que fue parque de automóviles, así como en las calles que rodean el edificio, más coches y camiones agujereados por las balas y desprovistos de sus piezas esenciales para que no pudieran prestar servicio. Todo acusaba un ensañamiento bestial, muy propio de cobardes que no saben dar la cara ante el peligro y que antes de huir atemorizados, matan a indefensos prisioneros, se apoderan de lo ajeno y destruyen todo lo que encuentran a su alcance".

 

                            (...)

 

                            "(...) Pero a punto de sentarnos en la mesa, un rumos de voces en la carretera requirió nuestra atención; a través del ramaje del jardín, se vislumbraban cascos, boinas rojas y gorras cuarteleras, y de pronto, inopinadamente, apareció por encima de la verja algo inaudito: la bandera roja y gualda (...)".

 

                            "Lentamente desfilan carros blindados, camiones, soldados, requetés y falangistas, que corresponden a nuestros vítores y aclamaciones con sonoros vivas. (...)".

 

                            (...)

 

                            "Mientras esto sucedía en la ciudad, los legionarios y requetés ocupaban el fuerte de Guadalupe, después de una eficaz preparación artillera de las baterías de San Marcial. Lo mismo que ocurrió en esta disputada posición, el asalto fue a pecho descubierto y monte arriba, resultando inútil el desesperado conato de resistencia que intentaron oponer aquellos centenares de milicianos antes de huir cobardemente por los castillos de Jaizquibel. La operación fue rápida y con pocas bajas".

 

                            "Quedaba sólo el fuerte de Guadalupe, y éste fue tomado aquella misma tarde sin gran esfuerzo, en poco tiempo y con pocas, aunque muy sensibles, bajas: media docena de heridos no graves y dos muertos".

 

                            "En Guadalupe quedaron sólo cinco milicianos cuando tomaron el fuerte los legionarios y requetés. No se explica por qué no huyeron con los demás, pues tampoco hicieron grandes esfuerzos por salvar el fuerte. Ante la proximidad de los asaltantes, se refugiaron en lo que les servía de comedor, fingiendo estar enfermos o extenuados. No les valió el ardid. Se les sentenció a muerte y se les ofreció la asistencia de un capellán, para los que quisieran confesarse. Dos de ellos, sindicalistas furibundos, con pañuelos rojos y negros anudados al cuello, se negaron a ello, y los cinco fueron inmediatamente fusilados y sepultados en los terraplenes superiores, donde aún yacían los restos de las cinco víctimas sacrificadas en días anteriores.

 

Lunes 7 de Septiembre.

 

                            En el libro que sirve de columna vertebral para este trabajo, se menciona un artículo del "Correo de Andalucía", firmado por Joaquín Arrarás, en el que se describe la labor de exhumación de los cuerpos que se efectuó este día.

 

                            "Una tarde lluviosa, cenicienta, como la de un día de Difuntos. Viene la borrasca del mar, cubierto de nieblas. Al otro lado, Irún, todavía con las columnas de humo de un incendio que perdura. Estamos en los yerbines que crecen sobre los lomos del fuerte. Cerca, los cañones, exhibiendo su ya inútil poderío contra un enemigo invisible.

 

                            Unos requetés, media docena de hombres en traje civil, los miembros de la Junta Central Carlista. Unos trozos de tierra recientemente removidos. Allí están enterrados los prisioneros. Los soldados suben a hombros unos ataúdes.

 

                            Un prisionero del fuerte, al que le obligaron a cavar la fosa, y un requeté, empuñan las palas y comienzan con cariñoso cuidado a quitar la tierra. poco hace falta. Pronto aparece un zapato. Unas paletadas más, y surgen unas ropas... Continúan la labor con las manos. El requeté, un muchacho colorado y hercúleo, se detiene cuando ha descubierto una cabeza ensangrentada: "¡Que hayan podido hacer esto!"...

 

                                            Le sigue la emoción acongojada de todos. Hay algo del corazón de cada uno bajo aquella tierra que remueven unas manos amorosas. La borrasca arrecia, pero nadie se mueve. Ahora se ha descubierto una camisa rosa pálido y unos calcetines blancos, y una camisa blanca y unos calcetines verdes, porque los cadáveres de los señores Beunza y Maura están cruzados.

 

                            Dos minutos más, y los dos cuerpos estarán fuera. eran las seis en punto de la tarde del día 7 de septiembre.

 

                            Sobre la cima del Fuerte de Guadalupe, en presencia de aquellos mártires, cerca de los otros a quienes se les iba a conceder, por derecho de guerra y por fuero de justicia, los honores que por su heroísmo merecían, la voz de la piedad y del cariño pronunció una plegaria...".

DONDE ESTUVIERON LOS PRESOS

                            "Se entra en el fuerte por un túnel abovedado, en pendiente pronunciada, a cuyo extremo se abre un patio irregular, del que parte una rampa en curva que sube hasta los terraplenes superiores. Allí está el pabellón con las habitaciones del comandante, y, frente a él, otro túnel que parte del mismo patio y que está cerrado por un fuerte rastrillo de gruesos barrotes. A partir de ese rastrillo, comienza el departamento que se destinó a los prisioneros.

 

                            A la izquierda de la entrada, un reducido espacio, de poco más de un metro en cuadro, que se utilizó como celda de castigo. En una de las crónicas que dedicó la prensa francesa a los episodios de Guadalupe, se dice que en ese espacio, que le llama "casamata" y que no es otra cosa que un hueco o paso entre el túnel y las habitaciones del segundo comandante del fuerte, estuvo encerrado un "misterioso personaje". Nuestros informes nos han aclarado el misterio: quien pasó dos días y medio en aquél minúsculo recinto, donde sólo podía mantenerse de pie, fue el sacerdote don Manuel Elgorriaga, coadjutor de Fuenterrabía, en cuanto llegó al fuerte, por el horrendo delito de haberle encontrado un extracto de alguna conferencia radiada desde Burgos por Radio Castilla.

Plano publicado en el nº 18 de Bertan, de Juan Antonio Sáez.

                            El segundo túnel, de planta curva y rasante horizontal, desemboca en el patio, estrecho y alargado, contiguo a los locales donde estuvieron encerrados los presos.

 

                            Estos locales, destinados en tiempo ordinario a cuartel de las fuerzas de infantería del fuerte, con siete naves o galerías abovedadas en medio punto, de unos cinco metros de anchura por doce de longitud y cuatro de altura hasta la clave de la bóveda. Están en dirección normal al patio y comunican todas por un pasillo en la parte posterior.

 

                            No tienen más luz ni ventilación que las puertas de entrada por el patio. Son lóbregas y oscuras, y en las épocas en las ocuparon los presos, rezumaban humedad por las paredes, techo y pavimento.

 

                            Los colchones donde descansaban los reclusos se alineaban en dos filas al lado de los muros, dejando en el centro un estrecho pasadizo. Algunos se colocaron sobre cajas de municiones o sobre gruesas vigas destinadas al montaje de los cañones; otros yacían sobre el santo suelo, pues hubo día en que no había más que 46 colchones para más de 200 prisioneros; bien es verdad, que, a pesar de haber sido proporcionados por las familias respectivas, se sacaron una noche 125, tal vez para proveer al contingente de nuevos reclusos, o quizás para el más cómodo descanso de guardianes y milicianos. "Lo cierto es, que un hijo mío, que tuvo el honor de formar parte de aquella colonia penitenciaria, me escribía el 30 de agosto: "acabo de hacer mi cama, compuesta de tres almohadas y la manta...", y hubo muchos casos de tener que compartir un colchón entre dos y tres personas.

                            Al patio, de poco más de tres metros de anchura, les permitían salir a tomar el aire cuando no había bombardeos, pero también les limitaba su excursión; una línea pintada en negro sobre el pavimento acotaba la extensión de los paseos. En esa tira, verdadero foso, tenían que revolverse más de doscientos hombres: allí los formaban y pasaban lista,  y allí sufrieron las amenazas de fusilamiento, y el tormento de oír las detonaciones y ver caer a su alrededor los casquillos de los proyectiles que mataron a varios de sus compañeros.

 

                            En el muro frontero a las naves, se abren las puertas de los lavabos, pilas de mármol artificial con una ducha de regadera en el centro del departamento; los retretes, de cuya limpieza tuvieron que encargarse hasta que encontraron quien les reemplazó en tan delicado menester, mediante la correspondiente retribución, y otras dependencias destinadas a diversos usos.

Por la puerta del fondo se produjo la evasión de los presos.

                            Al otro extremo del patio, fue condenada la salida con vigas amontonadas de la misma clase y procedencia que las que se utilizaron en los camastros. Por allí se verificó la evasión de los 156 prisioneros la tarde del 5 de septiembre y de los que les habían precedido la noche anterior.

 

                            Por último, rodeando el foso por su parte superior, hay unos estrechos paseos con barandillas, por donde vigilan los guardianes y centinelas".

 

ABIA AZPURZ,  Carlos.

Empleo:          Jefe del negociado de Correos de la Administración de Irún.

                       Servicio militar en el Reg. de Ferrocarriles, era Alférez de Complemento.

Edad:              42 años (14 de Octubre de 1893).

Estado Civil:   Casado con Leonor Abad Romero, y padre de cinco hijos.

Detención:      Irún.

Muerte:           Fusilado el 2 de Septiembre de 1936.

Lugar:             Cementerio de Irún (de Blaya), a las 3 horas de la madrugada.

Nota:               Fue detenido por las acusaciones del Sindicato Marxista de Correos.

                       Sacado del Fuerte de madrugada  junto a otros 4 iruneses para ser fusilados.

                 Hombre de profundas convicciones religiosas, por lo que el Tribunal Popular que lo había condenado, le permitió recibir los últimos sacramentos en la misma puerta del cementerio.

ACOSTA MONTERO, Juan.

Empleo:            Recaudador del Puente Internacional.

Detención:        Detenido en Irún.

AGUILAR, Manuel.

Empleo:            Estudiante.

Detención:        Detenido en Fuenterrabía.

AIZPURÚA, Eugenio.

Detención:        Detenido en San Sebastián.

ALARCIA, .

Empleo:             Sargento de Infantería. Retirado

Detención:         Detenido en San Sebastián.

ALBO, Pedro.

Detención:         Detenido en Irún.

ALEXANDRE BALENCHANA, José.

Empleo:             Cajero de la Aduana de Irún.

Natural de:

Edad:                 47 años.

Estado Civil:       Casado con Concepción Ibagüen, hija del antiguo Magistrado del Trib. Supr.

                           Cinco hijos.

Detención:          Durante los últimos días de Julio en Irún.

Muerte:               Fusilado el 2 de Septiembre de 1936.

Lugar:                Cementerio de Irún (de Blaya), a las 3 horas de la madrugada.

Nota:                  Sacado del Fuerte de madrugada  junto a otros 4 para ser fusilados.

                          Hombre de profundas convicciones religiosas, por lo que se le permitió recibir los últimos sacramentos en la misma puerta del cementerio.

ALEMÁN, Francisco.

Empleo:              Comandante de Artillería.

 Detención:         Detenido en Fuenterrabía.

ALFARO, Juan.

Empleo:               Oficial de Carabineros.

Detención:           Detenido en Irún.

ALFARO ITURRIAGA, Mariano.

Empleo:                Secretario de la Cámara de la Propiedad.

                             Presidente de la J.A.P. de Irún.

Natural de:            Santander.

Edad:                    30 años.

Detención:            Junto a su padre en Irún.

Muerte:                 Fusilado el 26 de Agosto de 1936.

Lugar:                   Cementerio de Irún (de Blaya), a la 1 horas de la madrugada.

Nota:                   Sacado del Fuerte de Guadalupe el 25 de Agosto de 1936, junto a D. Antonio Escales, para ser fusilados los dos esa misma noche a la 1 de la madrugada.

                           Tras ser sacado del fuerte, se le trasladó al Ayuntamiento, donde se decretó su muerte sin ninguna clase de formalidad procesal. El Comité de Salud Pública de Irún fue el que dictó la pena de muerte verbalmente. (B0)

                               Es el más joven de los muertos del Fuerte de Guadalupe.

                               El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

ALLENDE, Javier.

Empleo:                Estudiante.

Detención:            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                     Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

ALMANDOZ, José María.

Detención:             Detenido en Irún.

ALVAREZ, .

Detención:              Detenido en Irún.

ALVES ALVAREZ, Antonio.

Natural de:               De nacionalidad Portuguesa.

Detención:               Detenido en Irún.

ALZAGA, Manuel.

Empleo:                    Labrador.

Detención:                Detenido en Irún.

ALZUGARAY, Guillermo.

Empleo:                     Contratista.

Detención:                 Detenido en Irún.

AMANTEGUI, Miguel.

Detención:                  Detenido en Irún.

Nota:                           El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

AMUNARRIZ, Senén.

Empleo:                       Contratista de obras.

Detención:                   Detenido en Fuenterrabía.

ANTÍN, Julián.

Empleo:                        Miliciano de la C.N.T.

Natural de:                    Zumaya.

Muerte:                         Fusilado el por los requetés.

Nota:                             Tras el abandono del Fuerte de Guadalupe y su ocupación por las tropas nacionales, fueron capturados cinco milicianos pertenecientes a la C.N.T., que fueron pasados por las armas en la explanada del fuerte sin juicio previo, al haber sido capturados con las armas en la mano.

                                      Se les ofreció confesión antes de la ejecución, negándose tres de ellos (B0).

                                       Algunas fuentes indican que fueron empleados antes de la ejecución en las labores de desenterrar los cadáveres de los ejecutados horas antes por sus compañeros, y que ocuparon el hueco dejado por estos. Actualmente aún sus restos no han sido recuperados, existiendo varios proyectos para su exhumación.

ARAMBURU, Agustín.

Empleo:                          Agente de Aduanas.

Detención:                      Detenido en Irún.

ARAMBURU, Diego.

Detención:                     Detenido en Irún.

ARAMBURU, Epifanio.

Detención:                      Detenido en Irún.

ARAMBURU, Idelfonso.

Detención:                      Detenido en Irún.

ARAMBURU, José Javier.

Detención:                      Detenido en Irún.

ARAMBURU, Tiburcio.

Empleo:                          Cartero.

Detención:                      Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                               Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

ARANA, Teodoro.

Detención:                      Detenido en Irún.

ARELLANO, Francisco Javier.

Detención:                      Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                               Fusilado en Bilbao el 4 de Enero de 1937.

ARELLANO, Luis.

Natural de:                      De Rentería.

Detención:                      Detenido en San Sebastián.

ARREGUI, Antonio.

Empleo:                           Comerciante.

Detención:                       Detenido en Irún.

ARREGUI, Cornelio.

Empleo:                            Empleado de la "Electra".

Detención:                        Detenido en Irún.

ARRIETA, Santiago.

Detención:                        Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                 Fue detenido por orden del Comité por el cenetísta Jesús Mangado Torrubia, acompañado este de un miquelete. Según consta en el acta del proceso de guerra que condenó a muerte a este "chauffer" de la C.N.T. "al cual cuando subía al auto, dándole un golpe en la espalda con la pistola que llevaba, le dijo: éntrate ahi, tío cabrón, que en tu puta vida no habrás entrado en un coche de estos". (C11)

ARRUABARRENA, Ignacio.

Empleo:                            Labrador.

Detención:                        Detenido en Irún.

ASEGUINOLAZA, Ángel.

Empleo:                            Industrial.

Detención:                        Detenido en Fuenterrabía.

AUSÍN, Luis.

Detención:                        Detenido en Irún.

AUZMENDI, Antonio.

Empleo:                             Agente de Aduanas.

Detención:                         Detenido en Irún.

 

AYESTARÁN CASTUARIENSE, Jesús.

Empleo:                            Oficina de cambio de la Estación del Norte.

Natural de:                        Alegría (Guipúzcoa).

Edad:                                49 años.

Estado Civil:

Detención:                         Irún.

Muerte:                              Fusilado el 2 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                Cementerio de Irún (de Blaya), a las 3 horas de la madrugada.

Nota:                                  Fue uno de los primeros recluidos en el Fuerte de Guadalupe.

                                          Tradicionalista convencido, sufrió durante su encierro un trato muy riguroso, siendo encerrado varios días en una celda de castigo.

                                           Se simuló su fusilamiento, y se dispararon varios tiros junto a su cabeza.

                                            Fue sacado y fusilado junto a otros tres compañeros.

                                            El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

AYESTARÁN Y URANGA, Miguel María.

Empleo:                               Sacerdote, Coadjutor de la Parroquia de Fuenterrabía.

Natural de:                           Irún.

Edad:                                   Nacido el 29 de Septiembre de 1886 (50 años).

Estado Civil:                        Soltero.

Detención:                           Detenido en Fuenterrabía la noche del 13 al 14 de agosto (B0), junto al párroco D. Segundo Garayalde y los sacerdotes de la misma parroquia D. Manuel Elgorriaga y D. Elías Zapiain.

Muerte:                                Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                  Fuerte de Guadalupe, a las 19 horas.

Nota:                                    Murió en la tercera de las ejecuciones de ese 4 de Septiembre.

AZALBIDE, Santiago.

Alias:                                    Alias "Caballista".

Detención:                           Detenido en Irún.

AZCÁRATE, Andrés.

Detención:                            Detenido en Irún.

AZQUETA, M.

Natural de:                            De Zarauz.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

BAIGORRI, José María.

Empleo:                                Coronel de Estado Mayor.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

BAILÓN, Julio.

Detención:                            Detenido en Irún.

BALLESTERO Y TEJADA, Luis.

Empleo:                                Abogado.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

BALLESTERO Y LASTRA, Juan.

Empleo:                                Abogado.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                     Fue el depositario de los objetos personales de D. Honorio Maura, entregados en mano, cuando le llamaron para   matarlo.

BALMASEDA, José María.

Detención:                           Detenido al comienzo de la insurrección en San Sebastián.

Nota:                                    Ingresado en la cárcel de Ondarreta, será trasladado junto a otros presos al Fuerte de Guadalupe, del que podrá evadirse el 5 de septiembre de 1936.

                                             Era hermano de César, miembro del Consejo de Unión Regionalista de Guipúzcoa, íntimamente ligado a Renovación Española. Este, fue llamado a Pamplona el 18 de Julio para organizar el levantamiento de San Sebastián, pero fracasó entre otras razones, al no ser recibido por el Coronel Carrasco. Tuvo que huir a Francia.

                                              Una vez en libertad, lo primero que hizo junto a otros presos evadidos, fue izar una bandera de España en lo alto del castillo de Carlos V, actual Parador Nacional. (B12)

BARANDIARÁN, José.

Empleo:                                 Agente de Aduanas de Behovia.

Detenido en Irún.

BARCÁIZTEGUI Y UHAGÓN, Iñigo.

(Hijo del siguiente en el listado)

Empleo:                                Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                     Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras varios días detenido en el Ayuntamiento.

BARCÁIZTEGUI Y MANSO, José Javier.

Empleo:                                Comandante de Caballería, retirado al llegar la República.

                                             Conde de Llobregat y Caballero de la Orden Militar de Calatrava.

Natural de:                           Madrid.

Edad:                                   55 años.

Estado Civil:                        Casado con Doña María de Uhagón, hija del Presidente de la Academia de la Historia, el Marqués de Laurencín, pasaba grandes temporadas en su torre de Zuloaga, próxima a Fuenterrabía.

Detención:                           Fuenterrabía.

Muerte:                                Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                  Fuerte de Guadalupe, a las 19 horas.

Nota:                                    Le acompañaron en su cautiverio su hijo Íñigo y su yerno Francisco Silvela.

                                            Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

BÁRCENA, Mateo.

Empleo:                                Labrador.

Detención:                            Detenido en Irún.

BAZÁN, Antonio.

Detención:                            Detenido en Irún.

BEITIA, Ramón.

Empleo:                                Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

BELOGUI, Antonio.

Empleo:                                Labrador.

Detención:                            Detenido en Irún.

BELLIDO, José Julián.

Detención:                            Detenido en Irún.

BENGOECHEA, Manuel.

Detención:                            Detenido en Irún.

BERGARECHE, Ricardo.

Empleo:                                Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                     El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

                                             Fue encerrado en celdas de castigo junto a otros cuatro presos, situadas en los lomos del fuerte, permaneciendo en esa posición expuesta a los bombardeos durante varios días. (B0)

BERGARECHE, Pedro.

Empleo:                                Agente de Aduanas.

Detención:                           Detenido en Irún.

BERMEJO, Andrés.

Natural de:                           De Behovia.

Detención:                           Detenido en Irún.

BERMÚDEZ, Santiago.

Empleo:                                Jornalero.

Detención:                            Detenido en Irún.

BERMÚDEZ DE LA PUENTE, José.

Empleo:                                Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

BERMÚDEZ DE LA PUENTE, Francisco.

Empleo:                                Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

BEUNZA Y REDÍN, Joaquín.

Empleo:                        Ex Diputado a Cortes por Navarra en 1931, por la coalición Católico- Fuerista, y Abogado, carrera que terminó en la Universidad de Salamanca, gracias a las becas por sus brillantes notas. Procedía de una humilde familia del campo.

Natural de:                    Pamplona.

Edad:                           64 años.

Estado Civil:

Detención:                     La sublevación le sorprendió veraneando en el Balneario de Cestona, y al no ser advertido a tiempo por sus compañeros carlistas, fue detenido el 23 de Julio y enviado a la cárcel de Ondarreta de San Sebastián (B1).

Muerte:                          Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                            Fuerte de Guadalupe, de 23 horas a 1 horas de la madrugada.

Nota:                             Primeramente fue recluido en la cárcel donostiarra de Ondarreta, desde donde fue trasladado junto a otros 19 presos al Fuerte de Guadalupe durante la noche del 30 de Agosto.

                                     Su amigo D. Manuel de Irujo, logró en repetidas ocasiones que los incontrolados lo mataran, hasta ese día de septiembre.

                                     Tras la muerte de D. Honorio Maura, fue el segundo en caer muerto ese 4 de Septiembre.

                                     Fue muerto por el "chauffer" del Frente Popular Jesús Mangado Torrubia. En el acta del consejo de guerra celebrado en San Sebastián en 1942 contra este, se puede leer: "acto seguido el procesado volvió a la nave de los detenidos y sacó a D. Joaquín Beunza el cual transcurridos unos instantes desde su desaparición con el procesado de la vista de los detenidos fue asesinado".                (B6)

                                     "(...); algún tiempo después los cadáveres de D. Honorio y D. Joaquín fueron inhumados por unos detenidos derechistas por haberlo así dispuesto un miliciano a quien repugnó el crimen". (B6)

                                     Su cadáver fue trasladado cuatro días después a Pamplona, donde recibió sepultura.

BURGUERA, Julio.

Empleo:                         Cabo de serenos.

Detención:                      Detenido en Fuenterrabía.

BERROA, Emilio.

Detención:                       Detenido en Irún.

BERROA, Francisco.

Detención:                       Detenido en Irún.

BERROSPE, Ambrosio.

Empleo:                           Miliciano de la C.N.T.

Muerte:                            Fusilado el     por los requetés.

Nota:                               Tras el abandono del Fuerte de Guadalupe y su ocupación por las tropas nacionales, fueron capturados cinco milicianos pertenecientes a la C.N.T., que fueron pasados por las armas en la explanada del fuerte sin juicio previo, al haber sido capturados con las armas en la mano.

                                        Se les ofreció confesión antes de la ejecución, negándose tres de ellos (B0).

                                        Algunas fuentes indican que fueron empleados antes de la ejecución en las labores de desenterrar los cadáveres de los ejecutados horas antes por sus compañeros, y que ocuparon el hueco dejado por estos. Actualmente aún sus restos no han sido recuperados, existiendo varios proyectos para su exhumación.

BLANCO, Manuel.

Empleo:                            Maquinista del Norte y sargento del Cuerpo de Ingenieros.

Detención:                         Detenido en Irún.

Nota:                                 Fue trasladado junto a otros presos al Cementerio de Blaya junto a Carlos Abia, Joaquín Solbes, José Alexandre y Jesús Ayestarán, para ser fusilado, "pudo librarse de sus verdugos en la misma puerta del cementerio, saltando sobre breñas y maizales hasta el Bidasoa, que atravesó a nado, entre un diluvio de balas que le enviaron sus frustrados perseguidores". (B0)

                                         En otro párrafo del mismo libro dice  " (...) logró escapar en la misma puerta del cementerio, esgrimiendo una navaja con la que hirió a uno de sus perseguidores; pero los otros cuatro, no pudieron librarse del furor de los sicarios y junto a la puerta cayeron acribillados a balazos".

BOMBÍN, Julio.

Empleo:                             Mozo del tren del Norte.

Detención:                         Detenido en Irún.

BORREDÁ, Enrique.

Empleo:                              Jefe de la Agencia Internacional del Norte.

Detención:                           Detenido en Irún.

BRUNET, Ramón.

Detención:                           Detenido en San Sebastián.

BUSTINDUI GUTIERREZ-SOLANA, Eduardo.

Empleo:                              Jefe del Requeté de San Sebastián desde 1933.

Natural de:                          San Sebastián.

Edad:                                 23 años (15/10/1912).

Detención:                          Detenido en San Sebastián el 15 de Agosto, por la C.N.T.

Nota:                                 Tras intentar sublevarse junto al Buen Pastor de San Sebastián, se refugió en distintas casas hasta su detención. Fue trasladado a distintas checas, como la existente en el teatro Bellas Artes, hasta acabar primero en la cárcel de Ondarreta, y finalmente ser trasladado al Fuerte de Guadalupe.

                                         Fue uno de los evadidos del fuerte el 5 de septiembre. El relato de su fuga, contado a su nieto por él mismo es el que sigue (B3):

 

"Al día siguiente, 5 de septiembre de 1936, todos los prisioneros se encontraban rezando el rosario como de costumbre, cuando empieza a correr el rumor, en la celda, de que un rojo se iba a cambiar de bando y los iba a liberar. Dicho y hecho, un socialista les abre la puerta y les dice: ¡váyanse!, ¡váyanse!, ¡Por el Foso!, ¡Por el foso!. Bustindui, desconfiado, pensando que los iban a ametrallar, se queda en la celda junto con otro prisionero que estaba tirado en el piso con un ataque de histeria. El Capitán le dice que se levante que se están yendo todos, pero aquel infeliz no se podía mover, por fin se quedan solos y Bustindui le dice: - bueno te quedas porque yo me voy -, y en cuanto oyó esto el histérico, se levantó ipso facto y se echó a correr.  Se meten por un túnel que desembocaba a un foso.

 

Cuando sale del túnel mi abuelo, dice que fue la primera vez que vio el terror de la gente, estaban todos los demás prisioneros amontonados tratando de brincar la alambrada del foso, desgarrándose la ropa y la piel. Mi abuelo espera a todos los demás a pasar la alambrada y pasa tranquilamente sin desgarrarse la ropa. Salen de la alambrada y los rojos se percatan del escape, así que voltean las ametralladoras y les empiezan a disparar, aunque ya estaban a larga distancia, pero el Capitán corre en zig-zag para no ser alcanzado por las balas.  Al parecer los rojos los esperaban por la parte de adelante para ametrallarlos pero gracias al rojo que se apiadó de los prisioneros, éstos se fueron por detrás salvándose, otra vez, de la muerte.

 

Mi abuelo se separa del grupo con otros tres para no caer en la línea de los rojos que se estaban retirando. Se van a un castillo que era una casa que tenían los Gaskue, a quienes conocía bien el Capitán. En la casa de los Gaskue, los caseros les dan quesos y comida y siguen su camino. En el camino encuentran a 4 caseros, les dicen su historia y estos, no dudando de la veracidad de su relato,  puesto que estaban todos rapados, les dan unos estrobos. Se bajan al mar donde había un bote que no tenía remos. Recuerda el abuelo que esa parte ha cambiado pues en ese entonces donde tomaron la lancha, ahora es playa, pero en ese tiempo llegaba el mar hasta ahí. Una mujer los ve y les da los remos. Ese día de septiembre, en Fuenterrabía, el mar estaba muy picado y con unas olas enormes. Colocan los estrobos y empiezan a remar rumbo a Hendaya, Francia. En plena mar ven unos barcos de vapor de los rojos, Bustindui le dice a uno de sus compañeros que se quitara la chaqueta para que le vieran la camisa roja que traía debajo y pensaran que eran rojos. Gracias a Dios no los ven y siguen remando. Uno de sus compañeros, Vidaur, no sabía nadar. En eso una de las olas enormes voltea el bote. Cuando sale a la superficie el Capitán ve el bote volteado y arriba Vidaur, el que no sabía nadar. Le dicen a mi abuelo:

“Oye Bustindui tu eres el que más nadas vete a la orilla a pedir ayuda”. El Capitán se quita la ropa, se queda en calzoncillos y en camiseta, enreda su rosario en la mano y se echa a nadar rumbo a la orilla francesa, varios kilómetros puesto que se habían adentrado en el mar para no ser visto por los barcos enemigos. Durante el trayecto sintió 3 veces hundirse, el heroico Capitán sentía quedarse sin fuerzas, sólo el recordar que tenía que salvar a sus compañeros le da fuerzas para seguir adelante, pues si en ese momento flaqueaba no sólo él moría, sino también sus compañeros. La tercera vez que siente ahogarse, las olas ya reventándole encima, se empieza a hundir y, como obra del espíritu santo, toca la arena en el fondo. Así que Bustindui, envalentonado empieza a tomar champas, como buen surfista donostiarra, para ayudarse de las olas y así llega hasta la playa.

En la playa, la gente de derechas, sabedores de que había una lancha en el mar que se aproximaba,  habían volteado los carros hacia el mar con las luces encendidas, pues empezaba a oscurecer. Ven al Capitán saliendo exhausto en calzoncillos y en camiseta como un atleta olímpico. Y al primero que ve Bustindui es a un amigo de sus hermanos, Galdoz, quien se acerca a él y apenas lo reconoce por lo rapado de la cabeza. Lo tapan con una manta y lo llevan a una casa donde, recuerda cómicamente el abuelo, le ponen un camisón de señora. El cuarto se llena de gente, y empiezan a preguntar por personas, de repente se oían gritos de lamento de señoras a lo lejos cuando les informaba que habían fusilado por quien preguntaban. Recibe noticias, de que los otros muchos prisioneros que habían escapado se habían metido en una iglesia y habían visto pasar a los rojos, y cuando salieron se encontraron ya con la tropa y con los requetés. Para entonces empiezan a pasar los comunicados de cierre de la frontera. A los dos días sale el Capitán, con un traje prestado, para Pamplona donde se incorpora en la junta Carlista. Le dan el grado de Sargento de Montejurra, con 260 requetés nuevos que no sabían siquiera cómo cargar un fusil,  y los dirige hacia Oyarzun. Al llegar a Oyarzun estaban bombardeando desde el Fuerte de San Marcos. Llega Bustindui se presenta con los Oficiales y presenta a la gente. Se rompe el frente y llegan a San Sebastián, donde a las 24 horas se incorpora como Capitán de su compañía.

 

                                      Herido en La Muela durante la batalle de Teruel, su carnet de capitán del Tercio muestra el agujero de la bala que le atravesó.

CABALLERO, José María.

Empleo:                             Capitán de Fragata.

Detención:                          Detenido en San Sebastián.

CAMPORREDONDO, Ángel.

Empleo:                             Maquinista del Norte.

Detención:                          Detenido en Irún.

Nota:                                 "Los señores don Ángel y don José Camporredondo, maestro de taller, el primero, de la Compañía del Norte, y actual maquinista, el segundo, de la misma empresa, después de haber estado pelando pollos y gallinas, con otros compañeros, para el banquete que tuvieron los milicianos el día 5, fueron llevados a la armería del fuerte, como obreros especializados, para arreglar medio centenar de fusiles inservibles.

                                         Allí estuvieron hasta las doce, hora en que les dieron de comer, entre otras cosas, jamón en dulce del que había preparado para el banquete, y en seguida volvieron a su tarea.

                                         A eso de las cuatro y media de la tarde, notando un silencio desacostumbrado, sospecharon que los demás presos se habían evadido, lo que fue confirmado por una mujer que vieron entrar acompañada de dos milicianos, y que protestaba a grandes voces de la fuga.

                                        Estaba con ellos otro preso llamado Núñez, y cuando los tres oyeron el ruido del automóvil que se llevaba a la miliciana y sus dos compañeros, trataron de salir, y lo consiguieron sin incidentes.

                                        Se refugiaron aquella noche en un caserío próximo llamado Archaco".

                                       "En la madrugada siguiente, del domingo 6 de septiembre, observaron desde el caserío, que en los parapetos del fuerte había grupos de milicianos, y trataron de huir antes de que aquéllos se dieran cuenta de su presencia. Salieron, acompañados del casero, con unas guadañas y unos sábanos, para disfrazar su huída, pero no les valió la treta. Desde el fuerte los habían divisado, y salió un destacamento para perseguirlos. El Núñez consiguió escapar; pero los dos Camporredondo fueron apresados nuevamente, a pesar de haberse ocultado en unos maizales.

                                        Volvieron escoltados hasta las habitaciones del comandante, de donde les llevaron otra vez a la armería, después de un severo y detenido interrogatorio. de allí les llevaron a la explanada contigua  a la ermita, para arreglar un cañón al que había quitado un bulón el señor Ocerín cuando estuvo trabajando allí la antevíspera con el Sr. Laborda y otros prisioneros.

                                        Mientras lo arreglaban, hubo una discusión entre D. Ángel y el miliciano o artillero, que quería utilizar la pieza para disparar contra la torre de la iglesia de Fuenterrabía con intento de destruirla. No se sabe si desistió de su proyecto o no supo graduar el tiro; lo cierto fue, que, al disparar el cañón, a eso de las ocho y media de la mañana, la torre quedó incólume y el proyectil cayó en Irún.

                                        Después una nueva reclusión en la armería, y al poco tiempo, otra llamada para poner en marcha un automóvil, en cuya operación les sorprendió la explosión de una granada enviada desde San Marcial por nuestras tropas, y que afortunadamente no les mató, a pesar de haber caído cerca de ellos.

                                        A la una y media, los dos centenares de milicianos que había entonces en el fuerte, se reunieron a comer en el túnel de entrada a las naves, en una larga mesa, obligando a sentarse con ellos a los dos Camporredondo. Antes de terminar la comida, llegó un aviso de que subían los legionarios y los requetés, y entonces fue la desbandada general, quedando sólo cinco milicianos con malestar real o fingido. El resto de los valientes que podían haber resistido con éxito dentro de la posición, casi inexpugnable ante un ataque por tierra, salieron, al parecer, para oponerse al asedio desde fuera, aunque lo más verosímil era que para esquivar un encuentro con los que iban "por ellos".

                                        Los dos presos se refugiaron en una de las naves y, después de oír un intenso tiroteo, vieron entrar por el patio a un oficial, pistola en mano, seguido de varios legionarios, con paso cauteloso y examinando detalladamente puertas y ventanas. Los dos prisioneros salieron al patio agitando una toalla a guisa de bandera blanca, y dando vivas a España. En aquél momento corrieron serio peligro, pero la ecuanimidad del oficial y el sincero relato de sus vicisitudes les salvó, obteniendo la promesa de que serían puestos en libertad.

                                        Presenciaron la entrada del coronel Beorlegui, apoyado en un bastón, a causa de la herida recibida en Behovia, que le costó la vida poco tiempo después. Vieron también como capturaban a los cinco rojos rezagados, y oyeron al poco rato los disparos del pelotón que los fusiló.

                                        Cerrada ya la noche, abandonaron Guadalupe, esta vez ya sin sustos ni zozobras".

CAMPORREDONDO, José.

Empleo:                             Maestro de taller del Norte.

Detención:                          Detenido en Irún.

Nota:                                  Pasó las mismas vicisitudes de Ángel Camporredondo

                                          (ver su Nota:)

CANO, José.

Detención:                          Detenido en Irún.

CARRASCAL,  .

Alias:                                 Alias "Unamuno".

Detención:                          Detenido en Irún.

CARREDANO, Luis.

Empleo:                              Agente de Aduanas.

 Detención:                          Detenido en Irún.

CASADEVANTE, Jacinto F. de.

Empleo:                               Farmacéutico.

Edad:                                   54 años. (1882 - 1955)

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

CASADEVANTE Y RAGUAN, José Ramón.

Empleo:                                Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

CASTILLO, Isidoro.

Empleo:                                Obrero.

Detención:                             Detenido en Irún.

CASTRO, Jesús.

Detención:                             Detenido en Irún.

CHURRUCA Y DOTRES, Félix.

Empleo:                                Con el grado de Teniente Coronel de Miqueletes, era el jefe de este cuerpo en la provincia de Guipúzcoa desde 1924, hasta que fue jubilado por el gobierno presidido por Azaña.

                                            Había estudiado la carrera militar en la Academia de Toledo. Estuvo destinado en varias guarniciones, y tomó parte como voluntario en las guerras de Cuba y de Marruecos.

                                            Poseía numerosas condecoraciones por méritos de guerra, y era Caballero de la Orden Militar de Santiago y Gentilhombre de Cámara de Su Majestad.

Natural de:                           Burgos.

Edad:                                   Nacido el 10 de Septiembre de 1875 (61 años).

Estado Civil:                         Casado con María de la Concep. Asuero Sáenz de Cenzano.

                                           Padre de 5 hijos.

Detención:                           San Sebastián.

Muerte:                                 Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                   Fuerte de Guadalupe, a las 19 horas.

Nota:                                    Primeramente fue recluido en la cárcel donostiarra de Ondarreta, desde donde fue trasladado junto a otros 19 presos al Fuerte de Guadalupe durante la noche del 30 de Agosto.

COGHEM, Fernando.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

COLINO, Ángel.

Empleo:                                Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

CRESPO, Eulogio.

Detención:                           Detenido en Irún.

Nota:                                   El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

                                           Fue encerrado en celdas de castigo junto a otros cuatro presos, situadas en los lomos del fuerte, permaneciendo en esa posición expuesta a los bombardeos durante varios días. (B0)

CUCULLO, Nicasio.

Empleo:                               Labrador.

Detención:                           Detenido en Fuenterrabía.

DA ROSA,  Faustino.

Empleo:                               Industrial.

Detención:                           Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                   Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

DÍAZ TORRES, José.

Detención:                           Detenido en San Sebastián.

Nota:                                   De la C.N.T.

                                           Seguramente se trate de alguno de los detenidos por la delegación del Frente Popular de San Sebastián, que tuvo que presentarse en la población, tras los incidentes del 6 de agosto en la prisión instalada en el Ayuntamiento de Fuenterrabía (B0).

DIEGO, Cristino.

Empleo:                              Oficial retirado.

Detención:                           Detenido en Irún.

DIEGO, Eleuterio.

Empleo:                              Agente de Aduanas.

Detención:                           Detenido en Irún.

DORAO, Pedro.

Detención:                           Detenido en Irún.

ECHENIQUE, Guillermo.

Empleo:                               Agente de Aduanas.

Detención:                           Detenido en Irún.

Nota:                                   El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

                                           Fue encerrado en celdas de castigo junto a otros cuatro presos, situadas en los lomos del fuerte, permaneciendo en esa posición expuesta a los bombardeos durante varios días. (B0)

ECHEPARE, Federico.

Empleo:                               Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

ECHEVERRÍA, José.

Detención:                            Detenido en Irún.

ECHEVERRÚA, Melchor.

Empleo:                                Labrador.

Detención:                            Detenido en Irún.

ECHAUZ, Macario.

Empleo:                               Lampista del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

ECEIZABARRENA, Manuel.

Empleo:                               Agente de Aduanas.

Natural de:                           Irún.

Detención:                           Detenido en Irún.

Nota:                                   Según algunas fuentes, salvó la vida gracias a la intervención en su favor de Nicolás Guerendiain, también natural de Irún. Este último, a pesar de esta acción, fue condenado a muerte y fusilado acusado de haber cometido la masacre del fusilamiento de los presos. Incluso algún texto afirma el mismísimo Manuel Eceizabarrena presenció el fusilamiento de su salvador.  (B13)

                                           El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

EGUILEOR, Pedro.

Empleo:                               Labrador.

Detención:                           Detenido en Irún.

ELEJALDE, Regino.

Empleo:                               Maestro nacional.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

ELGORRIAGA, Manuel.

Empleo:                               Sacerdote, Coadjutor de la Parroquia.

Detención:                           Fuenterrabía.

Nota:                                   Detenido la noche del 13 al 14 de agosto (B0),  junto al Coadjutor de la parroquia de Fuenterrabía D. Miguel María Ayestarán y Uranga (Fusilado), el Párroco de la misma D. Segundo Garayalde, y el sacerdote de esa parroquia D. Elías Zapiain.

                                           "En una de las crónicas que dedicó la prensa francesa a los episodios de Guadalupe, se dice que en ese espacio, que le llama "casamata" y que no es otra cosa que un hueco o paso entre el túnel y las habitaciones del segundo comandante del fuerte, estuvo encerrado un "misterioso personaje". Nuestros informes nos han aclarado el misterio: quien pasó dos días y medio en aquél minúsculo recinto, donde sólo podía mantenerse de pie, fue el sacerdote don Manuel Elgorriaga, coadjutor de Fuenterrabía, en cuanto llegó al fuerte, por el horrendo delito de haberle encontrado un extracto de alguna conferencia radiada desde Burgos por Radio Castilla". (B0)

                                            Se refiere a la celda de castigo que existía justo en la entrada al túnel por el que se accedía a las estancias de los presos, de tan sólo 1 metro cuadrado.

ELIZASO, José.

Empleo:                                Labrador.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

ELIZASU, Francisco.

Empleo:                                Miliciano de la C.N.T.

Muerte:                                 Fusilado el por los requetés.

Nota:                                    Tras el abandono del Fuerte de Guadalupe y su ocupación por las tropas nacionales, fueron capturados cinco milicianos pertenecientes a la C.N.T., que fueron pasados por las armas en la explanada del fuerte sin juicio previo, al haber sido capturados con las armas en la mano.

                                            Se les ofreció confesión antes de la ejecución, negándose tres de ellos (B0).

                                            Algunas fuentes indican que fueron empleados antes de la ejecución en las labores de desenterrar los cadáveres de los ejecutados horas antes por sus compañeros, y que ocuparon el hueco dejado por estos. Actualmente aún sus restos no han sido recuperados, existiendo varios proyectos para su exhumación.

ELÓSEGUI Y LARRAÑAGA, Antonio.

Empleo:                                Industrial de la Fábrica de Boinas Elósegui de Tolosa, que regentaba junto a sus hermanos,  fundada por su abuelo D. Antonio.

                                            Marqués de Elósegui, título otorgado por la Santa Sede en  recompensa a sus creencias cristianas y acciones caritativas.

                                            Presidente de la Juventud Tradicionalista de Tolosa.

Natural de:                            Tolosa (Guipúzcoa).

Edad:                                   43 años (26 de Agosto de 1893).

Estado Civil:                         Casado con María Picavea.

Detención:                            Detenido en San Sebastián el 9 de Agosto de 1936.

Muerte:                                 Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                   Fuerte de Guadalupe, a las 19 horas.

Nota:                                    Primeramente fue recluido en la cárcel donostiarra de Ondarreta, desde donde fue trasladado junto a otros 19 presos al Fuerte de Guadalupe durante la noche del 30 de Agosto.

                                            Fue el último de los ejecutados ese 4 de Septiembre de 1936.

ERRANDONEA, Gabriel.

Detención:                            Detenido en Irún.

ESCALES LEGÁRRAGA, Antonio.

Empleo:                               Industrial.

                                           Anteriormente había vivido en Sudamérica, hasta que se                                                                                      estableció en Irún.

Natural de:                           Ceuta.

Edad:                                  47 años.

Estado Civil:                        Casado y con 7 hijos.

Detención:                           En su domicilio de Irún, el 5 de Agosto de 1936.

                                           Primeramente fue conducido al Ayuntamiento y después al Fuerte de Guadalupe.

Muerte:                                Fusilado el 26 de Agosto de 1936.

Lugar:                                  Cementerio de Irún (de Blaya), a la 1 horas de la madrugada.

Nota:                                   Estaba afiliado a la CEDA.

                                           Sufrió un simulacro de fusilamiento por parte de sus captores el 17 de Agosto, en el que les gritó "Si es para salvar España, matadme canallas", lo que hace suponer que fue uno de los motivos por el que fue muerto nueve días después.

                                            Fue sacado de la prisión del Fuerte de Guadalupe el 25 de Agosto de 1936, junto a D.Mariano Alfaro Iturriaga, para ser fusilados esa misma noche a la 1 de la madrugada.

                                            Tras ser sacado del fuerte, se le trasladó al Ayuntamiento, donde se decretó su muerte sin ninguna clase de formalidad procesal. El Comité de Salud Pública de Irún fue el que dictó la pena de muerte verbalmente. (B0)

                                             Su muerte fue ocultada, no pudiendo comprobarse hasta el 10 de Septiembre de 1936.

ESTEBAN, Teodomiro.

Empleo:                               Capataz del depósito del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

ESTOMBA, Antonio.

Detención:                            Detenido en Irún.

ESTOMBA, Fernando.

Detención:                            Detenido en Irún.

ESTOMBA, Tomás.

Detención:                            Detenido en Irún.

ESTOMBA, Valentín.

Detención:                            Detenido en Irún.

FERNANDEZ, Luis.

Detención:                            Detenido en Irún.

FERNANDEZ, José.

Empleo:                               Cartero.

Detención:                            Detenido en Irún.

FERNANDEZ, Justo.

Detención:                            Detenido en Irún.

FUENTES, Patricio.

Empleo:                               Oficial de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

GALARZA Y MARCO, Manuel.

Empleo:                               Cabo de serenos del de Irún hasta su detención.

Natural de:                           Irún.

Edad:                                  38 años.

Estado Civil:                        Casado y padre de 4 hijos.

Detención:                          Detenido en Irún el 22 de Julio de 1936, y trasladado al Ayuntamiento, donde permaneció cinco días hasta su traslado al Fuerte de Guadalupe.

Muerte:                               Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                 Fuerte de Guadalupe, a las 19 horas.

Nota:                                 Tuvo la mala suerte de ser fusilado pocas horas antes de la fuga de sus compañeros de prisión.

GAMARRA, Santiago.

Empleo:                                Empleado del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

GAMÍNDEZ, Luis.

Empleo:                               Estudiante y Soldado de Artillería.

Natural de:                           De Vera.

Detención:                           Detenido en San Sebastián.

GARAYALDE, Segundo.

Empleo:                              Párroco de Fuenterrabía.

Detención:                           Fuenterrabía.

Nota:                                   Detenido la noche del 13 al 14 de agosto (B0), junto al Coadjutor de la parroquia de Fuenterrabía D. Miguel María Ayestarán y Uranga (Fusilado), y los sacerdotes de esa parroquia D. Manuel Elgorriaga y D. Elías Zapiain.

                                           Durante uno de los momentos de angustia por encontrarse bajo uno de los bombardeos navales, ofició una misa entre los presos.

GARCÍA ESTEBAN, José.

Empleo:                               Jefe de la Estación del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

GOICOECHEA, Romualdo.

Empleo:                                Labrador.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

GÓMEZ, Guillermo.

Empleo:                               Empleado del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

GÓMEZ ACEBO, Jaime.

Empleo:                               Marqués de la Deleitosa.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

GÓMEZ RODULFO, Juan.

Empleo:                               Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

GOYA ASTRAIN, Francisco. (B10)

Natural de:                           Pueyo (Navarra)

Empleo:                               Requeté.

Muerto:                                12 de Agosto de 1936.

GRACENEA, .

Empleo:                               Lechero.

Detención:                            Detenido en Irún.

GRAJERA MANÍN, Juan.

Empleo:                               Capitán de Infantería y Comandante del Fuerte de Guadalupe desde Junio de 1935.

Natural de:                          Conil (Cádiz).

Edad:                                  50 años.

Estado Civil:                        Casado con Aurelia Luna Cabeza, y con 5 hijos.

Detención:                           Fuenterrabía, por el Frente Popular de la localidad el 23 de Julio de 1936.

Muerte:                                Muerto el 11 de Agosto de 1936, en la escalinata del Hospital de Irún. Su cadáver permaneció tirado en el lugar hasta casi el amanecer, poco tiempo antes de que llegara su mujer, como cada día, para traerle la comida.

Lugar:                                  En el Hospital de Irún, a las 21'30 horas.

Nota:                                   Fue la primera víctima del Fuerte de Guadalupe, aunque realmente no estuvo detenido entre sus muros, aunque si asediado, y murió en Irún.

                                           Cuando empezó el alzamiento fue requerido por el Frente Popular, varias veces por teléfono e incluso en la puerta de la fortificación, para que entregara el fuerte, a lo que se negó, mientras no recibiera la orden de sus superiores.

                                           Intentó contactar de manera infructuosa con el coronel Carrasco.

                                           El Frente Popular trató de hacerse con el fuerte por medio de engaños. El primero fue el ofrecimiento de milicianos para protegerlo, a lo que se negó. Por segunda vez se intentó pidiendo agua en un cántaro que no entraba por el rastrillo, pero la señora del comandante hizo que les pasaran a gua en una botella para no abrirlo. En ese momento se dio la voz de alarma y se efectuaron algunos disparos de los centinelas.

                                            El 23 de Julio, al pasar lista, se notó la falta de un cabo, y al saber que estaba en la cantina, el sargento Blanco se ofreció para ir a buscarle, regresando al cabo de poco tiempo con muchos paisanos. Otro grupo, por medio de escaleras atravesó el foso, y cuando Grajera se estaba enfrentando al primero, el segundo le atacó por la retaguardia.

                                            Primero fue encerrado en el Ayuntamiento de Fuenterrabía durante unas horas, para luego ser trasladado al Hotel Mouriscot, donde permaneció dos días. De allí al Hospital de Irún, que también estaba habilitado como prisión.

                                            Su familia, que mientras era comandante del fuerte vivía con él entre los muros, logró regresar a Cádiz tres  meses después. Los primeros días permanecieron en su residencia del Fuerte de Guadalupe, atendidos por la cantina militar, pero huyeron cuando empezaron los bombardeos del Cervera.

GRILLI, Renato.

Detención:                          Detenido en Irún.

Nota:                                 Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

HAZEN, Miguel

Detención:                           Detenido en Irún.

HERNÁNDEZ, Antonio.

Empleo:                              Obrero.

Detención:                           Detenido en Irún.

HERNÁNDEZ, Justo.

Empleo:                              Frutero.

Detención:                          Detenido en Irún.

HIDALGO, José.

Empleo:                              Obrero.

Detención:                           Detenido en Irún.

IBÁÑEZ de OPACUA ALBERDI, Dionisio.

Empleo:                               Capitán de Miqueletes.

                                           Hizo sus estudios militares en la Academia de Infantería de Toledo, y en 1919, próximo su ascenso a Comandante, se retiró e incorporó al Cuerpo de Miqueletes. Estuvo destinado en Villafranca, Vergara, y finalmente en Irún.

Natural de:                           San Sebastián.

Edad:                                  60 años. Nacido el 9 de Octubre de 1875.

Estado Civil:                        Casado con Doña Juliana Larzábal Michelena.

Detención:                           Detenido en el Ayuntamiento de Irún, del que pudo haber escapado y no lo hizo por creer que su vida sería respetada.

Muerte:                                Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                  Fuerte de Guadalupe, a las 17 horas.

Nota:                                   Fue fusilado junto al Contraalmirante Roldán.

                                           Dos de sus hijos, militares también, desenterraron su cadáver de los terraplenes del fuerte el 7 de Septiembre, para enterrarlo en el Cementerio de Irún.

                                           En el juicio que tras la finalización de la guerra se llevó a cabo contra Jesus Larrañaga, Miguel de Ibáñez de Opacua, Comandante de Infantería, declaró en su contra, acusándole directamente de la muerte de su padre. Fue condenado a muerte y ejecutado. (B9)

IGLESIAS, Eloy.

Empleo:                                Abogado.

Detención:                            Detenido en Irún.

IRAIZOZ, Ignacio.

Empleo:                               Estudiante y Soldado de Artillería.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

IREGUI, Florentino.

Natural de:                           De Bilbao.

Empleo:                               Estudiante.

Detención:                           Detenido en Irún.

IRIARTE, Esteban.

Empleo:                               Labrador.

Detención:                           Detenido en Irún.

ITURRALDE, José.

Natural de:                          De Mendelu.

Detención:                           Detenido en Fuenterrabía.

ITURRALDE, Juan.

Empleo:                               Jardinero.

Detención:                            Detenido en Irún.

ITURRIOZ, José.

Empleo:                                Sereno.

Detención:                            Detenido en Irún.

JACARAVILLE, Gerardo.

Empleo:                               Chauffeur.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

Nota:                                    De la C.N.T.

                                            Seguramente se trate de alguno de los detenidos por la delegación del Frente Popular de San Sebastián, que tuvo que presentarse en la población, tras los incidentes del 6 de agosto en la prisión instalada en el Ayuntamiento de Fuenterrabía.

LABORDA, Félix.

Empleo:                               Propietario.

Detención:                            Detenido en Irún.

LACABE, Melchor.

Natural de:                           De Pamplona.

Detención:                           Detenido en San Sebastián.

LAITA, Mariano.

Natural de:                           De Bilbao.

Detención:                           Detenido en Irún.

LARRACHO, José.

Empleo:                               Farmacéutico.

Detención:                            Detenido en Irún.

LARREA, Hilario.

Empleo:                               Capataz de Vía y Obras del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

LECANDA, Martín.

Detención:                            Detenido en Irún.

LECUONA, José.

Detención:                            Detenido en Irún.

LEGORBURU,  .

Detención:                            Detenido en Irún.

LEGORREBLE, Santiago.

Empleo:                               Miliciano de la C.N.T.

Natural de:                           Oviedo.

Muerte:                                Fusilado el por los requetés.

Nota:                                  Tras el abandono del Fuerte de Guadalupe y su ocupación por las tropas nacionales, fueron capturados cinco milicianos pertenecientes a la C.N.T., que fueron pasados por las armas en la explanada del fuerte sin juicio previo, al haber sido capturados con las armas en la mano.

                                          Se les ofreció confesión antes de la ejecución, negándose tres de ellos (B0).

                                           Algunas fuentes indican que fueron empleados antes de la ejecución en las labores de desenterrar los cadáveres de los ejecutados horas antes por sus compañeros, y que ocuparon el hueco dejado por estos. Actualmente aún sus restos no han sido recuperados, existiendo varios proyectos para su exhumación.

LIZARRITURRI, Román.

Empleo:                               Conde de Vastameroli.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

LÓPEZ, Fernando.

Detención:                            Detenido en Irún.

LUCAS, Jesús de.

Empleo:                                Maestro nacional.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MALLEA, José.

Detención:                            Detenido en Irún.

MANTEROLA, José Ramón.

Natural de:                            De Ventas.

Detención:                            Detenido en Irún.

MANTEROLA, Manuel.

Empleo:                               Labrador.

Detención:                            Detenido en Irún.

MANZANAS GONZÁLEZ, Melitón.

Empleo:                               Perito Mercantil.

Natural de:                           San Sebastián

Edad:                                   27 años. (1909 - 1968)

Detención:                            Detenido en el mes de Agosto en Irún.

Nota:                                    Tras ser liberado de la prisión, organizará la juventud de Acción Popular, e ingresa en el regimiento de artillería nº 3 de la capital Guipuzcoana. Luchara en las filas del bando nacional, en el que milita hasta el final de la guerra.

                                            Tras ingresar en el Cuerpo Nacional de Policía, desempeñara el cargo de inspector en Irún. Posteriormente fue el jefe de la Brigada de Investigación Social de San Sebastián, lo que le granjeó muchos enemigos.

                                            El 2 de Agosto de 1968 fue asesinado por la espalda y acompañado de su hija, en las escaleras de su casa de Irún, por la organización terrorista E.T.A.

MARTIARENA, José.

Detención:                            Detenido en Irún.

MARTÍN, Eduardo.

Empleo:                               Empleado de tranvía.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MARTÍN, José.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                   Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

MARTÍN, Lino.

Detención:                            Detenido en Irún.

MARTÍNEZ, José.

Empleo:                               Empleado del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

MATEO ARENZANA, Manuel.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MATOS Y MASSIEU, Leopoldo.

Empleo:                                Abogado y Ex Ministro, formó parte del último gabinete de la monarquía, presidido por el General Aznar.

Natural de:                           Las Palmas de Gran Canaria.

Edad:                                  58 años.

Estado Civil:

Detención:                           San Sebastián.

Muerte:                                Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                  Fuerte de Guadalupe, a las 19 horas.

Nota:                                   Primeramente fue recluido en la cárcel donostiarra de Ondarreta, desde donde fue trasladado junto a otros 19 presos al Fuerte de Guadalupe durante la noche del 30 de Agosto.

MAURA Y GAMAZO, Honorio.

Empleo:                               Diputado a Cortes, Abogado, Escritor y Comediógrafo.

Natural de:                           Madrid.

Edad:                                  51 años.

Detención:                           San Sebastián.

Muerte:                                Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                  Fuerte de Guadalupe, de 23 horas a 1 horas de la madrugada.

Nota:                                   Era el tercer hijo varón del conocido político D. Antonio Maura.

                                           Fue el primero en caer muerto ese 4 de Septiembre.

                                           Fue muerto por el "chauffer" del Frente Popular Jesús Mangado Torrubia. En el acta del consejo de guerra celebrado en San Sebastián en 1942 contra este, se puede leer: "El viernes 3 o 4 de septiembre de treinta y seis se presentó en el Fuerte de Guadalupe entrando en la nave donde estaban los detenidos derechistas y preguntando por D. Víctor Pradera, contestando los detenidos que no estaba, en seguida el procesado gritó llamando:"Honorio Maura", contestando dicho Señor y encaminándose hacia el procesado el cual le increpó diciendo:"tú eres el cabrón que ha puesto a España como está", negando el Sr. Maura, dándole entonces el procesado un empejó (sic) en el hombro y diciéndole:"anda para adelante" a lo que repuso el Sr. Maura que ya iba sólo, poniéndose a andar hacia afuera seguido del procesado que iba armado de una pistola - ametralladora, y en seguida de salir al exterior el procesado y otro miliciano dispararon sobre D. Honorio el cual cayó mortalmente herido; (...)".               (B6)

                                             "(...); algún tiempo después los cadáveres de D. Honorio y D. Joaquín fueron inhumados por unos detenidos derechistas por haberlo así dispuesto un miliciano a quien repugnó el crimen". (B6)

Rampa de subida desde el patio, donde fue disparado por la espalda.

 

MAZA, Leopoldo de la.

Empleo:                               Conde de la Maza.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MENDIZABAL, Ignacio.

Empleo:                                Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

MERINO, Bernabé.

Empleo:                               Obrero.

Detención:                            Detenido en Irún.

MERINO, Joaquín.

Empleo:                               Obrero.

Detención:                            Detenido en Irún.

MIQUELAJÁUREGUI, Manuel.

Empleo:                               Labrador.

Detención:                            Detenido en Irún.

MOLINERO GAMARRA, Carlos.

Empleo:                               Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

MONTENEGRO, Francisco Javier

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MONTERO, José.

Detención:                            Detenido en Irún.

MUÑOZ, Carlos.

Empleo:                               Comandante de Caballería retirado.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MURGA, Fernando.

Empleo:                                Ingeniero y Farmacéutico.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MURGA, Félix.

Empleo:                               Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

MURGA, Alfonso.

Empleo:                               Estudiante.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

NORIEGA, Ramón.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

NORIEGA, Manuel.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

NÚÑEZ, José.

Empleo:                               Interventor de la ruta del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

NÚÑEZ, Ramiro.

Detención:                            Detenido en Irún.

OCERÍN, Anastasio.

Empleo:                                Inspector de Movimiento del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                    "El mismo día cinco de septiembre, y poco antes de la evasión que acaba de describirse, fueron llamados para ejecutar un trabajo con la máquina de escribir en las oficinas del fuerte el Sr. Ocerín, inspector jefe de Movimiento de la Compañía del Norte, el médico odontólogo señor Sáenz de Ripaón y otros dos compañeros. Se trataba de levantar acta justificativa del abandono de aquella posición, redactada por el comandante de la Guardia Civil Sr. Ezcurra y los que estaban con él, mareados aún por los vapores del champagne, con el que también obsequiaron a los improvisados mecanógrafos. En aquél documento se hacía constar que las autoridades del fuerte se veían obligadas a abandonarlo, porque contaban con poca fuerza para defenderlo ante el ataque que consideraban inminente del enemigo, y porque no habían recibido los refuerzos que les habían prometido enviar en un barco desde San Sebastián, significando además Ezcurra y compañeros, entre juramentos y blasfemias, "que no habían fusilado a ningún prisionero", cuando a pocos metros de sus cabezas yacían los restos de los que fueron sacrificados el día anterior. En seguida se marcharon del fuerte con dirección a Francia, sin duda para exhibir allí, ante quien correspondiera, la debida justificación de su gallardía.

                                             Al quedarse solos los mecanógrafos, se dieron cuenta de que los demás presos habían huido, y trataron también de escapar, lo que consiguieron al fin, siguiendo el mismo camino que sus compañeros, no sin sustos y zozobras, teniendo que ocultarse y esquivar la presencia de algunos milicianos que aún quedaban en el fuerte.

OLAZÁBAL, Ignacio.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                    Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

OLLO, Antonio.

Empleo:                                Agente de Aduanas de Behovia.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                    Hijo del siguiente.

                                            Fue junto a su padre uno de los cabecillas en la gran fuga del día 5 de septiembre.

OLLO, Eugenio.

Empleo:                               Agente de Aduanas de Behovia.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                    El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

                                            Fue el contacto de los prisioneros con el miliciano Russel, a quien conocía, gracias al cual lograron fugarse casi todos los presos el 5 de septiembre.

                                            Su actitud fue valiente, negándose a facilitar un listado a petición de uno de los milicianos: "Al poco rato, nueva llamada de Mendoza para que Ollo le indicara los que no debían ser fusilados. Ante la negativa del interpelado para hacer excepciones, sonó, no se sabe cómo, el nombre del "cura Elgorriaga", pidiendo a gritos el miliciano que se le fuera a buscar para fusilarle. Afortunadamente, se le pudo librar despistando al emisario".

ORTÍ, Ramón.

Empleo:                               Ingeniero de Minas.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                   El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

PADILLA SATRÚSTEGUI, Álvaro.

Empleo:                               Capitán de Ingenieros.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

PARADÍS, Claudio.

Empleo:                               Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

PARADÍS, Hilario.

Empleo:                               Agente de Aduanas.

Detención:                            Detenido en Irún.

PARELLÁ, Rafael.

Detención:                           Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                   Fue detenido por orden del Comité por el cenetísta Jesús Mangado Torrubia, según consta en el acta del proceso de guerra que condenó a muerte a este "chauffer" de la C.N.T.   (C11)

PARRA, Ángel.

 Detención:                            Detenido en Irún.

PARRA, Luis.

Detención:                            Detenido en Irún.

PEREG, Enrique.

Natural de:                           De Bilbao.

Detención:                            Detenido en Irún.

PÉREZ MINGUEZ, Luis.

Empleo:                                Arquitecto.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

PIDAL Y BERNALDO DE QUIRÓS, Roque.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

POMBAR, Luis.

Empleo:                               Zapatero.

Detención:                            Detenido en Irún.

PUCHOL, José.

Empleo:                                Marqués de la Bastida.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

QUEREJETA, Serapio.

Empleo:                               Labrador.

Detención:                            Detenido en Irún.

QUINTANA, José.

Empleo:                               Aviador.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

QUINTANA, Felipe.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                    El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

                                            Fue encerrado en celdas de castigo junto a otros cuatro presos, situadas en los lomos del fuerte, permaneciendo en esa posición expuesta a los bombardeos durante varios días. (B0)

QUIRÓS, Luis Bernaldo de.

Empleo:                                Estudiante.

                                            Hijo de Jesús María Bernaldo de Quirós, Marqués de Quirós, quien también estuvo detenido, junto a su mujer Consuelo Alcalá Galiano y Osma, en las dependencias del Ayuntamiento de Fuenterrabía, el día 1 de Agosto. (BO)

Edad:                                   19 años.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

RAMIREZ, Pedro.

Detención:                            Detenido en Irún.

RAMIREZ, Pedro. (Hijo)

Detención:                            Detenido en Irún.

RAMOS, Jesús.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                    El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

RECARTE, José Antonio.

Detención:                            Detenido en Irún.

RECARTE BEHOVIDE, José Antonio.

Detención:                            Detenido en Irún.

RETENAGA, Claudio.

Detención:                            Detenido en Irún.

REZOLA, Segundo.

Detención:                            Detenido en Irún.

RIOS, Ricardo del.

Empleo:                                Ingeniero Agrónomo.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

RODRÍGUEZ IRIBARREN, Francisco.

Detención:                            Detenido en Irún.

RODRIGUEZ IRIARTE, Miguel.

Detención:                            Detenido en Irún.

ROLDÁN Y SÁNCHEZ DE LA FUENTE, José María.

Empleo:                               Contraalmirante de la Armada.

Natural de:                           Archidona (Málaga).

Edad:

Estado Civil:

Detención:                           Detenido en Irún, donde estaba pasando unos días de vacaciones en casa de unos familiares.

Muerte:                                 Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Lugar:                                   Fuerte de Guadalupe, a las 17 horas.

Nota:                                    Tras pasar por el Ayuntamiento de Irún, fue trasladado al Fuerte de Guadalupe.

                                            Murió fusilado junto al Capitán de Miqueletes D. Dionisio Ibáñez.

SÁEZ TOMÉ, Máximo.

Empleo:                               Guardia de Primera Municipal.

Natural de:                           Villalmanzo (Burgos).

Edad:                                  34 años.

Estado Civil:

Detención:                           Tras ser detenido en Irún el 22 de Julio, permaneció nueve días recluido en el Ayuntamiento de la ciudad, hasta su traslado al Fuerte de Guadalupe.

Muerte:                                Fusilado el 4 de Septiembre de 1936.

Nota:                                   En Septiembre de 1932 se traslado a Irún con toda su familia, e ingresó en la policía municipal.

                                           Pertenecía al Centro de Derecha Vasca.

                                           Tuvo varios enfrentamientos como policía municipal con miembros del Frente popular, lo que seguramente propició su fatal desenlace.

SAENZ DE RIPAON, Miguel.

Empleo:                                Odontólogo.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                   "El mismo día cinco de septiembre, y poco antes de la evasión que acaba de describirse, fueron llamados para ejecutar un trabajo con la máquina de escribir en las oficinas del fuerte el Sr. Ocerín, inspector jefe de Movimiento de la Compañía del Norte, el médico odontólogo señor Sáenz de Pipaón y otros dos compañeros. Se trataba de levantar acta justificativa del abandono de aquella posición, redactada por el comandante de la Guardia Civil Sr.  Ezcurra y los que estaban con él, mareados aún por los vapores del champagne, con el que también obsequiaron a los improvisados mecanógrafos. En aquél documento se hacía constar que las autoridades del fuerte se veían obligadas a abandonarlo, porque contaban con poca fuerza para defenderlo ante el ataque que consideraban inminente del enemigo, y porque no habían recibido los refuerzos que les habían prometido enviar en un barco desde San Sebastián, significando además Ezcurra y compañeros, entre juramentos y blasfemias, "que no habían fusilado a ningún prisionero", cuando a pocos metros de sus cabezas yacían los restos de los que fueron sacrificados el día anterior. En seguida se marcharon del fuerte con dirección a Francia, sin duda para exhibir allí, ante quien correspondiera, la debida justificación de su gallardía.

                                             Al quedarse solos los mecanógrafos, se dieron cuenta de que los demás presos habían huido, y trataron también de escapar, lo que consiguieron al fin, siguiendo el mismo camino que sus compañeros, no sin sustos y zozobras, teniendo que ocultarse y esquivar la presencia de algunos milicianos que aún quedaban en el fuerte.

SAINZ DE LOS TERREROS, José Luis.

Empleo:                               Estudiante.

Natural de:                           Madrid.

Detención:                           Detenido en Fuenterrabía a media mañana del 15 de                                            Agosto, junto a su hermana. Fue subido al Fuerte de Guadalupe junto a todos los detenidos de esa jornada ese mismo día.

Nota:                                   Veraneaba en Fuenterrabía con su familia.

                                           Posteriormente fue Alférez del Tercio, hasta su muerte en el frente de Peñaroya.

                                           Hijo de D. Ramón Sainz de los Terreros, autor del libro "Horas Críticas".

                                           Fue liberado el 3 de septiembre por la mañana. Su padre recoge de esta manera en su libro la aparición en casa de su hijo: "Al mediodía, y sin previo aviso, se presentó en casa nuestro prisionero de Guadalupe, libertado horas antes, con otros cuatro compañeros de cautiverio. Venía con la barba crecida, demacrado, con el pelo cortado al cero y la manta la hombro, ofreciendo un aspecto de verdadero presidiario".

SALA, Juan José.

Detención:                            Detenido en Irún.

SALAZAR, José.

Detención:                            Detenido en Irún.

SÁNCHEZ, Guillermo.

Empleo:                                Miliciano de la C.N.T.

Muerte:                                 Fusilado el     por los requetés.

Nota:                                    Tras el abandono del Fuerte de Guadalupe y su ocupación por las tropas nacionales, fueron capturados cinco milicianos pertenecientes a la C.N.T., que fueron pasados por las armas en la explanada del fuerte sin juicio previo, al haber sido capturados con las armas en la mano.

                                            Se les ofreció confesión antes de la ejecución, negándose tres de ellos (B0).

                                            Algunas fuentes indican que fueron empleados antes de la ejecución en las labores de desenterrar los cadáveres de los ejecutados horas antes por sus compañeros, y que ocuparon el hueco dejado por estos. Actualmente aún sus restos no han sido recuperados, existiendo varios proyectos para su exhumación.

SANCHO,  .

Detención:                            Detenido en Irún.

SANSIERRA, César.

Detención:                            Detenido en Irún.

SANTIAGO, Justo.

Detención:                            Detenido en Irún.

SANTOS, Ángel.

Empleo:                               Administrador de la Aduana.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

SATRÚSTEGUI Y FERNÁNDEZ, Jorge.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

SILVA Y GOYENECHE, Juan.

Empleo:                               Capitán de Caballería.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

SILVELA Y MONTERO DE ESPINOSA, Francisco.

Empleo:                              Ingeniero de Caminos.

Detención:                           Fuenterrabía.

Nota:                                  Yerno de D. Javier Barcáiztegui y Manso, Conde de Llobregat (Fusilado) y cuñado de Íñigo Barcáiztegui y Uhagón, con quienes compartió cautiverio.

                                           Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

SOLBES GONZÁLEZ, Joaquín.

Empleo:                               Pericial de la Aduana.

Natural de:                           Barcelona.

Estado Civil:                        Casado y con tres hijos de corta edad.

Detención:                           Detenido en el Consulado de Francia en Irún, donde se había refugiado, a pesar de sus fuertes protestas.

                                           Fue conducido al Ayuntamiento de Irún, y luego al Fuerte de Guadalupe.

Muerte:                                Fusilado el 2 de Septiembre de 1936, a las 2 de la madrugada.

Lugar:                                  Cementerio de Irún (de Blaya), a las 3 horas de la madrugada.

Nota:                                   Pertenecía al Centro de Derecha Vasca.

                                           Fue sacado del Fuerte de Guadalupe en la madrugada del 2 de Septiembre, junto a otros cuatro compañeros.

                                           El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

                                            Fue encerrado en celdas de castigo junto a otros cuatro presos, situadas en los lomos del fuerte, permaneciendo en esa posición expuesta a los bombardeos durante varios días. (B0)

SUSPERREGUI, Manuel.

Detención:                            Detenido en Irún.

TEJEIRO, Leopoldo.

Empleo:                               Teniente de la Guardia Civil.

Detención:                            Detenido en Irún.

TEL, Luis.

Detención:                            Detenido en Irún.

TELLECHEA, Cástor.

Empleo:                               Capitán de Infantería.

Detención:                            Detenido en Irún.

Nota:                                    El 19 de agosto, fue uno de los trece condenados a muerte en el simulacro de tribunal de guerra presidido por un tal Zubizarreta, como represalia por los muertos ocasionados por las bombas y granadas que caían sobre la ciudad de Irún. Afortunadamente, la pena dictada por ese tribunal improvisado en el fuerte,  que se tenía que cumplir a las dos del mediodía no se ejecutó. (B0)

TIFE, Luis.

Detención:                            Detenido en Irún.

TORIBIO, Miguel.

Detención:                            Detenido en Irún.

TORIBIO, Miguel. (Hijo)

Detención:                            Detenido en Irún.

UBARRA RUIZ, José Manuel.

Detención:                            Detenido en Irún.

UGARTE, Juan José.

Detención:                            Detenido en Irún.

UGARTE, Miguel.

Empleo:                               Industrial.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                    Fue uno de los diez detenidos de Fuenterrabía que inauguraron la prisión de Guadalupe, el día 24 de Julio, tras pasar varios días detenido en el Ayuntamiento.

UGARTE LAIZA, José Joaquín.

Detención:                            Detenido en Irún.

UGARTEBIDEA, Luis.

Detención:                            Detenido en Irún.

URDANGARÍN, Pedro María.

Detención:                            Detenido en Irún.

URRACA, Juan.

Detención:                            Detenido en Irún.

URTIZBEREA, Juan.

Natural de:                           De Behovia.

Detención:                            Detenido en Irún.

VALDÉS FAULI, Fernando.

Empleo:                               Propietario.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

VALLEJO, Jesús.

Empleo:                               Maquinista del Norte.

Detención:                            Detenido en Irún.

VELASCO. Ramón.

Detención:                            Detenido en Irún.

VERGARA, Higinio.

Detención:                            Detenido en Irún.

VERGARA, Francisco.

Detención:                            Detenido en Irún.

VIDAUR, Eladio.

Detención:                            Detenido en San Sebastián.

Nota:                                    Escapó de la prisión el 5 de Septiembre, junto a Eduardo Bustinduy, corriendo la misma suerte y aventuras durante la huida (Ver Bustinduy Gutierrez-Solana, Eduardo).

VILLANUEVA, Felipe.

Empleo:                                Oficial de Correos.

Detención:                            Detenido en Irún.

ZABALA, José María.

Detención:                            Detenido en Irún.

ZABALA, Francisco.

Detención:                            Detenido en Irún.

ZALACAIN, Miguel.

Natural de:                           De Mendelu.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

ZAPIAIN, Elías.

Empleo:                               Sacerdote, Capellán de Guadalupe.

Detención:                            Detenido en Fuenterrabía.

Nota:                                    Detenido la noche del 13 al 14 de agosto (B0), junto al Coadjutor de la parroquia de Fuenterrabía D. Miguel María Ayestarán y Uranga (Fusilado), el Párroco de la misma D. Segundo Garayalde, y el sacerdote de esa parroquia D. Manuel Elgorriaga.

ZARAGÜETA, Celedonio.

Detención:                            Detenido en Irún.

ZARAGÜETA, Vicente.

Detención:                            Detenido en Irún.

ZUBIGAIN, Manuel.

Detención:                            Detenido en Irún.

ZUBELDIA, Máximo.

Detención:                            Detenido en Irún.

BIBLIOGRAFÍA

B0.      Horas Críticas. Cómo se desarrolló el Movimiento revolucionario en la Frontera del Bidasoa. Ramón Sainz de los Terreros. Burgos. 1937.

B1.      http://www.euskomedia.org

B2.      http://abcfoto.abc.es

B3.      http://www.josealimia-requete.com

B4.      http://www.foroporlamemoria.info/

B5.      https://laverdadofende.wordpress.com

B6.      Archivo Histórico Nacional (Causa General de Guipúzcoa). Documento: Sentencia del consejo de guerra celebrado en San Sebastián el 2 de febrero de 1942 contra Jesús Mangado Torrubia acusado de participar en los asesinatos de presos en el Fuerte de Guadalupe.

B7.      Los Crímenes de Franco en Euskal Herria 1936 - 1940. Iñaki Egaña. Ed. Txalaparta. 2009.

B8.      http://www.intxorta.org

B9.      Celestino Uriarte: Clandestinidad y Resistencia Comunista. J.R. Garai Bengoa. Ed. Txalaparta. 2008.

B10.    http://www.pueyonavarra.es

B11.    https://socialistasguipuzcoanos.com

B12.    El otoño de 1936 en Guipúzcoa. Los fusilamientos de Hernani. Varios autores. Edit. Alberdania. Hernani. 2007.

B13.    El Nudo Corredizo. Euskal Herria bajo el Primer Franquismo. J. Sánchez Erauskin. Edit. Txalaparta.

B14.    http://www.gipuzkoa1936.com

B15.    www.memoriadigitalvasca.es

          Gotorlekuak gipuzkoan XVI-XIX. Mendeak.Bertan nº 18, Juan Antonio Sáez.

Ver comentarios

Published by comedurasdetarro
3 septiembre 2016 6 03 /09 /septiembre /2016 06:47

CORRECCIONES NECESARIAS SOBRE EL ARTÍCULO PUBLICADO EN EL DIARIO VASCO

TITULADO

"CRÓNICA DE LA DESTRUCCIÓN DE SAN SEBASTIÁN EL 31 DE AGOSTO DE 1813"

 

No lo quiero hacer extensivo y detallista para no aburrir, por lo que me limitaré a enumerarlos y corregirlos de la manera menos tediosa posible.

 

1º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"En aquel entonces, transcurrían ya cinco años de la guerra provocada por la rebelión de los españoles contra la ocupación gala. Donostia y Pamplona eran las únicas plazas fuertes que resistían a manos de los franceses."

 

CORRECCIÓN:

 

Es un error bastante común en periodistas cuyos artículos se basan en fuentes no especializadas en la Guerra de Independencia. Solamente enumeraré los lugares de nuestra geografía que seguían con guarniciones francesas además de la de San Sebastián y Pamplona, y la fecha en que estas se rindieron:

 

1.- La Aljafería de Zaragoza resistió hasta el 2 de agosto de 1813.

2.- El bloqueo de Tarragona duró hasta el 15 de agosto de 1813.

3.- El asedio de Jaca hasta su toma el 5 de Diciembre de 1813.

4.- Mequinenza hasta el 12 de febrero de 1814.

5.- Lérida hasta el 14 de febrero de 1814.

6.- El castillo de Monzón hasta el 15 de febrero de 1814.

7.- La ciudadela de Jaca hasta el 18 de febrero de 1814.

8.- Laredo/Santoña hasta el 25 de mayo de 1814.

9.- Benasque hasta el 25 de mayo de 1814.

 

2º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"El 21 de junio de 1813, las tropas napoleónicas fueron derrotadas en la Batalla de Vitoria y buscaron refugio en San Sebastián, próxima a la frontera entre España y Francia y ocupada por los franceses desde 1808."

 

CORRECCIÓN:

 

Tras la decisiva Batalla de Vitoria, que increíblemente no es reconocida en nuestro país con la verdadera importancia que tuvo, los franceses se retiraron por dos vías diferentes. La mayoría del ejército por el camino de Pamplona, y otra parte, menos importante por el Camino Real de Guipúzcoa. Este segundo contingente, que es el que nos ocupa, se vio muy reforzado por el trabajo del General Foy, encargado de reunir a las guarniciones dispersas por el territorio.

 

Tras la defensa infructuosa de Tolosa, prosiguió la retirada hacia la frontera. El único motivo de dejar una guarnición de 3000 hombres en San Sebastián tiene motivos tácticos, como mantener ocupada la retaguardia enemiga en un futuro contraataque desde la frontera del Bidasoa. Nunca se busco refugio en nuestra ciudad, afirmación que denota un peligroso desconocimiento del entorno histórico en se mueve el artículo.

 

3º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"Los sitiadores, tras hacerse con la ciudad, incendiaron la urbe y sólo dejaron en pie uno de los lados de la actual calle del 31 de Agosto, entonces llamada calle de la Trinidad, cuyas casas utilizaron para hospedarse mientras duró su ocupación. Las viviendas más cercanas al puerto, alejadas del centro de la batalla, no se vieron afectadas."

 

CORRECCIÓN:

 

Es cierto lo que se dice en este párrafo, pero se omiten otros edificios que también se salvaron de las llamas, como se puede ver si estudiamos el plano levantado por el arquitecto Ugartemendía. Entre los no mencionados, destacaré todas las casas adosadas a la muralla del Frente de Tierra, actual Boulevard, y algunas de la zona conocida como trasera de San Vicente.

 

Sobre la afirmación de que la salvación de la famosa fila de casas de la actual calle 31 de Agosto se debe a estar hospedados en ellas los oficiales, es una de las verdades que hay que matizar y puntualizar detalladamente. Esas casas se salvaron única y exclusivamente por encontrarse en primera línea de fuego, dividiendo a los combatientes aliados y franceses desde el día 1 de septiembre al 8 del mismo mes. Para los atacantes suponía una barrera importantísima de seguridad, por lo fácil de defender en caso de un contraataque galo, pero para saber los detalles de esos intensísimos y desconocidos días de septiembre, hay que leer esa parte del asedio.

 

Su ocupación por los oficiales aliados es posterior y por tanto consecuencia, de lo descrito en el párrafo anterior.

 

4º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"04.00 horas. Los 750 voluntarios al mando de Graham han comenzado sus operaciones de acercamiento a la muralla, tras haber hecho explosionar varios hornillos o agujeros hechos en el arenal y rellenados de pólvora."

 

CORRECCIÓN:

 

Todo el contingente atacante estaba a las órdenes directas del General Graham, "of curse". En este caso, lo correcto hubiese sido mencionar a los cuatro oficiales al mando de esta unidad voluntaria, ya que no había uno específico para la totalidad de la misma. Mandada reclutar por el mismísimo Lord Wellington, como claro desaire a la 5ª División, por el fracasado ataque del 25 de julio, era un insulto para todos los oficiales y soldados involucrados, lo que motivo una gran tensión entre los grupos de ataque que no favoreció para nada el buen desarrollo del mismo. Se encontraba dividida en tres grupos:

 

Teniente Coronel Hunt, al mando de los 150 voluntarios de la División ligera.

Teniente Coronel Cooke y Mayor Robertson, cada uno con 200 hombres, el primero de la Brigada de Guardias y el segundo de la King's German Legion.

Mayor Rose, al mando de 200 hombres de la 4ª División.

 

Y todo el contingente de ataque de ese 31 de agosto, estaba bajo el mando directo del General Sir James Leith, General Jefe de la 5ª División. Cuando este fue retirado del frente tras ser herido, el mando recayó nuevamente en el General Oswald, y tras caer este también alcanzado por los franceses, en el General Hay. Se confunde mucho el mando de estas unidades, por lo que hay que señalar que el Teniente General Graham estaba al mando de todo, pero de la 5ª División, que era la que desarrollaba el asedio, era del general Leith, aunque se encontrase ausente recobrando la salud tras una herida en batalla.

 

5º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"05.20 horas. Desde San Juan de Luz el ministro francés ha dado cuenta al emperador de que la guarnición de San Sebastián ha quedado reducida a 1.400 hombres, deteriorado el material de artillería y casi agotada su munición."

 

CORRECCIÓN:

 

Gran error afirmar que el Ministro de la Guerra se encuentra en San Juan de Luz. Ya sabemos que todos los militares son muy escrupulosos con el "procedimiento" a seguir. En este caso, las informaciones de la ciudad de San Sebastián, partes oficiales del General Rey, etc, llegaban vía marítima, tras burlar el bloqueo del Comodoro Sir George Ralph Collier, a San Juan de Luz. Allí el encargado del correo, cargo que en los últimos días del asedio recayó sobre el mismísimo ayudante de Rey, el Sr. Doat, lo entregaba al encargado Naval de esa estación Depogé, quien inmediatamente lo cursaba al Mariscal Soult. Una vez llegado a Cuartel General de Soult, Mariscal al mando de todas las tropas francesas a ese lado del Bidasoa, este se lo comunicaba a Enrique Guillermo Clarke, Duque de Feltre y a la sazón Ministro de la Guerra francés desde 1807. Este, desde su Ministerio en Paris, ciudad en la que se encontraba como es lógico, era el encargado de transmitir las noticias al Emperador Napoleón.

 

Como es normal suponer, con tanto intermediario, tardarían en llegarle las noticias al máximo dirigente francés varios días.

 

La equivocada afirmación sobre que la guarnición defensora se ha visto reducida en el momento del ataque del 31 de agosto a sólo 1.400 hombres, creo que es fruto de un baile de cifras por parte del redactor o de la fuente consultada. Ese número es el real de efectivos presentes en el monte Urgull, y en estado de revista, tras el asalto y abandono de la ciudad. El número real de efectivos en disposición de luchar ese 31 de agosto, y recogido en varias fuentes, asciende a 2004 "bayonetas".

 

6º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"06.00 horas. Se sabe que Napoleón ha sido informado de que el capitán Doat, Ayudante de Campo del general Rey, que manda a las fuerzas francesas en San Sebastián, ha conseguido salir de la ciudad diciendo que se espera el asalto de un momento a otro. "

 

CORRECCIÓN:

 

El tema de las horas señaladas creo que es una simple invención para articular el trabajillo de un modo ordenado, pero señores míos, eso no se puede hacer.

 

El Sr. Doat, salió y entro de San Sebastián, burlando el bloqueo varias veces, no como parece entenderse en el artículo. Por ilustrar mi afirmación, diré que salió de San Sebastián la noche del 25 de agosto hacia San Juan de Luz, de donde volvió a zarpar hacia nuestra sitiada ciudad el 27. No logró burlar el bloqueo y se vio obligado a regresar a Socoa ese mismo día a las 5'30 de la mañana. Tras lograr burlar el bloqueo entró en el puerto donostiarra el día 29, y zarpó con más despachos ese mismo día.

 

7º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"08.15 horas. Todas las tropas inglesas se acercan en tropel hacia la brecha abierta en la muralla, resultándoles complicado el avanzar."

 

CORRECCIÓN:

 

Seguimos con las horas inventadas, pero en este párrafo ocurre lo mismo, desgraciadamente, con el contenido. La distribución de las unidades atacantes fue escalonada en el tiempo, coordinada y ordenada, lo que facilitó su posterior orden de ataque en sucesivas oleadas, que sumaron hasta seis grupos de refuerzo. El único problema que encontraron los contingentes de ataque fue el estrechamiento de las bocas de salida de los aproches, trincheras para los profanos, que se encontraban medio taponadas por los cuerpos de los caídos en los ataques anteriores. Este detalle fue rápidamente solucionado con la retirada de las bajas de sitios tan "calientes".

 

8º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"08.25 horas. La columna de asalto está formada por la Segunda Brigada de la 5º División, mandada por el general Robinsson, apoyada por distintos regimientos."

 

CORRECCIÓN:

 

El nombre del veterano Mayor General Frederick Philipse Robinson (1763 - 1752), se escribe con una "S", no con dos.

 

9º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"09.46 horas. Por distintos caminos se acercan a la muralla 400 hombres de la 1º División: 200 de la Brigada de Guardias, 100 del Batallón Ligero y 100 de la Legión Real Alemana."

 

CORRECCIÓN:

 

Seguimos inventando los tiempos, y además, el desconocimiento del tema hace que mezclemos unidades de diferentes divisiones, lo como vulgarmente se dice, mezclando churras con merinas.

 

Los voluntarios se componían de tropas pertenecientes a tres divisiones, la Ligera, la 1º y la 4º. En efecto, los de la 1ª División sumaban 400 individuos, divididos en 200 de la Brigada de Guardias y 200 de la King's German Legión, como ya había indicado en una de las correcciones anteriores, no 100 como se indica. Y los del "Batallón Ligero", termino mal empleado, ya que lo correcto sería División Ligera, pertenecen de una unidad independiente de la 1ª División, y su número era de 150, no 100.

 

Sé que este apartado es un poco farragoso, al zambullirnos de lleno entre unidades, número de tropas, etc, etc, pero no puedo por menos que mencionarlo.

 

10º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"10.00 horas. Junto a las citadas tropas del mayor Robertson se acercan a Santa Catalina 200 hombres de la 4º División del mayor Ross y la 1º División del general Hay."

 

CORRECCIÓN:

 

Los horarios señalados, igual que los anteriores, inventados, porqué no. Pero grave error meter al General Andrew Hay en el mando de la 1º División. Este General, muerto frente a Bayona durante las últimas horas de la guerra, estaba al mando de la 2ª Brigada de la 5ª División, compuesta por el 1º, 9º y 38º regimientos de infantería de Línea. Igual en este punto nos ha bailado el 1º regimiento por la 1ª División... por buscar una disculpa.

 

11º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"10.20 horas. En la zona del Chofre se están reuniendo 500 hombres de la Brigada Portuguesa al mando del mayor general Hay. "

 

CORRECCIÓN:

 

Primeramente señalar que no eran 500, sino 600 hombres, todos pertenecientes a la Brigada del General Bradford, no Hay. Se trataba del 1º Bon. del 13º y un destacamento del 24º regimientos portugueses, y el oficial al mando no es el mencionado General Hay, al que ya he situado en su verdadero mando en la corrección anterior, sino el Mayor Kenneth Snodgrass.

 

Este oficial había vadeado el Urumea la noche anterior en solitario para asegurarse de que era posible hacerlo, llegando hasta la parte alta de la brecha pequeña de la muralla sin ser detectado por los centinelas franceses.

 

Este grupo, dividido en dos columnas, la primera al mando directo de Snodgrass y la segunda, la del 24º, al mando del Coronel MacBean, serán las encargadas de cruzar el Urumea bajo fuego enemigo, y lo hicieron de manera voluntaria, por petición propia.

 

12º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"10.38 horas. Se ha ordenado a las tropas portuguesas vadear la desembocadura del Urumea para ayudar a los atacantes sorprendiendo por detrás a los franceses."

 

CORRECCIÓN:

 

Las columnas portuguesas se presentaron voluntariamente para vadear el rio, no se les ordenó. Una tercera columna portuguesa, formada con el 6º de Caçadores, también se ofreció voluntariamente para el cruce del rio, pero no se le autorizo. Todos estos detalles sobre la valiente actitud de estas unidades lusas se pueden encontrar perfectamente recogidas en los partes de Graham.

 

Por cierto, el ataque de Snodgrass comenzó a las 11'35, ya transcurridos cuarenta minutos de ataque generalizado, y no en el momento señalado por el redactor del Diario Vasco.

 

13º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"11.00 horas. La columna de soldados conocida como “los desesperados” se abre paso hacia la muralla para facilitar la llegada de las tropas hasta la base de las defensas donostiarras."

 

CORRECCIÓN:

 

Para los fanáticos de este episodio de nuestra historia, los datos deben ser exactos, y creo que el del comienzo de un ataque tan importante, por su fatal desenlace para nuestra ciudad,  debería registrarse con total exactitud. Todo comenzó a las 10'55 minutos de la mañana, no a las 11'00 h.

 

14º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"11.20 horas. Todos los soldados que formaban la columna de “los desesperados” han sido muertos por los disparos producidos desde lo alto de la muralla."

 

CORRECCIÓN:

 

El ataque se inició con el avance en cabeza del grupo conocido como "Forlorn Hope" o "Los Desesperados", hasta aquí todo correcto. Este grupo de cerca de 40 hombres, totalmente formado con voluntarios, se encontraba bajo el mando del teniente Francis Maguire, y en efecto sufrió muchas bajas, entre las que destaca la de este joven oficial que cumplía 21 años ese fatídico 31 de agosto. Pero no hay ninguna fuente que afirme que murieron todos.

 

Puede que el autor de este artículo, o el que le inspire, se confunda con dos grupos de asalto que si se mencionan en las fuentes, junto a sus bajas. El primero de estos es el mandado por el Teniente MacAdam, compuesto por 17 voluntarios, cuya misión era un verdadero suicidio. Consistía en simular un ataque, para que los defensores, confundidos por la sorpresa,  hiciesen saltar por los aires las minas llenas de explosivos que se sospechaba tenían preparadas. Eso hubiera significado la muerte de todo el grupo. No ocurrió de esa manera, pero todos, a excepción del oficial, perecieron bajo el fuego francés durante la noche del 29 de agosto.

 

El otro grupo que también resultó totalmente aniquilado justo al iniciarse el ataque del 31 de agosto, se componía de 12 hombres al mando de un sargento, que debía atacar el muro del hornabeque de San Carlos, para desactivar una mina de cuya existencia sí que se tenía constancia. Los defensores reaccionaron con gran rapidez, logrando detonarla a tiempo, por lo que todo el grupo de voluntarios saltó por los aires.

 

15º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"11.35 horas. A pesar de la desorganización del ataque, las tropas aliadas que les seguían han conseguido alcanzar la parte alta de la muralla, sufriendo cientos de bajas.."

 

CORRECCIÓN:

 

El primer asentamiento en la parte alta de la muralla, con posibilidades de mantener la posición no fue posible hasta las 12'30 horas, casi una hora más tarde de la que se indica en el artículo. Los autores fueron los portugueses del 15º de infantería del teniente Coronel Luis do Rego Barreto. Algunas otras fuentes dicen que la primera fue inglesa, y se logró gracias al fuego artillero efectuado por encima de las cabezas de los atacantes desde las baterías de las dunas.

 

16º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"11.45 horas. Los atacantes están recibiendo la ayuda de más de medio centenar de lanchas, tres cañoneras y dos bombarderas que pretenden desembarcar por detrás del Castillo, disparando sus cañones contra la Zurriola."

 

CORRECCIÓN:

 

Se efectuó un simulacro de desembarco en las faldas de Urgull cerca de las 12'40, haciendo que se arriaran de las unidades de bloqueo los botes, llenos de marinería. La intención era poder desviar efectivos franceses desde las brechas a esas zonas amenazadas. Es decir, que fue una hora después de la indicada en el artículo y con muchos menos efectivos navales que los mencionados en el periódico.

 

16º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"12.12 horas. Los mandos franceses que defienden Urgull todavía confían en recibir los refuerzos de víveres y munición que los últimos días han estado reuniéndose en Hendaya, motivo por el que seguirán resistiendo hasta el último momento."

 

CORRECCIÓN:

 

La defensa hasta último esfuerzo en las murallas de la ciudad se debió a la existencia de un edicto imperial, mediante el cual se obligaba a todos los mandos franceses a prolongar el máximo tiempo posible la posesión de la plaza. Hasta el comienzo de las guerras napoleónicas, era costumbre rendir una plaza cuando se consideraba practicable la brecha, ahorrándose de esta manera muchas vidas.

 

No había posibilidades de refuerzos, máxime desde la caída de la isla de Santa Clara, únicamente su esperanza estaba en la posibilidad de una victoria de Soult en el Bidasoa, en la batalla de San Marcial. Nuevamente todo lo aquí afirmado es ficción inventada.

 

17º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"12.40 horas. Se ha oído una fuerte explosión cerca de la muralla, apreciándose gran desconcierto tanto entre las tropas atacantes como en las defensoras."

 

CORRECCIÓN:

 

La hora exacta de la explosión fue las 13'15 horas, no la indicada en el artículo, y fue en la parte superior de la muralla del Frente de Tierra, no cerca de la muralla, entre las barricadas levantadas por los franceses en su paso de ronda.

 

18º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"13.25 horas. Aprovechando la bajamar, medio millar de portugueses están acercándose a la Zurriola por la desembocadura del río desde la orilla del Chofre."

 

CORRECCIÓN:

 

Ese ataque se había realizado a las 11.35 horas, como ya había indicado en un punto anterior, es decir dos horas antes del momento señalado erróneamente en el artículo.

 

19º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"13.33 horas. Los ingleses han cruzado la brecha superando la montaña de cadáveres y están llegando hasta la Puerta de Tierra por donde permitirán la entrada de sus compatriotas."

 

CORRECCIÓN:

 

Otro error de principiante, que demuestra el total desconocimiento de los hechos. Para entrar por la Puerta de Tierra había que atravesar, desde las posiciones de ataque, todo el hornabeque de San Carlos. La entrada de todos los aliados se efectuó por las brechas.

 

La Puerta de Tierra fue utilizada únicamente para la retirada de todos los efectivos franceses que defendían dicho hornabeque y el revellín de San Nicolás, es decir, las obras defensivas adelantadas del Frente de Tierra.

 

20º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

 "13.40 horas. Los portugueses, con el cuerpo hundido hasta la mitad, han llegado a la Zurriola haciendo pinza contra los franceses que se repliegan hacia Urgull. "

 

CORRECCIÓN:

 

Realmente llevaban en la brecha de la Zurriola casi una hora y media ya, sobre el horario señalado en el periódico.

 

21º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"13.55 horas. Los portugueses están siendo sacrificados para desviar la atención de los defensores y permitir que los aliados entren en la calles, siendo muertos por las baterías del Príncipe, Mirador y San Telmo."

 

CORRECCIÓN:

 

Nuevamente nos dejamos llevar de los dichos, los "dites y diretes", sobre lo malos que eran los ingleses en los ataques, y que antes de morir ellos, sacrificaban cruelmente las vidas de sus aliados portugueses. Recuerdo al lector lo mencionado en uno de los puntos anteriores, en el que indico que todas las unidades portuguesas que cruzaron el rio se presentaron voluntariamente, e incluso los ingleses negaron la participación a otra tercera columna, esta del 6º de Caçadores al mando del Coronel Peter Fearon, que también se ofreció voluntaria.

 

Si se estudian las bajas del asedio, se puede ver que el número de muertos británicos es abrumadoramente más elevado que el de sus aliados. En el error nº 23, las detallo. Pero para saber eso, hay que consultar...

 

22º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"14.00 horas. Después de dos horas de lucha han cesado los disparos y los aliados están ocupando la ciudad mientras los franceses se refugian en el monte."

 

CORRECCIÓN:

 

La hora que se presenta como final de las hostilidades militares en la ciudad es errónea, aunque visto lo visto, este hecho ya no sorprenda a nadie.

 

A las 13'55 los disparos comienzan a intensificarse en la ciudad, y a las 14'00 se circunscriben ya únicamente a la zona más cercana al monte Urgull, por la zona de Santa María y el convento de Santa Teresa. La utilización de las 14'00 horas en el artículo del periódico, se hace como indicativo de que ha terminado el asalto y la lucha en las calles de la ciudad, pero nuevamente es totalmente erróneo el dato. Para Leith Hay, no confundir con el general Leith, según refleja en sus memorias, la hora exacta en la que puede considerarse tomada la ciudad es las 15'00 horas, pero para otros oficiales como el Teniente Coronel Fraser, este momento se retrasa hasta las 17'00 horas.

 

23º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"14.15 horas. Un soldado inglés habla de más de 2.500 muertos entre sus compañeros, calculándose en 500 las víctimas mortales francesas."

 

CORRECCIÓN:

 

Cifras que nada tienen que ver con la realidad. Nuevamente un error muy importante.

 

No voy a desarrollar las bajas por graduaciones y unidades para no aburrir, así que las resumiré:

 

BRITÁNICOS:

 

Muertos:                                 571.

Heridos                                 1093.

Desaparecidos:                       40.

 

PORTUGUESES:

 

Muertos:                               189.

Heridos:                                594.

Desaparecidos:                        4.

 

BAJAS TOTALES:

 

Muertos:                                 760.

Heridos:                                1697.

Desaparecidos:                       44.

 

TOTAL:                              2501.

 

Nuevamente el error lo encontramos en el desconocimiento de temáticas militares. El profano en la materia identifica baja como muerto, y eso no es así, por eso el dato de 2500 bajas ha sido mal interpretado, identificándolo como muertos. También en estas cifras se puede apreciar la diferencia de bajas entre ingleses y portugueses, que deja claramente como falsedad la acusación vertida en el artículo sobre el "sacrificio" de tropas aliadas.

 

El número de franceses muertos que se baraja en el artículo es muy elevado. Exagerado, pero yo aún no voy a adelantar cifras en este momento, ya que me encuentro inmerso en plena investigación de todos y cada uno de los efectivos franceses, hasta con sus rasgos físicos individuales, edades, etc, etc. Los números que hasta hoy se dan por correctos, cifran las bajas en 520 hombres, de los que menos de la mitad son muertos. La mayoría son heridos y prisioneros que no han podido retroceder al monte Urgull.

 

24º ERROR.

 

ARTÍCULO:

 

"14.22 horas. El general Sir Thomas Graham acaba de comunicar al general Wellington que, conforme a los órdenes recibidas la víspera, el asalto comenzó a las 11.00 horas de la mañana.

 

14.23 horas. Graham anuncia a su señoría que gracias a la heroica perseverancia de todas sus tropas la misión ha sido coronada por el éxito."

 

CORRECCIÓN:

 

Hasta las 15'00 del mediodía no le llega a Wellington, que estaba muy intranquilo, ningún correo con noticias de San Sebastián. El mensaje es lacónico y breve: "San Sebastián ha caído", sin más, por lo que horarios ,fechas y contenidos barajados en el artículo nuevamente son erróneos.

 

 

Y así podría seguir y seguir, pero creo que merezca la pena.

 

Quien quiera conocer realmente los datos y los sucesos que les acontecieron a nuestros antepasados, ya sabe que fuentes tiene que consultar y de cuales tiene que huir. Hay un refrán español que dice "Quien mucho abarca, poco aprieta", por lo que personajes muy conocidos y populares de la cultura donostiarra, conocedores de nuestra historia desde los albores de la civilización hasta el día de hoy, sólo pueden realizar crónicas superficiales, muy superficiales. Son generalmente trabajos que nada nuevo aportan, y se limitan a copiar lo dicho por historiadores anteriores. El problema radica en que hay muchos trabajos con errores, que sólo por el mero hecho de estar publicados son dados por buenos, sin ningún género de dudas al respecto, por lo que los fallos se van sucediendo y sucediendo por la falta de rigor investigativo, y tras tanto repetir, existe el peligro de que calen en lo más profundo de las creencias de nuestro pueblo.

José María Leclercq Sáiz.

Published by comedurasdetarro
Comenta este artículo
5 marzo 2016 6 05 /03 /marzo /2016 20:03

La Ermita del Paseo Nuevo

de

San Sebastián

El Hundimiento

del

"Baleares"

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES
LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

CONTEXTO Y TRAGEDIA EN EL PAÍS VASCO

 

 

                        En el año 1938, la sangrienta Guerra Civil, comienza a decantarse a favor de las tropas sublevadas contra la legítima República, que enredada en mil disputas internas, no logra hacer frente al disciplinado ejército acaudillado por Franco.

 

                        En el mar la situación es similar a la de tierra, a pesar de tener los republicanos el control de la mayor parte de la flota española. Pero hay dos unidades navales que destacan por su modernidad, potencia, efectividad, los cruceros "Baleares" y "Canarias".

 

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        En la imágen superior, el "Baleares" alcanzado es fotografiado desde un aparato republicano. Y la segunda, muestra el momento de su hundimiento, ya con la popa levantada, fotografiada por el marinero Monks desde uno de los destructores británicos que acudieron al rescate. En la más pequeña se pueden ver marinos intentando salvarse en la cubierta.

 

                        Este hundimiento se produjo en la llamada Batalla de Cabo de Palos, cuando esta unidad, junto a su gemelo el "Canarias", y otro crucero, el "Miguel de Cervantes", escoltaban un convoy de mercantes desde Italia, y se encontraron con un grupo de buques de guerra republicanos.

 

                        Se cree que el torpedo que alcanzó al "Baleares" fue lanzado desde el destructor "Lepanto". El navío empezó a hundirse de proa, siendo abandonado por la tripulación, socorrida por dos destructores británicos, el H.M.S. "Boreas" y el H.M.S. "Kempenfelt", quienes sufrieron un ataque aéreo mientras intentaban salvar el mayor número de vidas.

 

                        La tragedia fue gigantesca (1).

 

                                    Rescatados                             441

                                    Desaparecidos                        761

                                    Muertos en Hospitales              4

 

                        Hay que tener en cuenta que en esta acción, la Armada Española tuvo más bajas que en toda la famosa batalla de Santiago de Cuba de 1898, en la que se perdió toda una escuadra.

 

                        Las principales características de este crucero eran:

                                    Astillero                                 Ferrol

                                    Tipo                                        Crucero pesado clase Canarias

                                    Botadura                                20 Abril 1932

                                    Alistamiento                          28 Diciembre 1936

                                    Eslora                                     193.90 metros

                                    Manga                                      19.52 metros

                                    Armamento                           8 cañones de 203 mm.

                                                                                   8 cañones de 120 mm.

                                                                                   12 tubos lanza torpedos

                                    Velocidad máx.                      33 nudos

 

                        Actualmente descansa, junto a los restos de sus tripulantes a 2.515 metros de profundidad.

 

                        Para los pueblos y ciudades del País Vasco fue una dura noticia enterarse de la pérdida del buque. Una importante parte de su numerosa dotación estaba compuesta por vascos, principalmente de Ondárroa y Fuenterrabía (actualmente Hondarribia), con más de medio centenar de vecinos de cada una de estas localidades, sirviendo en el crucero. Los tripulantes ondarreses desaparecidos fueron nada menos que 28. Los naturales de las ciudades y pueblecitos costeros guipuzcoanos fueron:

 

 

 

                        La relación de desaparecidos y/o muertos guipuzcoanos en el Baleares es:

 

                                    Hondarribia                           16 desaparecidos

                                    Pasajes                                     4 desaparecidos

                                    San Sebastián                           6 desaparecidos

                                                                                     1 muerto

                                    Orio                                          2 desaparecidos

                                    Deba                                         2 desaparecidos

                                    Zumaya                                    4 desaparecidos

LA TRAGEDIA EN LA PRENSA

DE SAN SEBASTIÁN

                        Al Ministerio de Prensa y Propaganda del bando nacional se le presentó un gran problema. ¿Cómo informar de esta gran catástrofe?. ¿Cómo lograr que no parezca una victoria de los "rojos"?

La primera mención aparecida en la prensa diaria donostiarra, la encontramos el día 11 de Marzo, y la forma en que es publicada es similar en los tres principales rotativos de la capital guipuzcoana, "El Diario Vasco", "La Voz de España", y "Unidad". Tomaremos como ejemplo el primero de estos rotativos.

 

                        La noticia es recogida en portada, pero a pesar de su importancia militar, y sobre todo humana en la zona de difusión del periódico, no ocupa la parte principal y encabezamiento del número. Esta característica es similar en el resto de diarios.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        Dice así:

 

              La pérdida del "Baleares"   

              Un gran ejemplo de heroísmo de nuestra Marina de guerra.        

              Nota del Cuartel General del Generalísimo adicional al parte del día 6 de marzo de 1938 II Año Triunfal.        

 

              En el mar hemos perdido el crucero "Baleares" en un encuentro nocturno, en que un disparo afortunado de destructor enemigo le alcanzó con un torpedo en uno de sus órganos vitales.

 

              Este hecho desafortunado, que constituye un azar de la guerra y que sepultó en la mar uno de nuestros barcos en medio de su camino de gloria, es un nuevo y heroico tributo de la Marina a la causa sagrada de España.

 

              La suerte no permitió a este puñado de héroes -supervivientes de la criminal matanza roja- que con el barco sucumbieron dar aires a su misión de terminar la obra de levantar una potente Marina sobre los restos de la destruida por la barbarie comunista.

 

              Rinda España y el mundo testimonio de admiración a estos marinos españoles, víctimas principal de la criminalidad moscovita, que, contra todos los vientos y superando los más adversos azares, supieron crear una fuerza que, sigue firme en el camino de glorias dando a su Patria y a la defensa de la Civilización cristiana lo más selecto de sus jefes y oficiales y lo más bravo de su juventud.

 

              Ejemplo de heroísmo es para el mundo y sus marinas de guerra el de esta española que, a los peligros y azares que la guerra en la mar encierra, suma desde hace más de un año ese otro tan grave que a las operaciones da el egoísta e injusto no reconocimiento de su beligerancia.

 

              A duros golpes se forja la nueva España que el Destina afirma en su temple y en su pureza con estos inevitables azares que son nuevo timbre de nuestra ejecutoria Nacional y que nada representa en el camino firme y decidido de la victoria.

 

              Marinos del crucero "Baleares" ¡¡Presentes!!!

 

***

 

              El encuentro duró contados minutos huyendo los destructores rojos amparados en su velocidad y en las sombras de la noche. Dos torpederos ingleses acudieron al lugar del suceso auxiliando a la tripulación, de la que se salvaron 350 marineros. Con el barco se hundieron todos sus jefes, la casi totalidad de sus oficiales y el resto de la tripulación. La conducta de toda la tripulación ha sido heroica superando todo cuanto pueda relatarse.

              La aviación roja bombardeó durante el salvamento a los torpederos ingleses.

 

***

 

              NOTA DEL SERVICIO NACIONAL DE PRENSA

 

              En el mes de septiembre de 1936, nuestro destructor "Velasco" hundía en aguas del Cantábrico al "B-6". Todo el mundo ha visto reproducida aquella fotografía en que aparece el destructor nacional salvando a los náufragos del submarino.

 

              Hubo marineros de nuestro barco que incluso arriesgaron su vida lanzándose a un mar embravecido para salvar a los que luchaban exhaustos con las olas.

 

              Esta conducta generosa y humana contrasta con la bárbara y sin precedentes en la Historia de la guerra de bombardear a unos barcos que acuden en socorro del que fue hundido.

 

              Testigos de mayor excepción son estos barcos ingleses que han sufrido la metralla roja por el delito de acudir en socorro de unos náufragos.

 

              Ya el mundo tiene una prueba más de la diferencia que nos separa de los comunistas de la zona roja.

 

              Y a Inglaterra sobre todo "a quien agradecemos ese tributo de sangre con que pagó su servicio a nuestros náufragos" podrá juzgar de la diferencia que va de un marino de España a un mercenario cualquiera, enrolado por unas monedas para hacer el curso en la España roja.

 

                        Términos como "disparo afortunado", "azar de la guerra", etc, para suavizar el desastre y los posibles errores de mando en la acción, y "amparados en la oscuridad de la noche", y la mención del bombardeo posterior al torpedeamiento, para que el lector califique en su subconsciente al "enemigo" de bárbaro y despiadado, máxime al compararlo con el rescate que efectuó una unidad naval nacional con los supervivientes del submarino republicano B-6. Se juega a los buenos buenísimos y los malos malísimos en la propaganda del incipiente régimen. Lo cierto es que ese bombardeo efectuado por los aviones gubernamentales buscaba la definitiva neutralización de la unidad rebelde, no el aniquilamiento impío de sus ahora indefensos tripulantes.

 

                        De manera análoga, encontraremos en todos las menciones posteriores a este hundimiento, de manera continua y hasta machacona, adjetivos como heroicos, gloriosos, y continuas alusiones a la Patria y a Dios. Se intenta glorificar la memoria de estos marinos, que a la larga, no dejan de ser unas víctimas más de esta sin razón y locura en la que se vieron envueltos nuestros antepasados.

 

                        Al día siguiente, la "respuesta del Caudillo" es firme y contundente. Las armas nacionales logran averiar al crucero enemigo "Libertad" y hundir un destructor en el puerto de Cartagena. El artículo es prepotente y explícito, y termina con la contundente frase:

 

              "Las averías del "Libertad" y la pérdida de un destructor rojo son el principio de nuestra contestación, y el Caudillo sigue en el uso de la palabra".

 

                        El día 15 se publica una nota de la Comandancia de Marina de San Sebastián, dirigida a todos los familiares de los tripulantes del "Baleares", para informarles de la suerte de sus seres queridos. Y el día 17, con una esquela, es convocada toda la población para asistir al funeral oficial que se prepara en la basílica de Santa María el día 18.

                        La crónica aparecida al día siguiente en el mismo diario que estamos analizando fue la siguiente:

 

              En Santa María

 

              Con ocasión de los funerales por los heroicos tripulantes del "Baleares", San Sebastián exteriorizó su fervorosa adhesión a la gloriosa Marina de Guerra española.

 

              Con toda solemnidad se celebraron ayer en Santa María las exequias por las almas de los heroicos tripulantes del "Baleares", dispuestas por el jefe del sector Marítimo y comandante de Marina en San Sebastián.

 

              La iglesia se vio totalmente llena de fieles que, al rendir su piadoso homenaje a la santa y gloriosa memoria de los marinos caídos al servicio de la Patria, quisieron testimoniar su admiración a la ilustre Marina de guerra española.

 

              Presidió el comandante de Marina señor García Caveda y asistieron los obispos de Orihuela y de Solsona, gobernador militar, don Alfonso Velarde; teniente coronel de Estado Mayor señor Estada; gobernador civil, marqués de Razalejo; delegado de Orden Público, señor Garrigós; presidente de la Diputación, conde de las Quemadas, con varios diputados provinciales; alcalde San Sebastián, don Antonio Paguaga, y concejales del Ayuntamiento donostiarra; presidente de la Audiencia, don José Antonio de la Campa; el cónsul de Italia en San Sebastián, señor marqués de Cavaletti; el representante de Alemania; el delegado provincial de Hacienda, señor Lozano; el secretario provincial de Falange Española Tradicionalista y de las JONS en funcionesde jefe, Manuel Favila; el delegado provincial sindical de FET y de las JONS de Guipúzcoa, don Juan Francisco Puerta; el comisario de la policía, don Emilio de la Calle; el jefe de la Prisión provincial, señor Navas; el señor Sampelayo en representación de la subdelegación del estado para Prensa y Propaganda en Guipúzcoa; representaciones de todas las entidades de la ciudad y muchas y distinguidas personalidades.

 

              En el altar y ante el túmulo montaban la guardia fuerzas de la Armada.

              Ofició el párroco de Santa María señor Garayalde, y el orfeón donostiarra cantó la misa Perossi. Al alzar se ejecutó al órgano el Himno Nacional.

 

              Luego el prelado de Orihuela entonó un responso, cantando el Orfeón el "Libérame" del maestro Urteaga.

 

              Ocupó la sagrada cátedra el capellán de Marina de guerra, don Vicente Vela, que, en emocionada oración, cantó las glorias de la Marina española y dedicó un fervoroso recuerdo a los heroicos marinos del "Baleares".

 

              Al terminar la solemne ceremonia religiosa y salir las fuerzas de la Armada, fueron aclamadas frenéticamente por la muchedumbre que se apiñaba en el atrio y en las calles. Era impresionante el ¡Presente! Rotundo con que se contestaba al grito de "Héroes del crucero "Baleares"". Se aclamó al Ejército, a la Marina, a España y a Franco con vítores incesantes y se ovacionó al comandante de Marina señor García Cavada y demás autoridades.

 

                        El primer artículo periodístico en el que se narra correctamente a modo de crónica, cómo sucedieron los acontecimientos del combate naval aparecerá este mismo día 19.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        La prensa, no toda, publica algunas esquelas de los desaparecidos y/o muertos en el "Baleares" durante los días siguientes.

 

                        El día 25 de este mismo mes de Marzo, en otra nota se informa a los familiares que designen a alguna persona o familiar, para cobrar las pagas de los marinos desaparecidos.

 

                        Este 25 también se convoca otro funeral oficial, esta vez en la población de Hondarribia, entonces  llamada Fuenterrabía, que como ya he indicado perdió a 16 de sus jóvenes en el naufragio del crucero.

 

                        El día 31 de Marzo se produce un hecho importante para la construcción de la futura ermita en el Paseo Nuevo donostiarra, entonces Paseo de José Antonio Primo de Rivera.

LA PRIMERA LÁPIDA DEL PASEO NUEVO

                        Un artículo publicado en "La Voz de España", logra que las autoridades municipales, provinciales y de la Armada se involucren en un nuevo proyecto. Este comentario, escrito desde el frente de Aragón, y firmado por Tebib Arrumi (2), tocó la fibra de las instituciones del momento, ya que en él, se hacía mención al sufrimiento y la heroicidad de las madres de todos los desaparecidos en el "Baleares".

 

                        El artículo, titulado "El orgullo de las madres españolas.  Ofrenda a los caídos en el mar.", es bastante largo, pero puedo entresacar como ejemplo una parte del párrafo final.

 

              (...)

              ¡Guipúzcoa ha rendido largo tributo en el alto honor del "Baleares"! Todos ellos fueron voluntarios al hermoso barco y todos ellos en él perecieron gritando ¡Viva España!... Que menos que nosotros les dediquemos el recuerdo honroso de ensalzar pública clamorosamente, a las que los trajeron al mundo, y se enorgullecen de haberlos perdido en el servicio a la Patria. (...)

 

                        Al día siguiente, 1 de Marzo, se publica que la Diputación de Guipúzcoa haciéndose eco de lo expuesto, se siente en la obligación de acceder a los deseos del cronista, por lo que organizará un acto de homenaje en honor de las heroicas madres y de los desaparecidos en el crucero, del que se irán facilitando los detalles.

 

                        Todo se prepara con gran rapidez. La movilización es general, en una semana tiene que estar todo listo para homenajear a los héroes. El viernes, 8 de Marzo, el Diario Vasco publica un artículo patriótico en el que se alaba a los pescadores guipuzcoanos y vizcaínos, que abandonaron sus anodinas labores para salvar este mar de las " manos ensangrentadas de la canalla roja". Este es el día de los honores. Este es el día de la inauguración del monumento.

 

                        Se ha dividido el mismo en dos partes diferenciadas. La primera y principal es una lápida de mármol con los nombres de los 35 marinos guipuzcoanos muertos y/o desaparecidos. Frente a ella se levanta un altar situado en lo alto de la proa de un galeón, que mira al mar. Esta segunda parte es más un decorado, para solemnizar el acto. Habría que englobarlo más bien dentro de esa "arquitectura efímera" y propagandística, a la que se estaban acostumbrando, por su prolija utilización, los donostiarras.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        En la fotografía superior (3), vemos la proa del galeón con el altar, situado en la esquina final del actual Paseo Nuevo de San Sebastián, coronado por una cruz. A sus dos costados se levantan dos mástiles engalanados con banderas, y seguidamente dos tribunas, la de la izquierda de la foto para las autoridades, y la de la derecha para los familiares de los desaparecidos.

 

                        Esta conjunto de lápida y proa de un galeón fue realizado por el arquitecto municipal de San Sebastián, Don Ramón Cortazar (4).

 

                        En esta fotografía vemos con más detalle la proa de la carabela rematada con un fanal, la sencilla cruz y el altar, sobre el que se sitúa una imagen de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, rodeada de adornos florales. A ambos lados de este túmulo, se abrían unas escaleras que daban acceso a su plataforma superior.

                        Frente a él, en la ladera del monte Urgull, bajo la batería de Santa Clara, se erigió una lápida de mármol con los nombres de los desaparecidos y/o muertos.

 

                        En ella se encontraban grabados los nombres de los marinos homenajeados, pero seguramente, como consecuencia de las prisas en su ejecución, contenía numerosos errores.

 

                        El primero de ellos es que los marineros guipuzcoanos son 35, y si contamos los que del listado vemos que falta uno (5). También hay errores en sus nombres y apellidos, que destacaré en rojo en este listado (6):

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES
LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

FRANCISCO AIZPURU URRESTILLA

AGUSTÍN ALBERDI ARAMBARRI

FRANCISCO ALCAIN BERRA

JOSÉ MARÍA AMOEDO MAYORA

JESÚS ARAMBARRI PLAZA

JAVIER MARÍA ARIZMENDI AMIEL

IGNACIO ARRATIBEL ALLAUNDEGUI

RICARDO ARRILLAGA BONAZATEGUI

JOSÉ ARRIZABALA ESNAOLA

JOAQUÍN BERRA EXPÓSITO

MARCELINO DUINAT LABANDIBAR

LUIS FELIPE GARCÍA-SANCHIZ FERRAGUT

CARLOS GARICANO ARRILLAGA

DAMIAN GONZÁLEZ AGUILEGOR

FRANCISCO IMAZ ARRUABARRENA

IGNACIO IRIDOY AGUIRRE

TOMÁS LAGUNAS ECHEZARRETA

FRANCISCO LASSALLE             

JULIÁN MICHELENA TOLOSA

GREGORIO OLASCOAGA OLASCOAGA

JOSÉ ORTIZ-ECHAGUE RUBIO

MARIANO ORTIZ-ECHAGUE RUBIO

JOSÉ MARÍA OSA AZPIAZU

JERÓNIMO PORTUGAL ARAMBURU

SINFORIANO QUEREJETA ZOZAYA

AUGUSTO RONDO SISTIAGA

MANUEL SAEZ DE PARAYUELO

BERNARDO SORONDO LAZCANOTEGUI

LUIS FELIPE SUSPERREGUI AMPARAN

AMBROSIO URANGA IRIGOYEN

FRANCISCO URRESTARAZU IRIGOYEN

JULIAN VIRTO CUCULLO

JUAN ZABALA SALABERRÍA

FLORENCIO ZOZAYA SAGARZAZU

 

                        Me figuro el disgusto de las familias al ver el nombre de su hijo, hermano o nieto mal escrito en la lápida destinada a perpetuar su memoria.

 

                        En la parte superior de la lápida, tallada en piedra arenisca se podía leer:

                        La Diputación de Guipúzcoa a los heroicos voluntarios guipuzcoanos muertos por Dios y por España en el hundimiento del crucero Baleares. 1938.

 

                        La ceremonia de inauguración de la lápida comenzó aproximadamente a las 11'30 minutos de la mañana, una vez llegadas todas la autoridades. De entre ellas destacaba una delegación del partido fascista italiano, que estaba efectuando una gira por toda la España "liberada", y acababa de llegar desde el frente de Aragón.

 

                        La ceremonia religiosa con la que comenzó el acto fue oficiada por el obispo de Orihuela, señor Irastorza. Una vez finalizada se interpretó el Himno de España.

            Seguidamente tomaron la palabra por este orden, el presidente de la Diputación, señor conde de Las Quemadas, y el comandante de Marina de San Sebastián, señor García Caveda. El presidente de la Diputación agradeció a todos su presencia, y disculpó al autor del artículo periodístico que inició todo, por no haber podido asistir al acto. También disculpó al brillante orador o charlista, como se le denominaba entonces, García Sanchiz, con cuyo verbo contaban, pero que tampoco había podido asistir.

 

            Se da la paradoja que este orador es el padre de uno de los desaparecidos, Luis Felipe García Sanchiz Ferragut, quien a pesar de ser de origen valenciano y no donostiarra, fue incluido en la lápida como tal, por la admiración que se tenía en la ciudad hacia su padre.

 

                        Tras terminar su discurso de dan tres vivas a España y se corre el telón que cubría el monumento.

                        Inmediatamente después tomó la palabra el señor García Caveda, comandante de Marina de San Sebastián, quien agradeció el gesto de la Diputación para con los marinos dl "Baleares". También señala que es su intención, y por tanto la de la Comandancia, celebrar todos los aniversarios una misa de recuerdo delante de la lápida. Para finalizar su breve discurso, lanzó vivas a España, a Franco, a los ejércitos de Tierra, Aire y Mar, y un "Presentes" a los marineros desaparecidos, todos coreados de manera unánime por los presentes.

 

                        Terminada esta parte de la ceremonia, la delegación del partido fascista italiano, encabezada por el Barón de Basile, procedió a depositar una corona de flores ante los nombres, mientras se producen espontáneos gritos de Viva Italia y Viva el Duce, acompañando a los sones del Himno Italiano.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        En ese momento un torpedero de la Marina, al que se había amarrado una barcaza a bordo de la cual se encontraban los clérigos de la parroquia de Santa María, zarpó desde la bahía de La Concha, escoltado por numerosas embarcaciones de pesca. Al llegar a sitio predeterminado se arrojó una corona de flores al mar y se rezó un responso. Tras este emotivo momento, se tocó nuevamente el Himno Nacional, a la vez que todas las embarcaciones hacían sonar sus sirenas, y desde la batería del castillo se efectuaban las salvas de ordenanza.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES
LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                            Empezó un desfile formado con fuerzas pertenecientes a la guarnición de la plaza y a la Milicia Nacional, que pasó entre muestras de admiración de los presentes ante las dos tribunas y el altar, frente al cual se había colocado a un grupo de heridos y mutilados junto a sus enfermeras.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

            Con todo el mundo brazo en alto, el colofón final fueron las marchas de Oriamendi y el Cara al Sol, con numerosas muestras de afecto demostradas por los gritos y vivas de la multitud. Todas estas piezas musicales fueron interpretadas por el admirado Orfeón Donostiarra.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        Pero para finalizar la narración de este acto, yo me quedaría con una sola fotografía, la más dura y cruda de todas, la que mejor expresa el resultado de una locura. Viendo los rostros, sus expresiones, sus miradas, sobran las palabras...

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        Pero si nos ceñimos a la historia de nuestra ermita de la Virgen del Carmen, más conocida como del Paseo Nuevo, vemos que ya se ha plantado la primera piedra, a modo de lápida, para su futura construcción.

1939. EL AÑO DEL OLVIDO

                        Es curioso revisar las hemerotecas de este año, y comprobar que no hay apenas menciones al crucero "Baleares".

 

                        Nada se encuentra el 6 de Marzo, primer aniversario de su hundimiento, y solamente aparece mencionado una vez en prensa con motivo de la donación efectuada por el padre de Luis Felipe Sanchiz Ferragut de los beneficios recaudados por su libro a la fundación que lleva el nombre de su hijo.

 

                      En la festividad del día de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, se realiza una ofrenda de dos coronas en el mar, por la gloria de los marineros muertos, a título general. En la crónica de este acto, se menciona al "Baleares" únicamente al nombrar el lugar donde son arrojadas las coronas, que se sitúa justo enfrente al monumento a sus marinos guipuzcoanos desaparecidos. Estas coronas tenían las siguientes dedicatorias:

 

"Los señores de Salazar a la Patrona de la invicta Marina Española"

"A los caídos de la Marina, sus compañeros".

 

                        En la celebración del siguiente día 18 de Julio, aniversario del Alzamiento, ya conseguida la victoria y terminada la Guerra Civil, asisten a los actos programados la mujer del Generalísimo Franco y su hija Carmen. Estos consistirán en un homenaje a los marineros y pescadores veteranos, a los que se les regala una libreta con una pensión vitalicia, un jersey donado por la Caja de Ahorros Provincial, y una boina, cedida por la fábrica Elósegui, de Tolosa.

 

                        Este acto, con su misa, altar preparado, y demás parafernalia, es celebrado en la terraza del Club Náutico de San Sebastián. No hay ninguna referencia al mausoleo del "Baleares".

1940. YA SE HA CORREGIDO LA LÁPIDA

                        El 6 de Marzo, segundo aniversario, aparece una pequeña nota de prensa en todos los rotativos, en la que se ordena que en todas las comandancias de Marina donde existan capillas, se efectúen solemnes responsos por el alma de los muertos en el "Baleares".

 

                        El 16 de Julio, festividad de la Virgen del Carmen, se inician los actos con una misa a las 11 de la mañana en la basílica de Santa María. En el altar mayor montaban guardia soldados de Marina.

 

                        Desde este templo se desplazaron las autoridades hasta el Club Náutico, donde se celebraría el tradicional homenaje a la vejez, regalando a los viejos marinos un jersey, una boina, y la libreta de pensiones vitalicia.

 

                        Durante este acto, el párroco de Santa María se trasladó en una gasolinera hasta alta mar, donde se rezó un responso por los marineros del "Baleares". Tras el rezó fue lanzada al mar una corona de flores con un lazo con los colores nacionales. Rodeando esta embarcación fueron todos los pequeños vaporcitos de la bahía, quienes hicieron sonar al unísono sus sirenas en el momento de la ofrenda floraL.

                         Tras estos actos, se reunieron las autoridades con los pescadores homenajeados en una popular sociedad gastronómica. Allí se obsequió al Comandante García Caveda con un presente, en reconocimiento por su entrega a para con las gentes de mar de nuestra ciudad, felicitándolo por su ascenso a contra almirante.

                        En esta otra fotografía vemos a uno de nuestros viejos arrantzales depositando una corona en la nueva y corregida lápida. También se ha colocado ya la inscripción al pie de la misma, que dice:                     

 

Esta lápida fue descubierta el día 8 de abril de 1938 II Año Triunfal

por el Excmo. Señor presidente de la Corporación

D. Joaquín Patiño y de Mesa conde de Las Quemadas

 

                        El resto de la ermita parece que sigue sin construirse, ya que no se aprecia la existencia de la escalinata que rodearía posteriormente a la lápida, cerrando el espacio hacia la bahía.

1941.

                       

                            El 16 de Julio de este año se inaugura oficialmente la ermita en honor de los marineros muertos en el "Baleares", construida por iniciativa del comandante de Marina Javier García Caveda. Hay una novedad, al incorporarse al monumento el recuerdo a los más ilustres marinos guipuzcoanos.    

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        Describamos el conjunto.

LA ERMITA EN HONOR DE LOS MUERTOS EN EL BALEARES

                        La parte correspondiente a la lápida sigue similar a la primera que se colocó en 1938, pero con los errores en los nombres subsanados. Aparecen los 35 guipuzcoanos muertos en el hundimiento del crucero. También se puede apreciar que se ha añadido una cruz a la parte superior de la lápida.

 

                        Esta se encuentra sobre una base de arenisca con la inscripción anteriormente mencionada, y coronada por otra inscripción, también de piedra arenisca, que como ya he indicado hace referencia a la labor de la Diputación de Guipúzcoa en la construcción de este memorial.

 

                        Los marineros que tienen sus nombres grabados son:

FRANCISCO AIZPURU URRESTILLA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

AGUSTÍN ALBERDI ARAMBURU (FOTO)

                Natural de:                          Motrico.

                Edad:

                Graduación y cargo:           Marinero fogonero.

FRANCISCO ALCAIN BERRA

                Natural de:                          Hondarribia (Fuenterrabía).

                Edad:

                Graduación y cargo:           Marinero de 1ª

 

JOSÉ MARÍA AMOEDO MAYORA

                Natural de:                          San Sebastián.

                                                            Vivía en la Alameda nº 25 - 3º.

                Edad:                                   18 años.

                Graduación y cargo:            Marinero Voluntario.

JESÚS ARAMBARRI PLAZA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

 

JAVIER MARÍA ARIZMENDI AMIEL (FOTO)

              Natural de:                           San Sebastián.

              Edad:

              Graduación y cargo:             Marinero.

              Nota:                                     Se trata del único no desaparecido, al haber sido rescatado por los buques ingleses, a pesar de tener graves heridas. Falleció en el Hospital de Palma de Mallorca a consecuencia de estas a las 0'30 horas del día 16 de Marzo.

IGNACIO ARRATIBEL IRAUNDEGUI

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

RICARDO ARRILLAGA BONASATEGUI

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero de 2ª.

 

JOSÉ MARÍA ARRIZABALA ESNAOLA

                Natural de:                        Motrico.

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

 

 

JOSÉ JOAQUÍN BERRA SAN SEBASTIÁN

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

MARCELINO DUINAT LABANDIBAR

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

LUIS FELIPE GARCÍA-SANCHIZ FERRAGUT

                Natural de:                          Valencia.

                Edad:                                  18 años.

                Graduación y cargo:            Marinero Voluntario.

                Nota:                                    Voluntario requeté. Hijo del orador García-Sanchiz.

                                                             Único no Guipuzcoano de la lápida.

CARLOS GARICANO ARRILLAGA (FOTO)

                Natural de:                          San Sebastián.

                                                            Vivía en la calle Garibay nº 15.

                Edad:                                   20 años.

                Graduación y cargo:            Marinero de 1ª.

                Nota:                                    Requeté voluntario.

DANIEL GONZÁLEZ EGUILEGOR

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

FRANCISCO IMAZ ARRAUBARRENA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

IGNACIO IRIDOY AGUIRRE

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero aprendiz de fogonero.

 

TOMÁS LAGUNAS ECHEZARRETA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero de 1ª.

 

FRANCISCO LASSALLE     

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:

 

JUAN JULIÁN MICHELENA TOLOSA

                Natural de:                        Hondarribia (Fuenterrabía).

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

                Nota:                                Reciben los padres la pensión por la pérdida de su hijo, al

                                                           encontrarse en estado de pobreza.

 

FÉLIX OLASCOAGA OLASCOAGA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

JOSÉ ORTIZ-ECHAGUE RUBIO

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

MARIANO ORTIZ-ECHAGUE RUBIO

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Preferente.

 

JOSÉ MARÍA OSA AIZPURUA

                Natural de:                        Motrico.

                Edad:

                Graduación y cargo:         Cabo de Infantería de Marina.

                Nota:                                 Huérfano de padre.

                                                          Se le concedió una pensión de 1432 ptas. anuales a su

                                                           madre, Ana Aizpuru Echave, por estar en situación de

                                                            pobreza.

 

JERÓNIMO PORTUGAL ARAMBURU

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Preferente.

 

SINFORIANO QUEREJETA ZOZAYA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Preferente.

 

AUGUSTO ROUCO SISTIAGA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

MANUEL SAEZ DE PARAYUELO Y CÁMARA (FOTO)

                Natural de:                          San Sebastián.

                                                            Vivía en la calle San Martín nº 9.

                Edad:                                   29 años.

                Graduación y cargo:            Marinero Voluntario.

                Nota:                                    Recién casado con Doña María Guruceta.

                                                            Sin hijos.

BERNARDO SORONDO LAZCANOTEGUI

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

LUIS FELIPE SUSPERREGUI EMPARAN

                Natural de:                                         

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

AMBROSIO FRANCISCO URANGA IRIGOYEN

                Natural de:                        Orio.

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

FRANCISCO URRESTARAZU IRIDOY

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero Voluntario.

 

JULIAN VIRTO CUCULLO

                Natural de:                        Hondarribia (Fuenterrabía).

                Edad:                                21 años (22 de Noviembre de 1916)

                Graduación y cargo:         Marinero Fogonero.

 

JUAN ZABALA SALAVERRÍA

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero de 1ª.

 

FLORENCIO ZOZAYA SAGARZAZU

                Natural de:

                Edad:

                Graduación y cargo:         Marinero de 1ª.

 

                        El resto de inscripciones se distribuyen de la siguiente manera:

                        En el friso superior de la lápida con el listado de víctimas:

 

La Diputación de Guipúzcoa

a los heroicos voluntarios guipuzcoanos  muertos

por Dios y por España en el hundimiento del crucero Baleares

1938

                        En el interior de la ermita existían dos:

 

                                   1ª En el arco de la puerta:

 

Ave Stella Maris*

*Posterior a la inauguración de la ermita en 1941.

 

                                   2ª En el interior, traspasada la reja:

 

Por España

Gloria a la Marina

Española

                        En el lateral Este de la plazoleta delantera:

 

16 de Julio 1941

A iniciativa del Excmo. Sr. D. Luis García Caveda

Comandante de Marina de Guipúzcoa fue erigida esta

ermita y completada la lápida en recuerdo

del hundimiento del crucero Baleares

patrocinando y contribuyendo a la construcción

la Excma. Diputación de Guipúzcoa presidida por

D. Elías Querejeta Insausti, el Excmo. Ayuntamiento

de San Sebastián siendo alcalde D. Antonio Pagoaga

y la Asociación Patronal de Armadores de Guipúzcoa

Por Dios y por España

Fueron héroes y sacrificaron sus vidas

Ilustres hijos de Guipúzcoa

                        Adornando la jardinera que forma la base de la lápida principal:

 

Esta lápida fue descubierta el día   de Abril de 1938 II Año Triunfal

por el Excmo. Sr. Presidente de la Corporación

D. Joaquín Patiño y Mesa Conde de las Quemadas.

                        En el monolito Este, a ambos lados de un escudo de España:

 

                               Escudo de Juan Lazcano

 

Juan Lazcano

Natural de Lazcano

Héroe de la conquista de Nápoles

¿?

siglos XV y XVI

 

                                Escudo de Blas de Lezo

 

Blas de Lezo

Nacido en Pasajes

Heroico defensor de Cartagena de Indias

1689 - 1741

                        En el monolito Oeste, a ambos lados de un escudo de San Sebastián:

 

                               Escudo de Antonio Oquendo

 

Antonio Oquendo

Nacido en San Sebastián

Almirante (...)

1577 - 1640

 

                        Escudo de Cosme Damián Churruca

 

Cosme Damián Churruca

Hijo de Motrico

Sabio y Héroe

1781 - 1805

                        Bajo la estatua de Juan Sebastián Elcano:

 

                        Escudo de Juan Sebastián Elcano

 

Juan Sebastián Elcano

Hijo de Guetaria

Primero en dar la vuelta al mundo

 

                        Delante de la estatua un escudo de Guipúzcoa.

                        Escudo en honor de Urdaneta.

                        Desconozco el texto de la inscripción.

 

                        En su interior existía una bella vidriera que reflejaba el momento del hundimiento del buque. Se encontraba en la zona más protegida del conjunto, libre del destrozo que podía causarle el viento y el agua en esa zona tan agreste de nuestra costa.

 

                        También en su interior existía una imagen de la virgen, tallada en madera de teca de Java, una madera durísima y resistente. Era obra del escultor Daniel Gutierrez, y fue donada por la casa de muebles Ayala. Se encuentra policromada, con los vestidos bañados en oro puro, y fue expuesta días antes de la inauguración en los escaparates de Nerecán.

 

                        El artista, granadino de nacimiento, pero residente en San Sebastián, tardó cinco meses en realizarla, siguiendo el estilo clásico de la imaginería andaluza.

 

                        Por otro lado, hay que señalar también que todos los ornamentos sagrados y de adorno de la ermita fueron regalados por donostiarras y simpatizantes, seguidores del proyecto.

 

                        El día 16 de Julio de 1941, fecha de la inauguración del conjunto, el periodista que firmaba como Juan de Hernani, realizó en "La Voz de España" una entrevista al Comandante de Marina de Guipúzcoa D. Javier García Caveda, en la que describió someramente los hechos que precedieron a la construcción y las características de esta. La transcribo íntegramente por su interés:

 

Hace ya tiempo propuse la idea al presidente de la Diputación , que lo era entonces el señor Eizaguirre. Nada se pudo hacer en aquella ocasión. Otro día, en Ayete, durante la visita del Generalísimo, hablé de ello en una comida al señor Querejeta, que aceptó con entusiasmo la iniciativa. Lo mismo hizo luego el señor Paguaga y todo el Ayuntamiento. Gracias a la ayuda eficaz de las dos Corporaciones, hemos podido realizar el proyecto. La idea era construir una capilla pequeña porque tampoco había espacio para otra cosa, pero que al mismo tiempo que perpetuara el recuerdo de los caídos, fuera un símbolo muy español y muy vasco.

 

                     -  Esta idea la ha interpretado muy bien el señor Cortázar. (respuesta del periodista).

 

                     Muy bien. La capilla es de estilo vasco y de piedra sin labrar. Es la que se ha extraído del mismo terreno al hacer la explanación. A los contratistas se les encargó que imitaran expresamente la manera primitiva de esos otros constructores rurales, que lo mismo son contratistas, que canteros y albañiles. El único detalle suntuoso, por decirlo así, es una vidriera artística en la que está reproducido el momento emocionante del hundimiento del "Baleares". Es copia de una fotografía auténtica que pudo obtener un fotógrafo francés en el lugar del suceso, y que yo encontré publicada en una revista francesa. La vidriera va colocada en la parte del edificio menos batida por el viento. Ya habrá visto usted también la estatua de Elcano, que es una hermosa obra del escultor murciano Antonio Palau, y junto a ella, como motivos ornamentales y simbólicos, los escudos de los almirantes vascos Oquendo, Blas de Lezo, Lazcano, Churruca y Urdaneta. En realidad Urdaneta no fue almirante. Era un fraile. Pero fue, como cosmógrafo y navegante, el alma de la conquista de Filipinas en la expedición de Legazpi.

 

                     - La construcción se ha hecho en muy poco tiempo. (Afirma el periodista).

 

                     En cincuenta días. En realidad la obra no es grande, pero teníamos prisa por inaugurarla el día de la Virgen. Sólo tiene capacidad para cincuenta o sesenta personas. Pero en casos de gran concurrencia, como lo será mañana, se puede decir la misa en el atrio para ser oída desde la explanada. (...)

                        La ceremonia de inauguración comenzó a las 11 de la mañana del día 16 de Julio de 1941. En el altar de la ermita montaban guardia fuerzas de marina, y al rededor de la lápida con los nombres de los desaparecidos en el hundimiento los pescadores de Hondarribia con sus característicos remos.

 

                        Se dispararon tres cohetes, que al explotar dieron la señal para que una nube de pesqueros zarpasen al mismo punto, donde lanzaron al mar una corona de flores en memoria de los marineros del Baleares. En ese momento, bajo el estruendo de los cohetes y la banda de música tocando el Himno Nacional, se inauguró el conjunto, que fue bendecido por el coadjutor de Santa María.

 

                        Tras una misa en el lugar y una serie de discursos iniciados por el capellán castrense, y el Almirante García Caveda, quien agradeció a todas las instituciones su apoyo, y terminó invocando el nombre, una a una, de todas las víctimas guipuzcoanas, que fueron contestadas con un estruendoso ¡PRESENTE!

 

                        El acto terminó con un desfile de las fuerzas participantes.

(1)          La cifra de datos varía en pocas víctimas de unas fuentes a otras. En este trabajo expongo las barajadas en el libro El crucero "Baleares" (1936 - 1938), de Jeroni F. Fullana, Eduardo Connolly y Daniel Cota. Ediciones Lleonard Muntaner. Palma de Mallorca. 2000.

 

(2)          Su verdadero nombre era Víctor Ruiz Albéniz (1885-1954), periodista considerado en ese momento el cronista oficial del franquismo.

 

(3)          Todas las fotografías del monumento utilizadas en este trabajo pertenecen a los fondos de la fototeca de la Kutxa, y fueron tomadas por Pascual Marín.

 

(4)          Esta información sobre el autor de la proa de la carabela, aparece en el artículo de "El Diario Vasco" del 9 de Abril de 1938, en el que se narra la ceremonia.

 

(5)          Sería José Julián Michelena (No confundir con Julián Michelena Tolosa).

 

 

(6)

 

ARAMBARRI = ARAMBURU

ILLAUNDEGUI = IRAUNDEGUI

BONAZATEGUI = BONASATEGUI

JOSÉ = JOSÉ MARÍA

EXPÓSITO = SAN SEBASTIÁN

DAMIAN = DANIEL

AGUILEGOR = EGUILEGOR

ARRUABARRENA = ARRAUBARRENA

JULIÁN = JUAN JULIÁN

GREGORIO = FÉLIX

AZPIAZU = AIZPÚRUA

RONDO = ROUCO

AMPARÁN = EMPARÁN

AMBROSO = AMBROSIO FRANCISCO

IRIGOYEN = IRIDOY

SALABERRÍA = SALAVERRÍA

Y

FALTA JOSÉ JULIÁN MICHELENA

(NO CONFUNDIR CON

JULIÁN MICHELENA TOLOSA)

Published by comedurasdetarro - en HISTORIA de SAN SEBASTIÁN
Comenta este artículo
16 febrero 2016 2 16 /02 /febrero /2016 10:00
UN DESCENDIENTE DE CRISTÓBAL COLÓN EN EL PUERTO DE PASAJES

       A este joven, continuador de la vida marítima de su famoso antepasado, y en ese momento alférez de navío de nuestra Armada, se le otorgó su primer mando efectivo en nuestro vecino puerto de Pasajes. No era un gran buque, ni siquiera moderno, tampoco bonito, pero era su primer mando, y a pesar de todos esos pequeños detalles, suponemos que lo asumiría con la alegría y la ilusión de cualquier oficial que ve cómo empieza su carrera en nuestros mares.

 

       Se trataba del buque de vigilancia costera V.18, también conocido como Lanzón.

 

       Las características de este guardacostas eran:

 

       Botado en 1936 en el astillero de los Hijos J. Barreras de Vigo.

       Desplazamiento 116 toneladas.

       Dimensiones 27.58 x 5.4 x 2.70 (calado 3.20)

       Velocidad 12 nudos, aunque realmente en sus últimos años sólo llegaba a 6.

       Dotación 10 hombres.

 

       Estaba tan orgulloso del mando, que accedió en 1950 a realizar una sesión fotográfica con el conocido Paco Marí. Fruto de esta, son las fotos que acompañan esta articulo.

 

       Siguió con la carrera que amaba, porque para ser marino hay que amar el mar, y tras los merecidos ascensos obtuvo el mando del buque escuela Juan Sebastián Elcano, con el que hizo una gran travesía en 1981, en celebración del V Centenario del Descubrimiento de América. En 1984 llegó a alcanzar el grado de vicealmirante, pero desgraciadamente, su carrera militar se vio trágicamente interrumpida el 6 de febrero de 1986, cuando fue cobardemente asesinado junto a su chofer por un comando de ETA.

 

       Se llamaba Cristóbal Colón de Carvajal y Maroto.

 

      José María Leclercq Sáiz

      Fotografías pertenecientes a los fondos de la fototeca de la Kutxa. Fondo Paco Marí.

UN DESCENDIENTE DE CRISTÓBAL COLÓN EN EL PUERTO DE PASAJES
UN DESCENDIENTE DE CRISTÓBAL COLÓN EN EL PUERTO DE PASAJES
UN DESCENDIENTE DE CRISTÓBAL COLÓN EN EL PUERTO DE PASAJES
Published by comedurasdetarro - en CURIOSIDADES
Comenta este artículo
15 febrero 2016 1 15 /02 /febrero /2016 13:48
EL MAYOR SECUESTRO DE DONOSTIARRAS, O COMO VIAJAR GRATIS A PARIS

       El 12 de Agosto de 1887, nuestra ciudad era cortesmente visitada por una imponente máquina de guerra. Se trataba del flamante y poderoso acorazado francés L'Ocèan, de más de 7000 toneladas, que había recibido orden del Presidente de la vecina República, de cumplimentar y rendir honores a la reina regente, de veraneo en nuestra ciudad.

 

       El buque fondeó frente al monte Urgull, a una milla y media de la costa aproximadamente, tras cumplir con el acostumbrado ritual de saludo a la plaza con las 21 salvas de cañón. Fue en este momento cuando la visita empezó a torcerse. Incomprensiblemente, la respuesta de las baterías del castillo se hizo esperar más de cinco horas.

 

      Pelillos a la mar, pensaría el orgulloso comandante de la nave Mr. Fleuriais, quien tras enviar su tarjeta de visita a todas las autoridades civiles y militares, saludó en persona a la reina regente a la llegada de esta a la estación del Norte, y posteriormente en el mismo palacio de Ayete. El de Miramar aún no se había construido.

 

       Lo lógico es que las autoridades devuelvan la visita por cortesía, que no por obligación, al no ser San Sebastián, en ese momento, una plaza catalogada como de guerra, por lo que el comandante francés esperó pacientemente a bordo la aparición de alguna autoridad, ya sea municipal, política y/o militar. Pero para su desesperación, sólo tenía a su alrededor una marabunta de botes a remo y veleritos de todo tipo llenos de curiosos, que eran cortesmente invitados a subir a bordo, y una vez en cubierta convenientemente agasajados.

 

       Algunos de esos botes chocaron incluso contra el oscuro casco del acorazado, teniendo que  ser  rescatados una señora y un caballero de las frías aguas del mar Cantábrico. Al estar fondeado en mar abierto como consecuencia de su gran tonelaje, el oleaje era más fuerte que el que se puede encontrar dentro de la Bahía de La Concha.

 

       La ciudad se encontraba inmersa en su semana más importante de fiestas, con las grandes corridas de toros, particularmente la del día 15, que ese año trajo a nuestras calles casi 10.000 súbditos del otro lado del Bidasoa. Los paseos se encontraban abarrotados de paseantes, los cafés con un lleno hasta la bandera. Qué mejor plan que alquilar un bote con remero incluido, y visitar, curiosos, esa enorme mole de hierro y acero. Un plan diferente y atractivo debieron pensar los integrantes de la cuadrilla de Pedro Baztán, que ni cortos ni perezosos se fueron acercando a fuerza de remo, tolete y estrobo al oscuro navío.

 

       Una vez en su cubierta, es fácil adivinar que sus ojos no diesen abasto para captar todo lo nuevo que ante ellos discurría. Desde la cubierta del acorazado seguramente vieron cómo se hacían señales con un potente proyector hacia la costa en repetidas ocasiones. Seguramente escucharon alguna frase malsonante en el idioma de los galos, que es posible no entendieran. Y así una larga serie de detalles, que para una persona ajena a los quehaceres y costumbres de las armadas, pudieron parecer rutinarias y curiosas.

 

       Lo que seguramente más les chocó fue el ver cómo se retiraba la escalinata de acceso al buque, por la que hacía poco más de una hora habían subido, y que el ancla fuese ruidosamente izada desde los reinos de Neptuno. Me figuro que se preguntarían también el por qué se disparó un potente cañonazo de aviso a la plaza, y cómo es que la chimenea comenzó a sacar más y más humo negro, al mismo tiempo que las máquinas, inesperadamente revolucionadas, comenzaron a desplazar al inmenso buque.

 

       Las protestas no les sirvieron de nada. El navío abandonaba inesperadamente, sin aviso previo, la plaza de San Sebastián, que tan descortesmente les había recibido. Bueno, avisar si lo hizo, con el preceptivo y reglamentario disparo de cañón que antes hemos comentado.

 

       Estos involuntarios pasajeros fueron correctamente tratados durante la travesía.

 

       Desembarcaron en la base naval de Cherbourg, donde fueron recibidos por el cónsul español, previamente avisado de lo acontecido. Este los envío a Paris con los gastos pagados y una vez en la capital francesa, el embajador español en persona se encargó de su repatriación, nuevamente, con todos los gastos pagados. Regresaron a San Sebastián, tras su paseo en bote de cinco días, el 21 de Agosto.

 

       Las investigaciones posteriores de lo ocurrido, indican claramente que el comandante Fleuriais se enfadó por la falta de cortesía de las autoridades presentes en nuestra ciudad. Y que además, tras haber pedido insistentemente gracias a las señales luminosas de sus potentes focos eléctricos, que se mandara una embarcación para devolver a los invitados presentes en el buque, y ver que estas fueron ignoradas, decidió tomar la "tangente del medio". Disparo de cortesía, que su educación nunca quedase en entredicho, y "Adieu".

 

       Oficialmente no ocurrió nada fuera del orden normal de las cosas.

       Los gobiernos español y francés nunca se pidieron explicación alguna.

 

       Los donostiarras agraciados con el premio de una visita gratuita por Paris fueron:

 

       Braulio García, Pedro Baztán, José Sarriegui, José Ayestarán, Francisco Muñagorri, Miguel Mocoroa, José Sorondo Y Jesús N.

 

       Fdo. José María Leclercq.

 

       Datos extraídos de La Voz de Guipúzcoa, ediciones del 13 al 22 de Agosto de 1887.

Published by comedurasdetarro - en HISTORIA de SAN SEBASTIÁN
Comenta este artículo
15 enero 2016 5 15 /01 /enero /2016 19:53
CONDECORADOS POR LA ACCIÓN DE HERNANI 1874

RECOMPENSAS OTORGADAS

POR EL MINISTERIO DE LA GUERRA

POR EL

ASEDIO Y BOMBARDEO DE HERNANI

LOS DÍAS 29, 30 Y 31 DE MAYO

Y 1º DE JUNIO DE 1874.

 

BATALLÓN DE VOLUNTARIOS DE SAN SEBASTIÁN

 

Con la Cruz roja de segunda clase del Mérito militar:

 

Comandante D. José Brunet.

 

Con la Cruz de primera clase al Mérito militar:

 

Ayudante D. Ambrosio Martínez.

Teniente D. Severo Miramón.

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Voluntario D. José Azurza.

Voluntario D. José Oyarzabal.

Voluntario D. José Esponda.

Voluntario D. Pablo Rodríguez.

Voluntario D. Andrés Egoscozabal.

Voluntario D. Juan Bautista Oyarzábal.

Voluntario D. Alejandro Martínez.

Voluntario D. Gabriel Guelbenzu.

Voluntario D. Francisco Mocoroa.

Voluntario D. Manuel Saralegui.

Voluntario D. Alejandro Iribas.

Voluntario D. Miguel Rezola.

Voluntario D. Felipe Zubilurriza.

Voluntario D. Antonio Guinda.

Voluntario D. José Guzmendi.

Voluntario D. José María Aristizabal.

Voluntario D. Sebastián Escurra.

 

VOLUNTARIOS MÓVILES DEL TERCER DISTRITO.

 

Con la Cruz roja de primera clase del Mérito militar:

 

Capitán D. José Arrieta.

Teniente D. Juan José Celaya.

Alférez D. Bibiano Lacunza.

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Sargento primero D. Juan Siperts.

Cabo primero D. Juan José Guisasola.

Cabo segundo D. Miguel Vera Sánchez.

Voluntario D. Gregorio Iguiñez.

Voluntario D. Juan José Guisasola.

Voluntario D. José María Ibarburu.

Voluntario D. Juan Bordaico.

Voluntario D. Juan Bordaico.

Voluntario D. Juan Miguel Olano.

Voluntario D. Pedro López.

Voluntario D. Tomás Arrieta.

Voluntario D. Benito Basurto.

 

VOLUNTARIOS LOCALES DE HERNANI

 

Con la Cruz roja de segunda clase al Mérito militar:

 

Comandante D. Ruperto Erice.

 

Con la Cruz roja de primera clase al Mérito militar:

 

Capitán D. Ignacio Liciaga.

Teniente D. Martín Urcelay.

Teniente D. Alberto Biribén.

Alférez D. Francisco Royo.

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Sargento segundo D. José Oteiza.

Sargento segundo D. Manuel Arrieta.

Cabo primero D. José Manuel Manés.

Cabo primero D. José Miguel Erausquin.

Cabo segundo D. Agustín San Sebastián.

Cabo segundo D. Juan José Espolosín.

Voluntario D. Fermín Zuaznabar.

Voluntario D. Manuel Ugalde.

Voluntario D. Juan José Miner.

Voluntario D. José Miguel Echevarría.

Voluntario D. Marcial Corraldi.

Voluntario D. José María Gabarain.

Voluntario D. Miguel Arrostride.

Voluntario D. Pedro María Gabarain.

Voluntario D. Pedro Ugalde.

Voluntario D. Cayetano Michelena.

Voluntario D. Manuel Olaizola.

Voluntario D. Manuel Bengoechea.

Voluntario D. Francisco Echenique.

Voluntario D. Francisco Arsuaga.

Voluntario D. Valentín Galarde.

 

HERIDOS

 

MÓVILES DE GUIPÚZCOA PRIMERA COMPAÑÍA

 

Con la Cruz roja de primera clase al Mérito militar:

 

Capitán D. Gregorio Arcelus.

Alférez D. Genaro Larragoyen.

 

Con la Cruz roja de primera clase al Mérito militar pensionada con 7.50 pesetas al mes:

 

Voluntario D. Juan Liboa.

Voluntario D. ulián Goenechea.

Voluntario D. Luciano Calloin.

 

VOLUNTARIOS DE SAN SEBASTIÁN

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Voluntario D. Francisco Domercq

Voluntario D. Manuel Bayona.

Voluntario D. Claudio Olarra.

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar pensionada con 2.50 pesetas al mes:

 

Voluntario D. Lorenzo Goizueta.

Voluntario D. José María Echevarría.

Voluntario D. Teodoro Anasagasti.

Voluntario D. Fermín Lascurain.

Voluntario D. Trino Arrigorriaga.

 

Datos extraídos literalmente del listado aparecido en "El Diario de San Sebastián", publicados el 1 de Noviembre de 1874.

Published by comedurasdetarro
Comenta este artículo
15 enero 2016 5 15 /01 /enero /2016 19:44

RELACIÓN DE RECOMPENSAS

OTORGADAS POR EL

MINISTERIO DE LA GUERRA

POR LA

DEFENSA DE LA VILLA DE TOLOSA

EN

NOVIEMBRE Y DICIEMBRE DE 1873,

ENERO Y FEBRERO DE 1874.

COMPAÑÍA DE VOLANTES DEL DISTRITO DE TOLOSA

 

Con la Cruz roja de primera case al Mérito militar:

 

Alférez graduado Teniente D. José Uranga

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Sargento segundo D. Antonio Elorrio

Cabo segundo D. (...) Garro.

Cabo segundo D. José Yarza.

Voluntario D. Ignacio (...)rana.

Voluntario D. Antonio Beguiristain.

Voluntario D. Leonardo Lizaso.

Voluntario D. (...)in Gogorza.

Voluntario D. José Aramburu.

Voluntario José Azpetiarte.

Voluntario D. (...) Alcorta.

Voluntario D. José Ecenarro.

 

VOLUNTARIOS DE LA REPÚBLICA DE TOLOSA

 

Con la Cruz roja de segunda clase al Mérito militar:

 

Primer Comandante D. Francisco Mendía.

 

Con la Cruz roja de primera clase al Mérito militar:

 

Capitán D. José Miguel (...)ola.

Teniente D. Manuel Ezcurdia.

Alférez D. Pedro Mendiburu.

Alférez D. Julián Mendía.

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Sargento primero D. Juan de la Cruz Arrúe.

Sargento segundo D. (...)el Otermin.

Sargento segundo D. Estanislao Bereciartúa.

Cabo D. Juan Acuña.

Cabo D. Modesto Gorosabel.

Cabo D. José Alarce (...).

Cabo D. José Joaquín Echeverría.

Cabo D. Adrián Hidalgo.

Cabo D. (...)rio Gimenez.

Voluntario D. Santos Urdan(...).

Voluntario D. Valentín Ibarzábal.

Voluntario D. Domingo Gallinas.

Voluntario D. Vicente (...)gueras.

Voluntario D. Francisco Marcona.

Voluntario D. Bernardo Zumeta.

Voluntario D. (...)s Ramos.

Voluntario D. Santiago Yunirrátegui.

Voluntario D. José Antonio (...)ino.

Voluntario D. Julián Enrique.

Voluntario D. Joaquín María Osinalde.

Voluntario D. Miguel Beracoechea.

Voluntario Francisco Castellano.

Voluntario Juan José Alvea.

Voluntario Francisco Vallarín.

Voluntario Juan F. Aguirrezabala.

Voluntario D. Antonio Arbe.

Voluntario D. Pedro Zubieta.

Voluntario D. Francisco Peña.

Voluntario D. Juan Felipe Alberdi.

Voluntario D. Juan José Arsuaga.

Voluntario D. José María Garciarena.

Voluntario D. Baldomero Sebastián.

Voluntario D. Juan José Mounita.

Voluntario D. Julián Ituarte.

Voluntario D. Hilario Berola.

Voluntario D. Silvestre Zubeldia.

Voluntario D. Cirilo Urdangarín.

Voluntario D. Severiano Saldaña.

Voluntario D. Policarpo Aliconte.

 

COMPAÑÍA DE VOLANTES DEL CUARTO DISTRITO

 

Con la Cruz de primera clase del Mérito militar:

 

Capitán D. Ramón Arcelus.

Teniente D. José María Lopetegui.

Alférez D. Ruperto Lafuente.

 

Con la Cruz sencilla al Mérito militar:

 

Sargento primero D. Francisco Zabala.

Sargento segundo D. Modesto Echevarría.

Cabo primero D. Fulgencio Sala.

Cabo segundo D. Fermín Lucas.

Corneta D. Salvador Pico.

Voluntario D. José María Olmedo.

Voluntario D. Agapito Echevarría.

Voluntario D. Francisco Navascués.

Voluntario D. Gabriel Galasondo.

Voluntario Valentín Pariño.

Voluntario D. Sinforiano (...)año.

 

HERIDOS

 

MÓVILES DE LA REPÚBLICA

 

Con la Cruz roja del Mérito militar pensionada con 2.50 pesetas al mes:

 

Voluntario D. Fermín Lúcas.

 

VOLUNTARIOS DE TOLOSA

 

Con la Cruz roja del Mérito militar pensionada con 7.50 pesetas al mes:

 

Cabo D, osé Iturzaeta

Cabo D. José Echevarría.

 

Con la Cruz pensionada con 2.50 pesetas al mes:

 

Voluntario D. Pedro Bastida.

Voluntario D. Remigio Murguiondo.

Voluntario D. José Belza.

Voluntario D. José Aldasoro.

 

Datos extraídos literalmente del listado aparecido en "El Diario de San Sebastián", publicados el 1 de Noviembre de 1874.

Published by comedurasdetarro - en Guerra Carlista
Comenta este artículo
25 noviembre 2015 3 25 /11 /noviembre /2015 18:17
FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936

En este trabajo recopilatorio de fotografía publicadas por la revista "L'Illustration" en Enero de 1937, me limito a transcribir los pies de foto.

Puede haber algún error con la utilización del término "nacionaliste", aunque posiblemente se refiera en la mayor parte de las fotos a las tropas nacionales. Hay alguna como la de los soldados atravesando el pueblo de Oyarzun hacia el frente, en la que creo que se trata de tropas gubernamentales.

Al lector le toca discernir sobre la materia.

Espero que os gusten.

FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
El periodista francés Raymond Vanker, después de haber salvado de las llamas a un bebé en Irún, atraviesa corriendo el puente Internacional que conduce a Hendaya.

El periodista francés Raymond Vanker, después de haber salvado de las llamas a un bebé en Irún, atraviesa corriendo el puente Internacional que conduce a Hendaya.

En Hendaya: El interminable desfile de evacuados de Irún (Mujeres, niños, ancianos) que, nada más atravesar el punto fronterizo sobre el Bidasoa, son recibidos por los gendarmes franceses que los conducen hacia los refugios improvisados.

En Hendaya: El interminable desfile de evacuados de Irún (Mujeres, niños, ancianos) que, nada más atravesar el punto fronterizo sobre el Bidasoa, son recibidos por los gendarmes franceses que los conducen hacia los refugios improvisados.

En Behobia: Milicianos gubernamentales, rechazados por los nacionales en Behobia y en peligro de ser cercados, se dejan desarmar por los gendarmes en territorio francés, desde donde seguirán las fases de la batalla que se sucede en el otro lado del puente.

En Behobia: Milicianos gubernamentales, rechazados por los nacionales en Behobia y en peligro de ser cercados, se dejan desarmar por los gendarmes en territorio francés, desde donde seguirán las fases de la batalla que se sucede en el otro lado del puente.

El bombardeo de Irún por la artillería nacional.

El bombardeo de Irún por la artillería nacional.

Un obús tiro corto" cae en la mar delante de San Sebastián.

Un obús tiro corto" cae en la mar delante de San Sebastián.

Llegada a la posición de una batería de montaña en la región de Oyarzun.

Llegada a la posición de una batería de montaña en la región de Oyarzun.

El coronel Beorleguy (sic) vigilando con los gemelos el bombardeo de Irún.

El coronel Beorleguy (sic) vigilando con los gemelos el bombardeo de Irún.

Oficiales de artillería ordenando el tiro sobre Rentería.

Oficiales de artillería ordenando el tiro sobre Rentería.

Una ametralladora en acción en el frente de Irún.

Una ametralladora en acción en el frente de Irún.

El fuerte de San Marcial, posición fortificada por los nacionalistas.

El fuerte de San Marcial, posición fortificada por los nacionalistas.

Distribución de granadas improvisadas.

Distribución de granadas improvisadas.

Refuerzos nacionalistas atravesando Oyarzun, en marcha hacia el frente Irún - San Sebastián.

Refuerzos nacionalistas atravesando Oyarzun, en marcha hacia el frente Irún - San Sebastián.

Los civiles y milicianos de Irún que no pueden llegar a Francia por el puente Internacional toman barcas para atravesar el Bidasoa; tras desembarcar, los milicianos son invitados a deponer sus armas,los heridos son transportados a hombros, las mujeres se reunen en grupos, atemorizadas, desconsoladas, algunas de ellas con sus hijos pequeños.

Los civiles y milicianos de Irún que no pueden llegar a Francia por el puente Internacional toman barcas para atravesar el Bidasoa; tras desembarcar, los milicianos son invitados a deponer sus armas,los heridos son transportados a hombros, las mujeres se reunen en grupos, atemorizadas, desconsoladas, algunas de ellas con sus hijos pequeños.

FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
La evacuación de Irún y de Fuenterrabía hacia Hendaya, el 3 y 4 de Septiembre.

La evacuación de Irún y de Fuenterrabía hacia Hendaya, el 3 y 4 de Septiembre.

Niños, mujeres, viejos, heridos (algunos de los cuales mueren durante la travesía), acercándose a a orilla francesa del Bidasoa, son desembarcados y pueden contemplar, al otro lado del rio, las humaredas del incendio de Irún.

Niños, mujeres, viejos, heridos (algunos de los cuales mueren durante la travesía), acercándose a a orilla francesa del Bidasoa, son desembarcados y pueden contemplar, al otro lado del rio, las humaredas del incendio de Irún.

FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
A la carrera, con sus rebaños o siguiendo a los camiones cargados con bultos de ropas, los habitantes de Behobia y los milicianos renuncian a luchar en ese frente atravesando el puente fronterizo refugiandose en Francia.

A la carrera, con sus rebaños o siguiendo a los camiones cargados con bultos de ropas, los habitantes de Behobia y los milicianos renuncian a luchar en ese frente atravesando el puente fronterizo refugiandose en Francia.

FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
Grupo de milicianos refugiados en Francia después de su desarme, ylas armas y municiones que se les ha hecho depositar en la aduana de Behobia.

Grupo de milicianos refugiados en Francia después de su desarme, ylas armas y municiones que se les ha hecho depositar en la aduana de Behobia.

FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
La llegada de los primeros destacamentos nacionales en los barrios de Irún el 4 de Septiembre: las patrullas hacen salir a algunos habitantes que se han quedado en el lugar y los registran.

La llegada de los primeros destacamentos nacionales en los barrios de Irún el 4 de Septiembre: las patrullas hacen salir a algunos habitantes que se han quedado en el lugar y los registran.

FOTOGRAFIAS DEL FRENTE IRÚN - SAN SEBASTIÁN 1936
Irún en llamas tal y como se ve desde la orilla francesa.

Irún en llamas tal y como se ve desde la orilla francesa.

Cadaveres de milicianos caidos en la esquina en ruinas de un edificio.

Cadaveres de milicianos caidos en la esquina en ruinas de un edificio.

Uno de los barrios importantes de la villa después del incendio de sus inmuebles por los anarquistas.

Uno de los barrios importantes de la villa después del incendio de sus inmuebles por los anarquistas.

Grupo de rconocimiento nacional delante de la única tienda todavía no alcanzada por las llamas.

Grupo de rconocimiento nacional delante de la única tienda todavía no alcanzada por las llamas.

Tropas nacionales avanzando en las inmediaciones de San Sebastián.

Tropas nacionales avanzando en las inmediaciones de San Sebastián.

Después de los combates en Guipúzcoa: los nacionales trasladan sus muertos a la retaguardia a través de las montañas.

Después de los combates en Guipúzcoa: los nacionales trasladan sus muertos a la retaguardia a través de las montañas.

La entrada de las tropas nacionales en San Sebastián el 13 de septiembre. El jefe de un destacamento aclamado por la multitud.

La entrada de las tropas nacionales en San Sebastián el 13 de septiembre. El jefe de un destacamento aclamado por la multitud.

Plaza de Guipúzcoa: La multitud saluda a la bandera izada en el balcón del palacio de la Diputación (de la cual vemos un fragmente en el ángulo superior izquierdo)

Plaza de Guipúzcoa: La multitud saluda a la bandera izada en el balcón del palacio de la Diputación (de la cual vemos un fragmente en el ángulo superior izquierdo)

Published by comedurasdetarro - en HISTORIA GENERAL
Comenta este artículo
29 octubre 2015 4 29 /10 /octubre /2015 11:42
LA MUERTE DEL CORONEL OSTA. REGIMIENTO LUCHANA 28.

RECUERDOS DE UN 20 DE ENERO DEL AÑO 1873

EL DÍA DE SAN SEBASTIÁN MÁS TRÁGICO

 

     Amaneció el día lluvioso, y continuó cayendo agua sin interrupción, a veces acompañada de un fuerte ventarrón, amenizado con truenos y rayos.

 

     En un San Sebastián cercado por el levantamiento armado de los partidarios de Don Carlos, en nuestra liberal y progresista ciudad, a pesar de todos los problemas, nuestros antepasados buscaban un ambiente de normalidad en sus calles, y para lograrlo, celebraban el día del patrono de la ciudad con la tradicional "tamborrada".

 

     Pero en las calles de San Sebastián se nota algo anormal y extraordinario, hay movimiento de tropas en sus calles, el regimiento de Luchana (1), que guarnece la plaza, se atavía con arreos de combate.

 

     Son las ocho de la mañana y el continuo toque de cornetas, anuncia en todas las calles a los soldados llamada a la carrera.

 

     La población donostiarra, alarmada, se echa a las calles, a los balcones, y se pregunta si habrá marcha del regimiento, si han sido destinados a otro lugar y se marchan..., nadie sabe nada a ciencia cierta, pero lo seguro es que pasa algo importante. Los sones de las trompetas, de los tambores, de las suelas de los soldados, del choque de las armas, los gritos, las órdenes, todo es alarmante.

Soldados del Reg. Luchana 28 en San Sebastián. Fondos del Museo de San Telmo.

Soldados del Reg. Luchana 28 en San Sebastián. Fondos del Museo de San Telmo.

     El regimiento de Luchana bate marcha, los sincronizados pasos de sus 400 soldados retumban en las calles de la Parte Vieja, y en unión del mismo, parte también media compañía de la Guardia Civil (2). En vanguardia va un puñado de Miqueletes, y a la cabeza de la tropa aparece, a caballo, el valiente coronel Osta.

 

     La fuerza parte por la calle San Jerónimo y casi llegando al Boulevard, a la altura de la esquina con la de Embeltrán se encuentra con el tamboril que anuncia el día festivo de San Sebastián con los alegres acordes de alguna de las marchas festivas donostiarras.

 

     Curioso y trágico a la vez. La música de unos marcha a la guerra, a morir o a matar. La de otros anuncia fiesta y diversión. La población sale a la calle, despide a los jóvenes, los anima y vitorea, pero finalmente esta vuelve y va... al primer buey de la mañana, la tan deseada sokamoturra.

 

     Los carlistas iban extendiendo su campo de acción, señal evidente de la importancia que adquirían las fuerzas del pretendiente. Era preciso realizar una acometida por estos alrededores, pues se supo que en los montes de Usúrbil y en la barriada de San Esteban de la misma villa, se habían reunido un buen número de fuerzas carlistas.

 

     El comandante general de Guipúzcoa ordenó al coronel Osta que el día 20 saliera con las tropas que disponía a atacar al enemigo, que acampaba en los montes de Usúrbil (3). Eso era lo que se estaba desarrollando en nuestra ciudad. El Luchana nº 28 obedecía las órdenes recibidas. El valeroso coronel Osta, jefe al mando del Luchana, tenía la orden de "atacar al enemigo de frente y donde quiera que le hallara", y esa era su intención.

Plano de Usúrbil en el que se detalla el lugar del enfrentamiento.

Plano de Usúrbil en el que se detalla el lugar del enfrentamiento.

     El veterano oficial sabía desde el primer momento que la empresa era imposible, entre otras muchas causas, por la lluvia torrencial de aquel día y por el estado en que llegaría al combate la escasa fuerza con que contaba, tras una marcha a toda velocidad, con viento, frío y continuos aguaceros.

 

     El campo de acción era el valle de Usúrbil, justo pasado su antiguo puente. La fuerza carlista, distribuída por todo el monte de San Esteban, contaba con el doble de efectivos que los republicanos salidos de San Sebastián, y además el enemigo se encontraba parapetado tras el espeso arbolado de San Esteban, dominando la zona del futuro combate desde las alturas.

 

     El coronel Osta se dirigió por la carretera al citado puente y al entrar en él, alguien le objetó prudentemente en estos términos:

     - Mi coronel, va a entrar usted al matadero!

     - Yo voy donde me mandan órdenes superiores ¡Muchachos, adelante! - contestó impertérrito el arrojado coronel de Luchana.

 

Empezó el tiroteo; nuestra fuerza se distribuyó debidamente; el avance hacia la ermita dio comienzo con toda la precaución posible; al frente se destacaba con imperturbable serenidad, la figura del coronel.

 

     El coronel Don Luis Osta Espinal, en el momento en que parecía iba a dar una voz de mando, cae del caballo, muerto, con el cráneo atravesado por los disparos carlistas (4). Era imposible avanzar, la empresa era imposible, pero había que obedecer y obedeció. El coronel Osta cumplió la orden superior: atacó de frente al enemigo.

El puente de Usúrbil. Fotografía tomada por Fco. López Alén 29 años después del enfrentamiento.

El puente de Usúrbil. Fotografía tomada por Fco. López Alén 29 años después del enfrentamiento.

Señalado con una X el lugar en donde cayó muerto el corone Osta, justo en el arranque del puente. Fotografía tomada por Fco. López Alén el año 1902.

Señalado con una X el lugar en donde cayó muerto el corone Osta, justo en el arranque del puente. Fotografía tomada por Fco. López Alén el año 1902.

     Tomó el mando el segundo jefe, el cual no pudo disponer más que una retirada hábil a Usúrbil.

 

     La misma noche entraba en San Sebastián la fuerza que partió a la mañana. en estado lastimoso, maltrecha a consecuencia no sólo del huracanado tiempo, sino principalmente por aquella inicua orden dictada por la más absoluta ignorancia, única responsable de tan desgraciada operación (5).

 

     Los carlistas desnudaron del todo el cadáver del bravo coronel y, seguramente, habrá en Guipúzcoa quien lea estos renglones, y lo remorderá la conciencia, exclamando para sus adentros:¡Yo fui el primero que echó mano sobre la ropa del coronel del Luchana!! (6)

 

     Así termino aquel desventurado 20 de Enero de 1873, día de San Sebastián.

 

 

     (1) Un destacamento de este regimiento se encontraba de guarnición en San Sebastián. En la prensa se informó que la columna estaba formada por 8 compañías de este regimiento, pero este número me parece excesivo, ya que en ese caso estaríamos hablando de una columna cercana o superior al millar de hombres.

 

     Este regimiento se formó en 1808 a partir del Batallón de tiradores de Ledesma.

 

     Su historia es curiosa, al haber combatido a favor de Napoleón en el frente de Rusia entre 1811 y 1813. Después se pasó el regimiento a las líneas del Zar, a favor del cual combatió contra sus antiguos aliados como "Regimiento Imperial Alejandro". Por esta circunstancia, tras su regreso a España, era conocido como "El Moscovita".

 

     Fue disuelto en 1960.

 

     (2) No se conoce exactamente el número de efectivos de la columna, por lo que las cifras varían entre los 300 y 400 hombres.

 

     (3) El ambiente estaba muy tenso. Santa Cruz campaba a sus anchas en Guipúzcoa, reclutando voluntarios en cada pueblo que "visitaba", y "recaudando" fondos para su causa. Los reconocimientos para localizarle y acabar con él eran infructuosos, siempre escapaba de las columnas liberales. Hasta seis de estas al mismo tiempo le buscaban sin resultados positivos, para desesperación de sus jefes.

 

     En 1873 incendió la estación de Hernani e inutilizó la vía férrea con una partida de 40 hombres, en cumplimiento de la orden del general Lizarraga del 6 de Enero. También reclutó voluntarios en Astigarraga, Alza, Loyola y a las mismas puertas de San Sebastián.

 

     El partido liberal pedía "El empleo de la más extremada dureza a que un pueblo civilizado puede llegar", frase que despeja cualquier duda sobre el clima de odio que reinaba entre las partes. Este fue el ambiente que motivó la insensata orden de ese ataque contra fuerzas muy superiores y mejor posicionadas.

 

     (4) Su hermanastro, subteniente del ejército republicano, en venganza por su muerte acuchilló a tres vecinos de Hernialde una semana después, simplemente por ser amigos del cura Santa Cruz. Poco tiempo después el subteniente Osta fue hecho prisionero, y cuando Santa Cruz se enteró, dio inmediatamente orden de fusilarlo como venganza.

 

     En el diario La Constancia del 30 de Octubre de 1926 se publicó esta historia que transcribo literalmente (sic):

 

     "Santa Cruz, que como hemos dicho, había residido en Hernialde en la casa Olózaga de los Ateagas, rugió de cólera cuando se enteró del crimen y de sus agravantes circunstancias, asegurando que no dejaría vivo un miquelete que cayera en su poder, presumiendo que ellos, por ir siempre en las avanzadas de las fuerzas del ejército, habrían sido sus autores: lamentándose de que estos hechos vandálicos, impusieran la guerra sin cuartel. Más tarde se enteró que los asesinos no habían sido los miqueletes, sino el subteniente Osta.

 

     En el libro de difuntos de Hernialde consta "que el 30 de Abril de 1873 se celebraron funerales solemnes en aquella parroquia por las almas de los finados Juan Andrés de Ateaga y Tapia, hijo de don Juan Manuel, y don José de Ateaga e Irazusta, padre e hijo víctimas inocentes, que el día 26 de Enero de 1873 fueron muertos por las tropas liberales en jurisdicción de la Universidad de Aya (Guipúzcoa), y cuyas partidas de defunción se hallan extendidas en dicha Universidad. La misma suerte sufrió también el vecino de Hernialde don José Francisco Beloqui, de 18 años de edad y recientemente casado, que junto con el José Esteban, traía un pase de libertad firmado por Santa Cruz para que pacíficamente regresaran a sus casas.

 

     Osta es cojido prisionero

 

     Algún tiempo después, fue destinado Osta, con el teniente de miqueletes Sarasola, a guarnecer el fortín de Elgueta.

 

     "Más viendo uno y otro oficial (dice el diario de operaciones de don Cruz Ochoa) que las partidas no los hostilizaban, se hicieron excesivamente confiados, y salían a hacer tertulia con los labriegos y labriegas de alrededor.

 

     Un buen día una partida carlista les preparó una emboscada; y echándoles el ¡Alto! Osta se entregó; no así Sarasola, que trató de huir, siendo alcanzado por las balas de los carlistas. Caído en tierra resistió con su revólver, y murió disparando contra los carlistas".

 

     "El jefe de la partida dio parte al general Lizarraga, que era antiguo amigo del coronel Osta, quizás por haber servido juntos en la guerra de África, y este le contestó que el Osta prisionero era de buena familia y lo conservase, pues le podía prestar (al jefe de la partida) buenos servicios, en la instrucción de los voluntarios en el manejo del fusil".

 

     No dejaba de ser una orden poco guerrera la del general Lizarraga, para con un prisionero sobre el que recaían tan tremendas acusaciones y cargos, como la muerte de aquellos indefensos paisanos, a quienes acuchilló y mutiló, sin más delito que el de ser amigos de Santa Cruz.

 

     Fusilamiento de Osta

 

     Pero el hombre propone y Dios dispone. Las circunstancias vinieron a reunir el 22 de Mayo en Elorrio, a la partida volante de Iturbe con su prisionero Osta, y a a de Santa Cruz; juntas ambas, salieron muy de mañana por soplo que tuvieron de movimiento de fuerzas enemigas, a encontrarse con ellas en los montes de Arechavaleta y Escoriaza, pasando por los denominados Besaide, Larragain y Sorgosia, siete horas de jornada, Y después de luchar bravamente como a su tiempo se dirá, retiráronse a la cima de la montaña, donde fue pasado por las armas el desgraciado prisionero. Decía así, el parte oficial:

 

     "Al subteniente Osta se le pasó por las armas en el monte donde estuvimos aguardando al enemigo, en castigo de haber matado él, según documentos que poseemos, el día 26 de Enero de 1873 en la Universidad de Aya (Guipúzcoa), a Juan Andrés Ateaga y Tapia, su hijo José Esteban Ateaga e Irazusta y su acompañante José Francisco Beloqui, todos tres vecinos de Hernialde y los dos primeros dueños de la casa Olózaga, donde y con quienes había residido Santa Cruz en Hernialde durante el tiempo que fue rector de dicho pueblo. Les mató sin más motivo que el de vengar la muerte de su hermano el coronel Osta, ocurrida en San Esteban de Usurbil, en una acción contra una de la partidas de Santa Cruz, el 19 de Enero de 1873, y sin más delito que el de ser quienes eran, y el de venir de verse con dicho jefe carlista, trayendo consigo un certificado o pase de libertad de ser soldado, a favor de su hijo".

 

     "Según informes del capellán, murió sumamente conforme y cristianamente".

 

     (5) La noticia del combate se extendió por toda la prensa del país. En "El Imparcial" se publicó de esta manera:

 

     "Ayer corrieron absurdos rumores respecto a encuentro de un batallón del regimiento de Luchana con las fuerzas de varias partidas facciosas de Guipúzcoa.

 

     Vamos a referir la verdad de lo ocurrido, no sólo porque así debemos hacerlo, sino también para desmentir dichos alarmantes rumores.

 

     El día 20 se tuvo noticia en San Sebastián de que las partidas del cura Santa Cruz, Iturbe y Lizarraga, fuertes de 400 hombres, se reconcentraban en Uzúrbil (sic) con el objeto aparente de correrse por Orto y la costa hacia la provincia de Vizcaya.

 

     Inmediatamente salió una columna compuesta de ocho compañías del regimiento de Luchana al mando de su coronel Sr. Osta, en dirección al lugar donde se hallaban las facciones. Estas ocupaban en una ermita próxima al pueblo fuertísimas posiciones atrincheradas, y el coronel Osta, con el denuedo y arrojo que caracterizan principalmente a nuestros bizarros oficiales, dio señal de atacar a la bayoneta, y poniéndose al frente de la columna, rompió la marcha en dirección de los parapetos carlistas.

 

      Estos recibieron a la columna con una descarga cerrada, tan desgraciada para el valiente jefe, que de los primeros disparos resultó mortalmente herido, pagando con su vida aquél rasgo de temerario arrojo. De la misma descarga quedaron muertos un sargento y heridos cuatro soldados, como en nuestro número de ayer indicábamos ligeramente.

 

     La columna, perdido su jefe, hizo alto y permaneció en aquél sitio durante largo tiempo esperando a su vez ser atacada por los carlistas; pero estos, seguros de que no podrían medirse con nuestros soldados, no se movieron de sus posiciones, ni siquiera los provocaron con nuevos disparos.

 

      La columna retiró al desgraciado cuanto animoso Sr. Osta, que al día siguiente falleció a consecuencia de sus heridas.

 

     Este es el hecho de la verdad y falso de todo punto cuanto se diga lo contrario.

 

     (6) Esta versión apareció publicada por Francisco López Alén. Otras fuentes afirman que resultó herido de gravedad, siendo inmediatamente trasladado a San Sebastián donde falleció al día siguiente. La versión de López Alén podría ser la correcta, al existir una partida de defunción en Usurbil y no en San Sebastián.

 

     Lo cierto es que fue enterrado en el Cementerio de San Bartolomé.

Published by comedurasdetarro - en HISTORIA de SAN SEBASTIÁN
Comenta este artículo
26 octubre 2015 1 26 /10 /octubre /2015 07:57

PABLO AGUSTÍN DE AGUIRRE

Un capitán de la Armada Real

 

1º.- LA BATALLA NAVAL DEL 20 DE ABRIL DE 1740

 

     El navío de línea español "Princesa", armado con 70 cañones, partió del Ferrol junto a otras unidades el 17 de Abril de 1740, para intentar dar caza a una escuadra inglesa. Pero el fuerte mar reinante, ocasionó, tras dos días de navegación, serios daños en el mastelero mayor de proa, lo que dañó también el mesana y el palo mayor, que se partió por la mitad y cayó a la cubierta, destrozando gran parte de la jarcia, obligándole a dar media vuelta y regresar a puerto.

 

     Durante esta complicada travesía, como consecuencia de los vientos contrarios con los que se enfrentaba, se encontró, ahora en solitario, con una escuadra británica, compuesta por tres buques del mismo porte y número de cañones que el español. Los nombres de estos eran "Oxford" al mando del capitán Fitirs, "Kent", del capitan Durrs o Durell, y "Lennox", mandados respectivamente por el capitán de este último, Lord Colvill Maine. Las dos naciones se encontraban enredadas en la llamada Guerra de Asiento o de la Oreja de Jenkins, que se desarrolló entre 1739 y 1748.

El combate del Princesa. Museo Naval de Madrid.

El combate del Princesa. Museo Naval de Madrid.

     A las ocho de la mañana se acercaron los tres poderosos buques ingleses que, formando en línea de combate, empezaron a descargar sobre el "Princesa" un continuado y vigoroso cañoneo, defendiéndose el barco español con asombro de las triplicadas fuerzas británicas.

 

      Leamos lo que escribe Francisco López Alén, cronista de San Sebastián, en 1901:

 

     "El Princesa sufrió en los primeros momentos de la acometida la pérdida definitiva del mastelero de proa, pero a pesar de los repetidos efectos de la superioridad de fuerzas de los ingleses y de la extraordinaria desigualdad del combate, don Pablo Agustín de Aguirre, aguantó con incomparable valor y serenidad pasmosa, hasta las tres de la tarde, habiendo conseguido dejar fuera de combate al navío Oxford, por haberle destrozado la quilla los tiros del Princesa.

 

     También logró el Princesa averiar al Kent, de suerte que dos navíos enemigos estaban, si no deshechos, en bastante mal estado de continuar la lucha con el barco de Aguirre.

 

     En vista del aspecto que iba tomando para los ingleses aquel combate, celebraron consejo los comandantes de la escuadra inglesa, por medio de bocinas, resolviendo atacar al Princesa por el lado de popa, lo cual hicieron con ilimitada furia hasta la caída de la tarde.

 

     El blanco que del navío español hizo la flota enemiga, fue terrible, sus andanadas vomitaron sin cesar fuego y plomo certero sobre el barco del donostiarra Aguirre.

 

     La tripulación de la embarcación española se mantenía sublime; el timón del Princesa ya no podía maniobrar, toda su arboladura se había desgajado, ya ni tenía aparejos, ni nada que hiciera mover el barco.

 

     Imposible la duración de semejante situación. Aguirre había apurado todos los extremos esfuerzos de su grandiosa resistencia, y llegó el momento supremo de echar a pique el Princesa, pero antes, quiso Aguirre conocer el parecer de su oficialidad, y por mayoría de votos, se resolvió rendirse a la bandera inglesa. El Princesa no era más que una ruina, y ni municiones, ni absolutamente nada había a bordo que prestara defensa para alargar unos segundos tan crítico momento.

 

     Los ingleses se apoderaron del navío español, cuya cubierta estaba en tal estado que el agua iba enseñoreándose por toda la obra, por lo cual se tuvo que reparar algún tanto, para que no quedase sepultado en el mar."

El Princesa en pleno combate. Grabado de Peter Monamy.

El Princesa en pleno combate. Grabado de Peter Monamy.

     Durante la acción el número de bajas en ambos bandos es impreciso. Las cifras oscilan muchísimo. López Alén afirma que el "Princesa" tuvo ciento cincuenta muertos. Y sobre las bajas británicas, nos menciona a las publicadas por la Gaceta de Utrech el 16 de Mayo de ese año:

 

     "El 16 de Mayo del mismo año decía la Gaceta de Utrech, que los ingleses tuvieron en este horroroso combate, tres veces más bajas que los españoles".

 

     Algún trabajo de historiadores españoles las reducen a 70 muertos y 80 heridos.

 

     Otras fuentes, estas británicas, las reducen considerablemente, situando las propias en 17 muertos (8 del Oxford, 8 del Kent y 1 del Lennox) y 40 heridos (el mismísimo capitán Durell fue herido al perder una mano), y las españolas en 33 muertos, 100 heridos y 517 prisioneros.

 

     La noticia del combate fue publicada en la Gaceta de Madrid el 7 de Junio de 1740:

 

     “… Recibió el Almirantazgo la noticia de la presa de un navío de guerra español de 70 cañones, con 500 marineros y 200 hombres de tropa de marina, llamado la Princesa, que era uno de los que salieron del Ferrol y estaba mandado por el Capitán Don Pablo Agustín de Aguirre. Habiéndose hallado obligado a volver al Ferrol para repararle de los daños padecidos en una recia tempestad, que le sobrevino, dio a 30 leguas de aquel puerto con la escuadra inglesa que allí se hallaba.

 

     Empezó el combate con el navío de guerra el Lenox de 70 cañones, que al cabo de una hora perdió dos de sus mástiles, y mucha gente. El español peleó después de más de seis horas con el navío Kent, también de 70 cañones, que sucedió al primero, en cuyo tiempo hizo siempre el español una de las mejores maniobras, y llevaba tanta ventaja nuestro navío, que fue preciso pasar el Oxford, también de 70 cañones, a combatir al español, que por esa circunstancia, y hallándose con 70 hombres muertos y 80 heridos, se vio obligado a poner bandera y a entregarle a Lord Fitzroy, capitán de aquel navío, que trató al capitán español y a su gente con la diligencia que merecía su valor.

 

     El combate que se dio el día 19 del pasado empezó a la una del día y acabó a las siete y media de la tarde. Los navío el Lenox, el Kent y el Oxford llegaron el día 8 con su presa a la Playa de Santa Elena, en la Isla de Wight y el día 9 al puerto de Portsmouth, a donde envió la Corte la británica orden de tratar a los oficiales y a los marineros prisioneros con todo el cuidado posible".

 

     La escuadra inglesa, con los prisioneros españoles, llegaron a Plimouth entre el 8 y 9 de Mayo, llevando remolcado al Princesa, que había sido tomado por una dotación de presa perteneciente al "Oxford".

 

     La corte de Londres recibió al capitán Aguirre y a toda su oficialidad con gran delicadeza, pues en toda Inglaterra causó asombro el valor y coraje con que hicieron frente a la flota británica. Otras fuentes niegan este extremo, afirmando que solamente el capitán, por ser el comandante del navío recibió un trato cortés, mientras que el resto de la dotación sufrió muchas privaciones durante los casi tres años de cautiverio.

 

     El capitán Pablo Agustín de Aguirre permaneció durante su cautiverio hospedado en la casa de campo de los duques de Richman, quienes lo trataron en todo momento como si de un invitado, y no un prisionero de guerra, se tratara. Esta situación y el esmero en sus cuidados, hizo que mejorara considerablemente de las heridas que recibió durante la lucha.

 

     Al cabo de treinta y dos meses de cautiverio, después de que España e Inglaterra llevasen a efecto los intercambios de sus respectivos prisioneros de guerra, llegó a España la diezmada tripulación del Princesa.

 

2º.- PABLO AGUSTÍN DE AGUIRRE

 

     Donostiarra. Nacido en la ciudad de San Sebastián hacia el año 1697.

 

     Entró a servir en las flotas de Nueva España a corta edad, hecho muy normal en esos tiempos, y tras demostrar su valía y valentía, logró el grado de capitán de mar y guerra, y por tanto el mando de algún buque de la carrera de la Indias.

 

     Por una Real Orden de fecha 14 de Diciembre de 1727 fue nombrado Teniente de Navío, grado con el que sirvió en aguas de americanas. Al regresar a España se le ordenó presentarse en el navío "Andalucía", recientemente construido en los astilleros de La Carraca de Cádiz, a bordo del cual zarpó el 6 de febrero de 1730.

 

     Tras servir en el Mediterráneo en la escuadra del Teniente General Francisco Cornejo, regresó en Noviembre a Cádiz, donde fue ascendido al mes siguiente al grado de Capitán de Fragata.

 

     Por una Real Orden de fecha 18 de Febrero de 1731 se le otorgó el mando del navío "Castilla", al que se incorporó tan sólo cinco días después. Con esta unidad estuvo combatiendo a los buques corsarios que atacaban las rutas comerciales del mediterráneo. Tras sesenta y cinco días de misión regresó al puerto de Cartagena para reabastecer los buques de la escuadra de Don Miguel de Sada y Antillón, de la que formaba parte. Una vez terminada esta labor portuaria, zarpó hacia Cabo San Vicente para escoltar una escuadra de buques que venía desde las Américas.

 

     Tras una nueva misión en combinación con la flota británica contra los territorios que habían ocupado los austriacos tras la Paz de Utrech, se limitó a realizar transportes de tropas a las ciudades de Ceuta, de Melilla y a las islas Canarias. Fue relevado del mando de este buque el 15 de Enero de 1732.

 

     Su siguiente destino, otorgado por Real Orden de 4 de Junio del mismo año, será el mando del navío "Infante", con el participará en la campaña para la conquista de Orán. Tras esta acción se le ordenó navegar hasta La Habana para reforzar la flota de Nueva España, al mando de Don Rodrigo Torres.

 

     Esta escuadra y los transportes que protegían se vio azotada por una fortísima tempestad. De los cuatro navíos dos se perdieron, y de los diez y ocho transportes sólo uno sobrevivió. El "Infante" fue uno de los que sucumbió a la fuerza de la naturaleza, pero por fortuna una parte de su tripulación, entre la que se encontraba nuestro capitán donostiarra, logró llegar al puerto de La Habana a bordo de uno de los botes del navío. Inmediatamente se organizó una expedición con buzos para recuperar mercancías y tesoros, al encontrarse los barcos en la costa destrozados. De los restos de uno de estos, el "Rubi", se recuperaron algunas partes que sirvieron para completar el "Europa", que se encontraba casi terminado en el astillero de La Habana. Este navío fue su siguiente mando, con el que navegó hasta Cádiz como parte de la escuadra de Don Rodrigo Torres, en misión de escolta de un convoy en el que entre otras cosas, se transportaba parte del tesoro recuperado del desastre anterior. El viaje fue tranquilo arribando el 17 de Junio de 1734.

 

     Sus dos siguientes buques al mando fueron el "Reina" y el "Santa Teresa", a los que llegó acompañado de la tripulación que antes había estado a sus órdenes, hecho que demuestra el buen trato y la perfecta relación para con sus subordinados.

 

     En 1739 comienza la Guerra del Asiento con Gran Bretaña, como consecuencia de las limitaciones de comercio a los mercantes británicos. Se le otorgó el mando del "Princesa", con el que formó parte de la escuadra al mando de Don José Alonso Pizarro, formada con el "Guipúzcoa" (74), "Asia" (64), "Hermione" (54), "Esperanza" (50) y "San Esteban" (40). Zarparon rumbo al Cabo de Hornos desde el Ferrol con los resultados que ya he comentado al principio de este trabajo.

 

     Tras el combate y posterior cautiverio, el insigne donostiarra D. Pablo Agustín de Aguirre, fue recibido por la corte de España con los honores debidos a su extraordinario comportamiento. Por Real Orden fue ascendido al grado de Capitán de Navío y Capitán de la Compañía de Guardiamarinas de Cádiz. Este destino no lo desempeñó nunca, al ser licenciado por la debilidad que tenía a consecuencia de sus heridas.

 

     Después se retiró a su ciudad natal, San Sebastián, y aquí vivió respetado y admirado por toda Europa, tratando de recuperarse de las heridas que también había sufrido en el combate.

 

     Durante el período de la obra de la iglesia de Santa María, falleció esta insigne figura de la marina española, que nunca logró superar las heridas físicas y morales del combate, y fue enterrado en dicho templo el año 1745.

 

3º.- LOS BUQUES A SU MANDO

 

     "Andalucía"

Navío de Línea.

Botado el 11 de Enero de 1730.

Fue el primer navío construido en La Carraca (Cádiz).

Armado con 62 cañones.

Naufragó en 1740 en el Canal viejo de Bahama.

 

 

     "Castilla"

Navío de Línea.

Botado el 11 de Enero de 1730.

Construido en el astillero de Guarnizo.

Armado con 62 cañones.

Tras ser dado de baja en La Habana en 1736, se utilizó su arboladura y algunas efectos más en otro buque que se estaba construyendo en el astillero, y que llevará su mismo nombre.

 

 

     "Infante"

Navío de Línea.

Botado el 15 de Junio de 1732.

Astillero de Génova.

Armado con 60 cañones.

Naufragado en un temporal en el Canal de Bahamas.

 

 

     "Europa"

Navío de Línea.

Botado en 1734.

Astillero de La Habana.

Armado con 64 cañones.

Hundido el 10 de Junio de 1762 en la bocana de La Habana durante el ataque inglés.

 

 

     "Reina"

Navío de Línea.

Botado el 12 de Junio de 1729.

Astillero de Guarnizo.

Armado con 70 cañones.

Dado de baja en La Habana en 1743.

 

 

     "Santa Teresa"

Navío de Línea.

Botado el 11 de Enero de 1730.

Astillero de Guarnizo.

Armado con 60 cañones.

Dado de baja en La Carraca en 1743.

 

 

     "Princesa"

Navío de Línea.

Botado el 17 de Agosto de 1731.

Construido en Guarnizo, según los diseños de Gaztañeta, y con planos de Boyer y Autrán.

Características: Eslora 70 codos.

Manga 25 1/4 codos.

Puntal 12 1/2 codos.

Desplazamiento 1700 toneladas.

Capturado en el combate del 19 de Abril de 1740.

En la marina británica sirvió con el nombre de "Princess" en el Mediterráneo.

Fue estudiado a conciencia por su superioridad constructiva sobre los buques británicos de similar categoría. La Royal Navy varió sus directrices constructivas tras este combate, siguiendo las estudiadas en el Princesa. Incluso el Victory, buque insignia de Nelson en Trafalgar, está basado en el Princesa.

Combatió a los españoles en Tolón, siendo obligado a arriar bandera y retirarse del combate por los daños sufridos.

En 1760 es transformado en pontón, y el 30 de Diciembre de 1784 es vendido en la base naval de Plymouth.

Fue definitivamente desguazado en 1809.

3º.- FUENTES

  •      Marinos Ilustres. Pablo Agustín de Aguirre. Revista Euskal Erria. Camilo Riquer y Zabecoe.
  •      Buques de la Armada Española. Historiales. (1700 - 2014). P. Fernández Nuñez, J.M. Mosquera Gómez, J.M. Budiño Carlés. Instituto de Historia y Cultura Naval. Fundación Alvargonzález. Gijón. 2014.
  •      www.todoababor.es
  •      www.todoavante.es
  •      Recortes de artículos de prensa de Francisco López Alén.

Ver comentarios

Published by comedurasdetarro - en PERSONAJES DONOSTIARRASS
Comenta este artículo

De Qué Va Esto?

  • : PONIENDO ROSTROS
  • PONIENDO ROSTROS
  • : CURIOSIDADES Y FOTOGRAFIAS RELACIONADAS CON LA HISTORIA ANECDOTAS DE MI CIUDAD SAN SEBASTIAN ARTICULOS E INVESTIGACIONES SOBRE TEMAS HISTÓRICOS DEL CASTILLO DE LA MOTA DE SAN SEBASTIAN - DONOSTIA.
  • Contacto

Me Presento

  • comedurasdetarro
  • Mi Nombre:
JOSÉ MARÍA LECLERCQ SÁIZ
Arqueólogo por titulación, historiador por afición.
  • Mi Nombre: JOSÉ MARÍA LECLERCQ SÁIZ Arqueólogo por titulación, historiador por afición.

COLABORACIONES CON MEDIOS

220px-Captain Sir George Ralph Collier

He sido invitado al programa "La Mecánica del Caracol" de Radio Euskadi, para aportar mi visión diferente del Asedio de San Sebastián de 1813 y del Cementerio de los Ingleses del Monte Urgull de la Capital donostiarra.

 

Aquí os dejo el enlace: (es a partir del minuto 26)

 

http://audios.ak.cdn.eitb.com/multimedia/audios/2013/09/05/1183446/20130905_17290709_0006216797_002_001_MECANICA_5_9.mp3?__utma=197087544.815877857.1378409429.1378409429.1378454323.2&__utmb=197087544.2.10.1378454323&__utmc=197087544&__utmx=-&__utmz=197087544.1378454323.2.2.utmcsr=eitb.com|utmccn=%28referral%29|utmcmd=referral|utmcct=/es/radio/radio-euskadi/programas/la-mecanica-del-caracol/&__utmv=-&__utmk=131552463

Busca Y Encontrarás

Páginas